Doña Victoria Aguirre y la fundación de Puerto Iguazú

Viernes 7 de diciembre de 2018
Alfredo Yaquinandi

Por Alfredo Poenitz Historiador

En el año 1541, el Adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca, buscando un camino más corto hacia Asunción y la ruta al Dorado, desembarcó en la isla Santa Catalina y desde allí, en  línea recta hacia el occidente, caminó el territorio hoy perteneciente al estado de Santa Catarina. Grande fue su sorpresa cuando se encontró, en el medio de su ruta, con las maravillas naturales de las Cataratas del Iguazú. Fueron él y sus expedicionarios los primeros occidentales en ver la majestuosidad del fenómeno de esos saltos. Los llamó los Saltos de Santa María, pero con el tiempo se respetó el topónimo guaraní I-Guazú (aguas grandes).
En la época de las Misiones Jesuíticas se fundó allí en la primera etapa poblacional, la reducción de Santa María del Iguazú.
Cuando se crea el Territorio Nacional de Misiones, las tierras donde se hallan las Cataratas del Iguazú fueron compradas por don Gregorio Lezama, un importante vecino de Buenos Aires. Éste organizó una primera expedición a las Cataratas a bordo de una nave del estado argentino, “el Vigilante”, en la cual viajaba también el explorador Carlos Bosetti, quien dejó pintorescos testimonios del lugar.
En 1888, Lezama le vende sus tierras a la Compañía Comercial de Martín Errecaborde. Al año siguiente, unos empresarios que residían en Posadas, que recién comenzaba a adquirir ribetes de ciudad próspera y organizada, los señores Pedro Núñez y Jornad Hummel armaron una expedición hacia las Cataratas.
No había caminos, por lo que debieron atravesar la selva con muchos riesgos en varias oportunidades en esa aventura. Pero fue tal la admiración que les causó el lugar que, de regreso a Posadas, convencieron al gobernador del Territorio, Lanusse, de organizar tours con gente acaudalada de Buenos Aires. Lanusse, que tenía muchos y poderosos contactos en la capital nacional, interesó a un armador, de apellido Mihanovich, para que organizase viajes en barco desde Buenos Aires hasta Eldorado, recién fundada, y desde allí hasta las Cataratas del río Iguazú. Es así que, en 1900 se destina el primer tour. Pero la falta de caminos entre la selva llevó al fracaso a este primer intento. Muchos de los viajeros no llegaron a destino.
En ese tour viajaba la señora Victoria Aguirre, una reconocida dama del patriciado de San Isidro, quien no pudo ver la inmensidad de los saltos. Pero, como altruista que era, donó el 10 de septiembre de 1901, 3.000 pesos para la apertura de un camino entre el puerto sobre el río Iguazú y las Cataratas, lo que impediría nuevos fracasos de interesados por conocer el lugar. Por ese noble gesto de la señora Victoria Aguirre, se reconoce ese día como el de la fundación de Puerto Aguirre, actual Puerto Iguazú. A esa donación se sumaron los aportes de los empresarios posadeños Núñez y Gibaja por otros 15.000 para la construcción de una pequeña infraestructura para turistas.

¿Quién era Victoria Aguirre?
Victoria Aguirre, hija de Manuel Alejandro Aguirre y Mercedes Anchorena, había nacido en Buenos Aires en 1858. Heredó de sus padres una chacra de don Prilidiano Pueyrredón, donde hoy se asienta la ciudad de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. El casco de la quinta era muy bonito y valioso por su riqueza histórica por lo que Victoria y su hermano Manuel José, escultor, decidieron preservarlo. En 1920, Victoria cedió a su cuñada, Enriqueta Lynch, viuda de Manuel José su parte, que, con el tiempo se transformó en el edificio municipal de San Isidro. Para entonces el solar ya había sido declarado Monumento Histórico Nacional.
Victoria Aguirre integraba una Sociedad de Beneficencia, con la cual muchas escuelas, asilos, hospitales, instituciones religiosas, culturales, científicas y deportivas, siempre contaron con su apoyo desinteresado. Lo más conocido, en ese aspecto es la donación que hizo de parte de sus tierras para la fundación del Club San Isidro, en 1902. Producto de sus viajes y de su amor al arte, Victoria se dedicó a formar una valiosa colección, transformando su casa en un verdadero museo.
Queda claro, entonces, que la donación que doña Victoria hiciera para la concreción de un camino que permitiera el traslado de contingentes turísticos a las Cataratas del Iguazú no fue producto del azar ni una casualidad. Fue la acción de una persona altruista y desinteresada.
En 1902, con los aportes mencionados de doña Victoria Aguirre, Pedro Núñez y otros, más la colaboración del personal del batallón N° 12, se inauguró el camino de unos 20 kilómetros entre Puerto Iguazú (entonces Puerto Aguirre) y las Cataratas.
En 1913, la Nación autorizó la construcción de los edificios de la Subprefectura, la Policía, una estación radiotelegráfica, una escuela, obras que fueron consolidando el lugar.
En 1934, bajo Ley Nacional 12.103, se creó el Parque Nacional Iguazú, dependiente de la Dirección de Parques Nacionales. Un tiempo después se conformó la Intendencia del Parque Nacional Iguazú, que administraba, además del área de las Cataratas, la localidad de Puerto Aguirre. Esta situación se mantuvo hasta el 24 de abril de 1951, cuando se creó la Primera Comisión de Fomento.


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