El acusado de abuso en Iguazú había torturado hasta matar a su ex pareja

Domingo 12 de agosto de 2018
Cristian Valdez

Por Cristian Valdez fojacero@elterritorio.com.ar

El 25 de agosto de 2015, algunos medios de comunicación de la provincia apenas replicaron datos sobre el asesinato de una mujer en manos de su concubino, en Ciudad del Este. Se hablaba de que era un ciudadano paraguayo, desocupado, que escapó de la escena del crimen dejando sobre un colchón el cuerpo mutilado de la mujer.
Fue uno de los tres femicidios más atroces cometidos durante ese mes en el vecino país. Detectives que trabajaron en el lugar no tardaron en sindicar a Miguel Cáceres Mancuello (35) como autor.
Sus antecedentes de violencia lo colocaron en el rol de asesino e incansablemente -dicen- trataron de capturarlo, pero no tuvieron éxito porque su paradero fue siempre un absoluto misterio. Hasta montaron guardia en inmediaciones de la casa de sus parientes, pero el hombre jamás regresó.
Llamativamente, durante casi tres años el sospechoso logró mantenerse en la clandestinidad hasta que en los últimos días su nombre reapareció en escena, y no por algo bueno.
Fue detenido a mediados de la semana pasada por la Policía de Misiones bajo sospecha de haber abusado sexualmente de al menos dos de los cuatro hijos de su actual pareja, con la que convivía en el barrio 2000 Hectáreas de Puerto Iguazú desde hace por lo menos dos años.
Las criaturas tienen 10, 8, 7 y 4 años. Bajo su mando vivieron en un absoluto infierno puesto que además de los sometimientos, eran obligados a trabajar en la fabricación de ladrillos, con hambre y sin los mínimos cuidados respecto a su salud.
Como si fuera poco, la propia madre no creyó en su hija más grande cuando le contó sobre los abusos y evitó denunciar a su pareja. Igualmente, una tía de los pequeños alertó a la Policía, luego intervino la Justicia y se hicieron exámenes médicos que confirmaron todo lo que se sospechaba, por lo que la mujer terminó en prisión, al igual que el hombre de nacionaldiad paraguaya, sobre quien ahora pesa otra grave acusación.

Tortura y muerte
Como informó en exclusiva El Territorio, del otro lado del río Paraná, Cáceres Mancuello también tiene que rendir cuentas en el ámbito judicial por el atroz asesinato de quien hace tres años era su concubina: María Garay Miranda (43).
Las crónicas de la fecha dan cuenta que era una humilde ama de casa que residía junto al acusado en una precaria casa de madera, situada en fracción Los Jazmines, de Ciudad del Este. Según peritos de la Policía Nacional, fue mutilada y estrangulada en una de las habitaciones.
La encontró su cuñado, Alcides Cáceres Mancuello, boca arriba, sobre dos colchones. De acuerdo al informe del médico forense Eduardo Cano, la causa de muerte fue estrangulamiento, pero el cuerpo presentaba rastros de golpes en el rostro, heridas punzantes en los pechos y quemaduras graves en las partes íntimas.
También detectaron una serie de lesiones que, para los forenses, son típicas de defensa. Eso cobró sustento con el desorden que había en la sala y en el dormitorio, inequívocos signos de lucha. Todo da cuenta de que María se defendió.
Los expertos de la Policía Nacional informaron que en la casa encontraron evidencia que indicaba un consumo excesivo de bebidas alcohólicas, por lo que no se descarta que la saña del hombre con la mujer haya tenido que ver con eso, aunque el motivo no se determinó más allá de los testimonios de allegados a Cáceres Mancuello que lo colocan en un pedestal de hombre violento que, al parecer, sometía a la mujer a constantes maltratos verbales y físicos.

Interés en Paraguay
Su detención en Misiones traspuso rápidamente la frontera y llegó en las últimas horas a oídos de las autoridades. Dejaron en claro que interesa demasiado su comparecencia en el vecino país donde le espera una dura condena cuando el proceso que debe afrontar llegue a la instancia de debate.
En un futuro eso va a ocurrir, pero primero deberá enfrentar la instancia judicial por abuso sexual agravado en Misiones, que se instruye ante el titular del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, Martín Brítes.
La prueba más contundente que lo incrimina es el testimonio de la nena de 10 años en Cámara Gesell y con el mismo grado de importancia los exámenes médicos que lamentablemente confirmaron el abuso, no solo de ella sino también de su hermanita de 4 años.


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Meses prófugo .
El sujeto estaba siendo buscado inmediatamente después de cometido el asesinato, a fines de agosto de 2015. Cruzó el río Paraná por algún paso ilegal y se las ingenió para estar 36 meses en la clandestinidad.

La indagatoria se concretaría hoy

El acusado y la madre biológica de las víctimas, Cristina M. (23), podrían ser indagados en el transcurso de esta jornada por el magistrado Martín Brítes. Le imputaría al hombre el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado y ambos deberán decidir si aceptan declarar o mantienen el silencio.
En cuanto a la mujer, la imputación sería provisoria hasta tanto se defina su grado de responsabilidad, debido a que no intervino ante los alertas de que los abusos estaban ocurriendo en su hogar. Versiones indican que sufría violencia de género y era una víctima. Eso será investigado.
El hombre, en tanto, había sido citado a indagatoria por el delito de abuso sexual simple pero al constatarse que hubo acceso carnal, su situación procesal cambió rotundamente. En esa intervención inicial se abstuvo, de acuerdo a lo que se informó.
En los próximos días otros dos hermanitos de las víctimas serán examinados, ante la sospecha de que también habrían sufrido abuso sexual.

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