"El amor de mi vida es el teatro"

Viernes 16 de agosto de 2019
“No hay que rendirse porque tenemos un país maravilloso”, animó la actriz.
María Elena Hipólito

Por María Elena Hipólito sociedad@elterritorio.com.ar

Una rubia, risueña y joven Soledad Silveyra de 20 años se volvía en 1972 una de las protagonistas de la novela, hasta hoy, más exitosa de la televisión argentina. Rolando Rivas, taxista, donde compartió el elenco con Claudio García Satur, la convertía actriz prometedora aunque antes ya había estado en el filme Un muchacho como yo con Palito Ortega y en Quiero llenarme de ti, nada más y nada menos que junto a Sandro.
La actuación la abrazó por completo y además del cine y la televisión hizo parte de su hogar al teatro al que define como el gran amor de su vida. Y es esta rama del arte, precisamente, la que la trae una vez más a Posadas con la obra Cartas de amor que protagoniza junto a Facundo Arana. La función será este lunes a las 20 en el auditorio del Instituto Montoya y los socios de Club El Territorio tienen un 20% en la compra de dos entradas.
Descansando en la tarde formoseña, donde tenía una función anoche, Solita atendió a El Territorio para contar un poco de la obra, de cómo disfruta del abuelazgo con sus cinco nietos y del presente del país.  

¿Qué vamos a ver en la obra? 
Es una obra que amamos profundamente y la venimos haciendo desde el verano. Estamos dando vueltas por la república desde el 5 de marzo, hemos recorrido gran parte de ella y con un éxito, en un año tan difícil, por lo cual estamos muy agradecidos.
Es una obra en la que los románticos y las románticas van a morir porque es una obra sobre el amor. Son unas cartas que no las leemos, sino que las hacemos con la gente y produce algo muy hermoso porque cuando yo leo mi carta en realidad se la actúo a la gente. Nos miramos a los ojos con la gente y eso es maravilloso porque se crea una dinámica, se crea una cercanía que es conmovedora.

¿A quiénes vamos a conocer?
Es la historia de dos personas, una que es el torbellino y la otra que es el equilibrio, y paralelamente que conocés la vida de estas dos personas vas conociendo su amor, los encuentros y desencuentros. Tienen un vínculo de muchos años donde van y vienen hasta que se dan cuenta que deberían haber estado juntos toda la vida. Si entran a nuestro Instagram están todos los aplausos al final de la obra, más allá de llenar los teatros se trata de lo que pasa en el teatro que realmente es un ritual

¿Ya habías venido en otras oportunidades a Misiones, no?
Sí, claro que sí, trabajando y no trabajando. Soy muy turística, ahora por ejemplo me vienen a buscar para dar una vuelta acá en Formosa, adoro conocer, hablar con la gente, soy sumamente curiosa, entonces para mí hacer giras nacionales es lo mejor que me puede pasar.

La obra aborda el amor ¿qué es para vos el amor y qué esperás de él?
Hay distintas edades en la vida, a mi edad me alcanza y no llego a cubrir todo el amor de mis nietos. Hoy mi vida pasa por el abuelazgo, no hay nada que me haga más feliz; quizás algún día -ya estoy muy grande- conocer algún hombre pero no es algo que sea primordial para mí. Lo más importante para mí hoy son mis nietos, mi carrera, esta cosa de querer recuperar mi actriz que de alguna manera la abandoné durante mis años del Bailando, tuve un accidente muy grave que me tuvo afuera un año y medio también. Con la abuela y con la actriz me siento absolutamente completa. 

¿Con qué te encontró esta vuelta?
Hice tres películas, esta gira, la miniserie de Monzón y ahora vuelvo a la televisión con una novela de Sebastián Ortega que me tiene muy feliz porque lo respeto profundamente a Sebastián y me pone muy contenta trabajar para él y su productora, para todo ese equipo de gente tan talentosa que tiene.

Te has dado el lujo de trabajar en el teatro, el cine y la televisión ¿En cuál te sentís más cómoda?
Me gusta el teatro más que nada en la vida, además es donde el actor se ve en toda su dimensión, donde realmente se ven los pingos es en el teatro y donde más he aprendido ha sido ahí. Teatro en primer lugar, televisión en segundo y al cine lo dejo en tercer lugar porque no me he ocupado mucho de él. Ese sería el orden pero el amor de mi vida es el teatro.

¿Hay algo a nivel profesional que te haya quedado pendiente? 
Sí, obvio, hay miles de cosas pendientes. Desde trabajar con grandes directores como Juan José Campanella, Claudio Tolcachir a hacer un clásico en el teatro San Martín. Hay un montón de cosas que todavía no hice aunque en estos 55 años de trabajo laburé como una perra. 

Hay Solita para rato entonces…
Vamos a ver, mientras la gente nos quiera y nos quiera ver, ahí estaré. Hoy es muy difícil dejar de trabajar.

¿Cómo vivís vos como ciudadana este año de elecciones donde se empiezan a dilucidar distintas cuestiones? 
Ha sido un año muy difícil para el teatro en general. Estoy preocupada como todos, creo que todos estamos igual en estos momentos, con una enorme preocupación por la situación, por cómo vamos a salir, por la gente que se puede caer del sistema.
Estamos consternados de tanto golpe entonces creo que es un momento en el que tiene que primar el diálogo. Me alegró mucho que puedan hablar el presidente (Mauricio Macri) y (Alberto) Fernández. Estoy muy dolida, son muchos años de golpe, vivimos de una manera muy ardua pero hay que seguir remándola como locos, no hay que rendirse porque tenemos un país maravilloso, lo único que tenemos que hacer es respetarlo, cuidarlo y no despilfarrar y tratar de trabajar esta grieta que tanto daño nos ha hecho. 

Para agendar

Cartas de amor.
Soledad Silveyra y Facundo Arana son los protagonistas de la obra que se verá este lunes a las 20 en el auditorio del Montoya. Los socios de Club El Territorio tienen 20% de descuento en la compra de dos entradas.

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