Desestiman que Precios Cuidados avive el consumo y exigen mayores controles

Sábado 13 de abril de 2019 | 07:00hs.
La vigencia de Precios Cuidados sería hasta noviembre y abarcaría unos 50 productos de la canasta básica.
Nazarena Torres

Por Nazarena Torres politica@elterritorio.com.ar

A seis meses de las elecciones nacionales, la tensión comienza a crecer en torno a las decisiones de gobierno. Desde el equipo de Mauricio Macri saben que todo lo que suceda en esta última etapa es sustancial para la resolución final en el cuarto oscuro. Por eso, es que ya están analizando una batería de medidas que se lanzaría el próximo miércoles para fomentar el consumo y tratar de equilibrar el humor social desde uno de los lados más sensibles: el económico. Todo ello, en medio de una escalada inflacionaria que no parece tener intenciones de desacelerar.
Una de las ideas para alcanzar el objetivo es mediante la extensión del programa Precios Cuidados, con una prolongación que llegaría hasta después del balotaje previsto para el 24 de noviembre.
Además, se piensa en la inclusión de otras líneas de crédito, como los préstamos de Anses, Procrear y un relanzamiento del Ahora 12 (ver “Otros programas...”).
Conocida la noticia, la controversia no tardó en llegar aunque por el momento desde el Gobierno tratan todo con mucho hermetismo, lo que generó además el malestar de los comerciantes por el desconocimiento generalizado.

Incredulidad
Los comerciantes misioneros mantienen pocas expectativas sobre el programa, aduciendo que no sirve a sus fines. En diálogo con El Territorio explicaron que se deben adoptar otras formas de trabajo, haciendo hincapié en el control, para que realmente funcione.
Aunque coincidieron en que el camino debería ser tratar de reducir la inflación, que para este año ya se proyectó por sobre el 30%.
“No fomenta realmente el consumo, la gente no compra más y tampoco se hacen los controles, por lo que cada negocio vende a diferentes precios”, argumentó Carlos Mielniczuk, presidente de la Cámara de Comercio de Oberá.
Al tiempo que Federico Gartner, titular de la Cámara de Comercio de Leandro N. Alem, afirmó: “Hay muy poca información sobre el tema, nadie dice qué productos serán, qué precios tendrán, no hay nada oficial y en concreto”.
“Seguimos en la incertidumbre, no hay un discurso claro sobre la implementación, entonces ni siquiera se puede estimar si va a funcionar o no; se habla mucho pero nada preciso”, dijo.

Más control
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el encargado de hacer pública la información; empero se limitó a explicar que “no se trata de un plan”, sino de “medidas para ayudar a bajar la presión de la inflación y que la economía se reactive cuanto antes”, de acuerdo a lo que expresaron medios nacionales.
También Peña, junto al ministro de Producción, Dante Sica, es el encargado de entablar diálogo con cada una de las empresas para acordar las pautas del programa.
Es que el reclamo reiterado en las tres ediciones anteriores impulsadas por el Gobierno de Macri fue la falta de control en el cumplimiento de los precios y en el abastecimiento de los productos que figuran en la lista.
Desde las distintas cámaras de comercio apuntaron a la necesidad de implementar métodos más firmes de supervisión, tanto en lo que respecta a precios como también al abastecimiento de los productos específicos que se incluyen a la lista.
Sobre esto último, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas, Carlos Beigbeder, manifestó que “estos programas sirven en parte, pero lo importante sería el control del abastecimiento, porque pasa que las empresas que generan el producto y acuerdan en un primer momento con el Gobierno, luego desabastecen los supermercados”.
Es decir, el Gobierno pauta que un producto específico de una marca puntual tenga precio cuidado, pero luego en los comercios no se consigue, debido al propio desabastecimiento de la distribuidora.
En paralelo, también se planteó la falta de inspección en los precios en toda la cadena comercial, esto quiere decir “tanto en los comercios como supermercados y también los distribuidores”, aseveraron.
“Para que sea justo, el control tiene que ser para todos, sobre todo para los fijadores de precios, porque siempre absorbe todo el comerciante y llega un momento en que ya no puede cubrir los costos”, apuntó Mielniczuk.
“Las distribuidoras monopolizan los productos y es difícil cuidar los precios de esa forma, termina sin cumplirse la meta que es cuidar los bolsillos de los consumidores”, añadió.
Mientras tanto, los consumidores siguen a la espera de una solución de base, no más paliativos sino estructurales, que permita alcanzar cuando menos para llenar la canasta alimentaria básica.


Otros programas a implementar

Además de la extensión de Precios Cuidados, desde el Gobierno nacional también adelantaron que se reflotarán planes devenidos de la gestión anterior, como los préstamos de la Anses para jubilados.
Esta iniciativa data de 2012, momento en el que se daban créditos con tasas que rondaban el 23%.
Se estima que en el lanzamiento se incluirá una serie de descuentos, tanto para los jubilados como beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y otros planes sociales.
“Esos descuentos tendrían una variación de acuerdo a la cantidad y lo ofrecido por cada supermercado, pero tendrían en común que todos se aplicarán a quienes utilicen como forma de pago una tarjeta de débito vinculada a una cuenta de Anses”, se consignó en medios nacionales.
Por otra parte, también se relanzaría el Procrear –con planes para la compra de materiales de construcción- y el Ahora 12.
Sobre este último, el programa sería para adquirir equipos de mayor eficiencia energética, por lo que se negocia con fabricantes, comercios y bancos.

Persiste la falta de valores de referencia

Como lo había mostrado El Territorio en la edición del pasado 31 de marzo, la variación en los precios de muchos alimentos de la canasta básica familiar, varía notoriamente según el comercio donde se adquiera.
En algunos negocios, el valor de un producto -considerando la misma marca- difiere en más de un 80 por ciento. Ocurre así porque no hay precios de referencia.
Los datos se desprenden de un relevamiento realizado en varios supermercados de la ciudad de Posadas, comparando el precio de once productos de segundas marcas indispensables para el hogar.
Por tomar un ejemplo, en el caso del aceite, un alimento de consumo básico en el hogar, en algunos comercios se adquiere en oferta a partir de los 55 pesos. Mientras, el mismo producto en otros supermercados ronda entre 77 y 100 pesos (+81,9%).
En el caso de la harina, se consigue a partir de los 26 pesos hasta los 33 pesos (+27%), de acuerdo al comercio.

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