El caso Andrade en El Soberbio, a la espera de una pericia clave

Sábado 30 de mayo de 2020 | 01:00hs.
El hecho ocurrió en noviembre del año pasado en un camino rural en un paraje cercano a El Soberbio
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

A seis meses de la muerte de Reinaldo Andrade (37), asesinado de un disparo en la cabeza en medio de una presunta persecución policial en El Soberbio, el caso continúa en etapa de investigación con dos uniformados bajo la lupa y ahora la defensa de uno de ellos solicitó una nueva pericia que podría resultar clave para el avance del expediente.
La causa en cuestión se instruye en el Juzgado de Instrucción Tres de la localidad de San Vicente y tiene a dos uniformados detenidos: el oficial Matías L. (22) y el cabo Fabio B. (30), ambos con prestación de servicios en el Comando Radioeléctrico de El Soberbio. 
Los dos efectivos policiales implicados están imputados por el delito de homicidio calificado por ser integrante de una fuerza de seguridad y por el uso de arma de fuego, con la diferencia de que el primero de ellos está sindicado por autor del hecho y su compañero como partícipe necesario. 
Según lo que se pudo reconstruir en el marco de la pesquisa, el hecho ocurrió el 13 de noviembre, en un camino rural en medio del paraje San Ignacio, donde Andrade circulaba en un automóvil Volkswagen Gol Trend en compañía de otros dos hombres y terminó muerto de un disparo en la cabeza. 

Contrapuntos
Las circunstancias del hecho estuvieron muy poco claras desde el comienzo. Inicialmente el hecho fue informado como un accidente de tránsito, pero luego la versión inicial apuntó a que, actuando de civil y en un vehículo particular, los efectivos comenzaron la persecución de un Volkswagen Voyage que aparentemente estaba ligado al contrabando de cigarrillos. 
Fue en medio de esa persecución que el vehículo de Andrade se interpuso en el camino e intentó impedir el accionar de los policías. Los implicados indicaron que llegaron a ver que la víctima estaba armada con un revólver calibre 38 y ante ello abrieron fuego al sentir que sus vidas estaban en riesgo. 
Sin embargo, toda esta versión fue contradecida, tanto por los acompañantes que estaban con Andrade en ese momento como así también por los vecinos de la zona. 
De acuerdo a estos testimonios recolectados, ellos viajaban rumbo a una chacra de la zona mientras bebían cerveza y escuchaban música. 
En determinando momento, uno de ellos pidió para bajar a orinar, por lo cual Andrade detuvo el rodado a un costado del camino y en esa instancia fueron embestidos por el Ford Focus en el que cual se movilizaban los policías. 
Cuando los ocupantes del Trend se recompusieron del accidente notaron que Andrade ya estaba herido de bala, por lo que se cree que el disparo fue inmediatamente después de la colisión. 
A partir de ahí, fueron los mismos policías que auxiliaron a la víctima mientras que los vecinos de la zona pidieron una ambulancia. 
En el marco de la pesquisa se incautaron las armas reglamentarias de ambos uniformados, como así también un revólver calibre 38 y un pistolón que fueron hallados fuera del vehículo de Andrade, a unos pocos metros. 
Allí surge otra contradicción en las versiones aportadas. Y es que mientras los efectivos señalan que una de esas armas estaba en manos de Andrade, los acompañantes de la víctima aseguran que todo fue plantado y que ellos en ningún momento tuvieron esos elementos en su poder. 
Las pericias hechas por Gendarmería Nacional Argentina (GNA) luego dictaminaron cuestiones clave. 
Por un lado, determinaron que las dos armas atribuidas al grupo de Andrade estaban en condiciones de disparar pero no fueron accionadas, lo cual desestimaría la posibilidad de un enfrentamiento armado o un fuego cruzado entre ellos y los policías, mientras que en segundo término confirmaron que el proyectil que mató a la víctima salió del arma del oficial detenido e incluso certificó que el disparo fue ejecutado a corta distancia. 

La distancia, la clave
Justamente, en relación a este último punto es que ahora la defensa del oficial involucrado, encabezado por los letrados Federico Tilli y Hugo Zapana, solicitaron nuevas medidas periciales para terminar de esclarecer esta cuestión.
El pedido fue planteado a fines de la semana pasada y contaría con el visto bueno de parte de las autoridades al frente del caso. 
Según detallaron las fuentes consultadas, esta nueva pericia solicitada consiste en un análisis exhaustivo de las marcas de ahumamiento o tatuaje que se genera alrededor de las heridas de bala. Es que estas marcas se forman con los gases y restos de pólvora que se esparcen después del disparo. 
En consecuencia, señalaron, en base a estos elementos los peritos especializados también pueden obtener una estimación en cuento a la distancia en la que fue ejecutado el disparo. “A más cerca el disparo, más pólvora quedaría”, explicaron. 
También indicaron que para poder hacer este tipo de estudios en las autopsias se suelen extraer de los cuerpos un fragmento de piel cercana a la herida de arma de fuego que queda debidamente conservado para posteriores análisis. Ahora, para esta nueva pericia, llegó el momento de volver a utilizarla y estudiarla. 
Determinar con la mayor efectividad posible la distancia del disparo es cuestión clave para los pesquisas, ya que podría ayudar a esclarecer si el disparo fue dirigido deliberadamente a la víctima o no. 
En el marco de la causa en su momento ya declaró el cabo de la Policía implicado, quien ante las autoridades recordó que él sólo se dedicó a manejar el auto y que quien disparó en tres ocasiones fue su compañero.
El oficial, por su parte, se abstuvo al momento de ser llevado a indagatoria pero se estima que próximamente pueda solicitar una ampliación de declaración. 

En cifras

3

Según lo recolectado en la escena y lo reconstruido en la pesquisa, en el hecho se registraron tres disparos de parte del arma del policía más comprometido.

38

En la escena se halló un revólver calibre 38 y un pistolón que no fueron accionados. Amigos de la víctima aseguran que las dos armas fueron “plantadas”.


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