El riesgo más terrible de la técnica que revive cerebros

Sábado 13 de julio de 2019
Resucitar un cerebro humano muerto: ese ha sido uno de los mayores retos de la ciencia de todos los tiempos, referencia permanente en la literatura y en el cine. Ahora, una serie de exitosos experimentos realizados con cerdos abre nuevas esperanzas. Pero la cuestión se topa con dilemas éticos. En teoría, no hay nada que impida que un científico diseñe una máquina de perfusión capaz de irrigar y revivir un cerebro humano, aseguró el fisiólogo Nenad Sestan a The New York Times. Junto a un equipo de especialistas de la Universidad de Yale (EE.UU.), este profesor de neurociencias y genética logró por primera vez devolver la actividad a hemisferios extraídos de cabezas porcinas. Falta sólo probar que, una vez repetido el experimento en un cerebro humano, no se produzca algún tipo de actividad eléctrica que implique cierto nivel cognitivo. Sestan reveló cuál sería el peor escenario posible para un cerebro parcialmente devuelto a la vida: se vería atrapado en una “pesadilla febril”, reviviendo perpetuamente el momento de su muerte: “No hay entradas, hay salidas. Dentro de tu cerebro, nadie puede oírte gritar”.

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