El orgullo de la familia

Sábado 13 de octubre de 2018
Roxana Ramírez

Por Roxana Ramírez deportes@elterritorio.com.ar

Tuvo todos los condimentos, con hinchada propia, de local y con un proceso previo impecable, pero en la colchoneta su rival también tenía metas altas y el misionero Eduardo Lovera estuvo a muy poco de revertir un inicio dubitativo pero terminó en una reñida caída por 4 a 3, en la pelea por el bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud, en lucha grecorromana, en la categoría hasta 51 kilos.
Emotiva por donde se la mire fue la jornada del único misionero que clasificó a esta cita olímpica. Su familia fue sin dudas un eslabón importante en la previa y con las camisetas con su estampa despertó el cariño de los presentes.
Por la mañana, en la primera contienda, Eduardo estuvo firme y sin problemas para imponerse a Alexander Adiniwin, de Islas Marshall (4-0) y una caída frente al duro georgiano Giorgi Tokhadz (6-0). Si bien la chance por el oro ya estaba cerrada, aún había esperanzas por el bronce y el misionero fue por la medalla a la tarde.
Con un pabellón de Asia colmado y con el aguante de su gente, Eduardo salió a la colchoneta estudiando a su rival y el mexicano se aprovechó de la pasividad del misionero para pasar arriba por cuatro puntos, los segundos pasaron y el posadeño se jugó a todo o nada, achicó distancias pero ya estaba el final encima del tiempo y terminó con un meritorio cuarto lugar. Esta vez no pudo ser pero pronto se va a dar. Fue el único misionero así que eso habla por sí solo de que el resultado será una anécdota para su carrera deportiva.
Tras la lucha, Eduardo se sumó a las gradas con su familia, lloró, se consoló y pronto se mostró convencido de que tendrá revancha. “Fue un buen debut, estoy contento de haber representado bien a la Argentina y a Misiones”, señaló Eduardo, quien reside en el Cenard hace más de un año junto a su hermano Nicolás.
“Estoy contento porque di lo mejor, me entrenaré más para llegar más lejos”, acotó.
En cuanto al apoyo, compartió sentirse “muy bien porque mi familia esté acá y no puedo creer aún estar participando en un Juego Olímpico”.
Hernán y Gladis, los padres, hablaron con El Territorio y dijeron emocionados “estar muy orgullosos y emocionados por donde llegó (Eduardo) y puso todo lo que aprendió en el colchón”.


A semifinales

El seleccionado argentino de beach handball masculino venció ayer por 2-0 a Hungría y se clasificó a las semifinales de la competencia en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.
El equipo nacional venía de caer en las últimas dos presentaciones, ante España y Tailandia, y necesitaba un triunfo para meterse entre los cuatro mejores del torneo. Y así fue, con parciales de 31-20 y 25-24. De esta manera, los chicos argentinos accedieron a la penúltima instancia, en la cual chocarán contra Portugal.
Por su parte, el seleccionado argentino de mujeres superó a China-Taipei y se medirá contra Hungría en las semifinales. Fue 2-1 para las locales con parciales de 19-20, 19-18 y 7-6.

Triunfos

Los Leoncitos golearon 5-0 a Bangladesh ayer al mediodía y clasificaron a las semifinales de los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Con goles de Facundo Zárate (3), Ignacio Ibarra y Tadeo Marcucci, los de Carlos Retegui avanzaron de ronda y hoy, desde las 14, enfrentarán a India por las semis.
Además las chicas vencieron 3-0 a Namibia y hoy, por las semis y desde las 17, van contra Sudáfrica.
Por otra parte, el tenis argentino protagonizó otra brillante jornada. Es que Sebastián Báez y Facundo Díaz Acosta superaron a los checos Ondrej Styler y Dalibor Svrcina por 7-5, 1-6 y 10-6 (súper tie-break) y se metieron en la final de la categoría, por lo que aseguraron una medalla más para el país.

Nueva medalla

Argentina sumó una nueva medalla plateada en los Juegos Olímpicos de la Juventud de la mano de la nadadora Delfina Pignatiello, una de las estrellas
de la delegación nacional.
La deportista de 18 años quedó segunda en la prueba de los 400 metros libres femeninos, en la que imitó lo hecho el martes en los 800 metros. En primer puesto culminó la húngara Ajna Kesely, que también ganó los 400 metros.
Kesely firmó un tiempo de 4:07.14 y le ganó por amplio margen a Delfina, que llegó en 4:10.40. El último lugar del podio lo completó la austríaca Marlene Kahler (4:12.48).
“Vine a buscar los 800 y no se dio. Esta no era mi prueba principal y nadé más tranquila”, contó Pignatiello.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina