El misionerismo ante todo

Domingo 30 de diciembre de 2018
Passalacqua destacó que Misiones es de las pocas provincias que paga los sueldos el último día del mes y una de las cuatro que entregó un bono. | Foto: Sixto Fariña
Hugo Passalacqua

Por Hugo Passalacqua Gobernador de Misiones

Se despide 2018. No fue un año fácil. Las dificultades económicas que se encuentra transitando nuestro país no han sido indiferentes para Misiones. La recesión y el freno económico, como ya es sabido por todos, es uno de los principales problemas.
Desde que asumimos funciones, este que se va ha sido el año más complejo de gobernar; complejo como ha sido el día a día de los misioneros. Gobernar en tiempos de crisis es distinto a todo; muchas veces la realidad nos pone frente a la opción de tener que elegir, no entre lo bueno y lo malo, sino entre lo malo y lo muy malo.
No obstante ello, juntos los misioneros hemos sabido capear y llegamos a finales del año con problemas, pero también con expectativas.
Desde el gobierno provincial hemos mantenido una administración sensata de los recursos del Estado. En estos tiempos de estrechez económica, cada peso se junta centavo a centavo, y la decisión de dónde invertirlo se toma con criterios de austeridad y prudencia en el gasto. No endeudarse es la clave de estos tiempos, menos ahora en dólares. Por fortuna, para este espacio político la política fiscal de no endeudamiento público resulta fundamental.
Esto nos ha permitido mantener un esquema solidario, ocuparnos de la gente de a pie, de lo social, de la salud, de la educación y de la obra pública más esencial, generando así trabajo y actividad económica. Somos una de las tres provincias que pagan los sueldos el último día del mes y una de las cuatro que dimos bonos a los estatales, incluidos los pasivos. Esto último no es indiferente para el sector privado, ya que se trata de recursos que regular y previsiblemente se vuelcan a la economía local, sosteniendo la cadena de pago de la economía real y generando entre los actores económicos la confianza tan necesaria para el movimiento de la actividad económica.
Por otro lado, hemos trabajado en forma activa y coordinada con el sector privado, sobre el que recae el papel de generar actividad económica, valor y puestos de trabajo para los misioneros.

Medidas
El Fondo de Crédito Misiones, los Ahora o las ayudas puntuales y creativas a distintos sectores productivos (el comercial, el forestal, el yerbatero, el tealero, etcétera) son ejemplos de medidas microeconómicas, muchas de ellas resultado de interacciones coordinadas con el sector privado que, debo decir, ha sabido comprender la complejidad de la situación y también ha puesto el hombro.
También durante este año hemos trabajado activamente para captar inversiones en la provincia, aunque el contexto nacional no favorece. Así, se han radicado en el Parque Industrial Posadas dos nuevas fábricas de alta tecnología y con capitales nacionales y extranjeros, como son LUG Light Factory y Voltu Motors Inc. Y continuamos incansablemente buscando y alentando nuevas inversiones intensivas en la demanda de mano de obra urbana.
En esta línea, el fuerte aliento a la Robótica y a las TIC, al ecosistema empresario, la próxima puesta en funcionamiento del laboratorio más grande del país en metalmecánica y en industria alimenticia y del Puerto de Posadas.
Hemos trabajado intensamente, con ayuda de Nación, para atraer a la provincia más conexiones aéreas (Air Europa, Andes, Flybondi, Norwegian, nuevos vuelos de Aerolíneas), lo que implica más turistas visitándonos. También trabajamos por más opciones turísticas para todos los bolsillos (Gran Meliá, Awasy, Selvaje Lodge, Hotel Austral y Lodge Alkamar son algunos ejemplos de inversiones que ascienden aproximadamente a 120.000.000 de dólares), lo que implica que estos nuevos visitantes tengan dónde quedarse y en qué gastar en Misiones sus pesos, reales, dólares, euros, etcétera. Ese gasto de los turistas circula en nuestra economía real, genera trabajo e ingresos y no tiene techo.
A este elenco se suman los misioneros que, con poco o mucho de su capital, hacen el siempre enorme esfuerzo de sostener su gran, mediano o pequeño emprendimiento, procurando, si no crecer, al menos mantener la fuente de sustento; y también aquellos trabajadores misioneros que día a día ponen su inteligencia y noble esfuerzo para poder estar mañana un poquito mejor que hoy.

Esperanzado
Llega ahora el 2019. Hacer pronósticos para el próximo año es impreciso hasta para los más lúcidos analistas, aunque soy optimista y esperanzado.
La salida de las dificultades económicas que nos encontramos atravesando depende mayormente de decisiones macroeconómicas nacionales y de factores externos al país. Esperamos que acierten los pronósticos de que estamos cerca de una salida de estos problemas.
Por nuestra parte, como gobierno provincial, continuaremos acompañando institucionalmente y con responsabilidad a la Nación para que cuente con las herramientas que necesite para gobernar estos momentos complicados; aunque somos opositores al espacio político que gobierna el país. Siempre marcaremos nuestras diferencias, defendiendo el federalismo y por sobre todas las cosas los intereses de los misioneros. El misionerismo ante todo.
Además, continuaremos aportando a la microeconomía, en la medida que esté a nuestro alcance, mediante intervenciones, acciones y programas como los que hemos descripto antes.
También seguiremos trabajando bien cerca de la gente como hasta ahora. Sabemos que falta mucho. La enorme deuda social no se nos escapa. Somos conscientes de todo ello. Con tenacidad continuaremos haciendo nuestro mejor esfuerzo por la justicia social y la equidad; y con humildad intentaremos enmendar los errores que la gente nos marca.

El misionero
Mi optimismo y esperanza en el futuro radican en el misionero y su ADN; trabajador, ingenioso, respetuoso y de coraje, de no achicarse ante los desafíos. Porque, aunque la cosa no esté fácil y la macroeconomía dé mal, siempre el misionero la pelea y eso cuenta más que cualquier análisis.
Con la seguridad de que, a pesar de las enormes dificultades que nos impone la realidad, los misioneros tenemos las riendas del destino en nuestras propias manos, van mis afectuosos deseos de un feliz y próspero 2019.

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