Detuvieron a una nueva implicada en el plan para matar al juez Verón

Jueves 9 de julio de 2020 | 07:00hs.
Carlos Cardozo

Por Carlos Manuel Cardozo fojacero@elterritorio.com.ar

Aún no había amanecido en Posadas cuando un importante grupo de efectivos provistos con armas largas, escudos y chalecos antibalas se reunió en el patio del Escuadrón 50 de Gendarmería Nacional, en Posadas. Pero no eran sólo gendarmes. También prestaron su colaboración Prefectura Naval, Policía Federal y la Policía de Misiones. 
La misión era concretar el último golpe a lo que creen es una banda local ligada a organizaciones criminales transnacionales brasileñas. Ayer el comunicado oficial de GNA desarrolló que se trata de una célula con vínculos con el Primer Comando Capital, la temida banda con origen en las cárceles de San Pablo encargada de manejar el comercio ilegal de drogas y armas, además de la industria de los secuestros y asaltos en Paraguay y Brasil, que lentamente se adentra en Argentina. 
También fueron asociados con el grupo Bala Na Cara.
Se hicieron cuatro allanamientos en distintos puntos de Posadas y se detuvo a una mujer identificada como Vanesa D. L., quien es la novia de Luis Miguel Baden (35) y hermana de otros dos posadeños ya detenidos junto a un paraguayo, todos acusados de ser parte de un plan para matar al juez de Fernando Verón desarrollado en ediciones anteriores. 
Según la investigación, el grupo respondía a Néstor Fabián “El Negro” Rojas, detenido hoy en la cárcel de Ezeiza. Rojas tiene dos condenas por narcotráfico y es investigado por tres homicidios en Misiones. Verón es el magistrado que lo acusa por el doble crimen de El Acuerdo, ocurrido en diciembre del 2015, donde fallecieron Sebastián Vega (35) y Rodrigo Ibarra (37). 
Los procedimientos de ayer se concretaron luego de que el análisis de los teléfonos secuestrados el 26 de mayo en la detención de su pareja y hermanos se incorporen al expediente. Allí, además del ya detallado objetivo de ultimar al magistrado, surgió que Vanesa tenía un rol activo en la organización. Fuentes judiciales expresaron a El Territorio que incluso ese día, mientras se concretaban los allanamientos, la mujer se comunicó con Rojas, enviándole notas de voz. 
En esos mensajes, palabras más, palabras menos, le pedía dinero para seguir moviéndose y cumpliendo sus órdenes. 
Se considera, en base a la información recolectada hasta el momento, que el presunto múltiple homicida era proveedor de dinero, autos y el organizador de toda la logística. Creen los pesquisas que, más allá del atentado contra el funcionario público, la principal actividad es el narcotráfico, algo que Rojas admitió como “oficio” en una entrevista brindada a este diario. 
Justamente entre los puntos allanados figura el de un taller mecánico donde se sospecha podrían acondicionarse vehículos para el traslado de estupefacientes y en donde se incautó un auto con la cédula apócrifa. El dueño del lugar no figura en la investigación, por lo que no fue detenido. También fueron secuestrados nueve aparatos celulares.

Procedimiento rutero
Las primeras etenciones sobre la banda se concretaron ese 26 de mayo sobre la ruta nacional 12, en un control vehicular. Allí fue detenido Baden y un ciudadano paraguayo indocumentado,  Andy T., quien tenía una Glock 9 milímetros entre sus pertenencias. 
El auto era robado, pero los efectivos de Gendarmería se detuvieron sobre el misionero. Es que ya lo investigaban desde septiembre del año pasado, cuando se determinó que asistió a un grupo de cuatro brasileños a quienes la misma fuerza atrapó en San José con armas, silenciadores, precintos, ropas de la Policía Federal Argentina -gorras, chombas, camperas- y un poco de marihuana.  
Esos delincuentes fueron rápidamente asociados a bandas criminales como el PCC o el Comando Vermelho. Entonces se supo que el “nexo local” le llevó comida y estuvo en contacto con el grupo en su estadía aquí en Misiones. 
Ayer los pesquisas ratificaron la relación de todos ellos con Rojas y consignaron que si se suman esas detenciones, se trata de una banda de nueve integrantes. Los planes de los extranjeros detenidos con las armas, se cree, podrían ser mejicanear una carga de droga en Corrientes.  
En la casa de Baden se incautó un fusil M16, municiones y elementos con las inscripciones de la fuerza federal como cascos, guantes tácticos y pasamontañas. También detuvieron a los hermanos de su pareja, uno de ellos perteneciente al Ejército Argentino.  
La presencia de Baden y el ciudadano paraguayo en la capital provincial estaría ligado a la movilización de un cargamento narco. Se cree que se preparaban para ello o venían de concretarlo. Sin embargo, lo hallado en sus teléfonos confirmó la peligrosidad del grupo y, sobre todo, el sanguinario perfil de Rojas. 
“Filmá todo, así ya voy armando, es necesario, yo sé lo que te digo. Hacele seguimiento estos días temprano, cuando sale a trabajar. Lo mandamos a un semáforo y chau de última. Preocupate por eso porque ese nos va a traer problemas a todos. Foto, filmación y el horario que sale para el trabajo. Esa es la hora, yo traigo la gente”. 
Esos fueron algunos de los mensajes que le mandaba al grupo el oriundo de Puerto Iguazú alojado en la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza.  La idea era que los detenidos en el auto hagan la inteligencia previa y que brasileños arriben al país para concretar el crimen del juez Fernando Verón, aunque todo se habría frustrado por el cierre de las fronteras.


Serán acusados de intento de homicidio

Según manifestaron fuentes judiciales, la nueva detenida podría ser trasladada a audiencia indagatoria el próximo lunes. Con la incorporación de los análisis telefónicos al expediente, el juez Marcelo Cardozo ya está en condiciones de imputarle a ella, su pareja y hermanos por el delito homicidio en grado de tentativa. Esto también alcanzaría a Rojas, que sumaría un nuevo delito a su prontuario. En la primera audiencia indagatoria, el 30 de mayo, todos se abstuvieron a declarar y fueron imputados por el delito de tenencia de arma de guerra y acopio de proyectiles. Sin embargo, por pedido de su abogado, hace una semana los tres posadeños decidieron romper el silencio. La audiencia se concretó el 1 de julio. Baden expresó que las armas y uno de los vehículos le pertenecían a Rojas y que su trabajo era simplemente trasladar al paraguayo hasta Candelaria por pedido del detenido en Ezeiza desde octubre del año pasado, a pedido del juez federal Miguel Ángel Guerrero. Por su parte, los hermanos detenidos en la víspera los señalaron y expresaron que las armas y los vehículos le pertenecían a ella y que ellos solamente fueron sorprendidos en el lugar allanado de casualidad.


Todos contra el crimen organizado

En la víspera se vio un gran despliegue policial y un trabajo conjunto de las fuerzas que impactó y sorprendió a más de uno. Si bien Gerdarmería lleva a cabo las investigaciones. Este trabajo en conjunto es el resultado de reuniones entre las fuerzas federales y la Policía de Misiones en donde se acordó establecer canales más fluidos de información para combatir las organizaciones transnacionales. La idea es que cuando surja un dato al respecto, esa información se comparta con las otras unidades. Se trata de un claro mensaje: necesitamos de todos contra este tipo de delincuentes.


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