Descubren vitiligo, la enfermedad de la tristeza

Sábado 12 de enero de 2008 | 19:00hs.


En un mundo donde la estética reviste gran importancia, convivir con el vitiligo no resulta nada fácil. El vitiligo es una enfermedad dermatológica, aunque algunos opinan que más que un problema de salud, se trata de un problema estético. Se caracteriza por la pérdida de pigmentación en ciertas áreas de la piel.
Estas manchas o parches blancos e irregulares, aparecen porque las células encargadas de la pigmentación de la piel (melanocitos), dejan de producir melanina (sustancia que otorga color a la piel).
Al vitiligo se le conoce también como leucoderma, melancolía o bienteveo. Según estimaciones mundiales, entre 120 y 180 millones de personas la padecen, siendo más frecuente en hispanos, caucásicos, africanos y americanos. La mayoría de casos suelen presentarse antes de los 20 años.
El vitiligo ocupa del tercer al quinto lugar en consultas dermatológicas. Es progresivo y aunque muchos sostienen que no es contagioso, un estudio realizado hace algunos años, dirigido por el médico cubano Carlos Miyares Cao, reveló que cuando el vitiligo aparece en un individuo, en su sangre se originan elementos capaces de trasmitirla a otra persona a través de una transfusión sanguínea (www.cubanet.org).
Al vitiligo se le ha llamado la “enfermedad de la melancolía”, porque la mayoría de personas que la padecen, sufren de marginación y baja autoestima, lo cual los sume en estados continuos de tristeza y depresión.
Se ha visto que la depresión acelera el avance de la enfermedad, por lo que los doctores recomiendan a los pacientes buscar ayuda psiquiátrica o sicológica.
Existen dos tipos de vitiligo: estable e inestable, el primero se caracteriza porque aparecen manchas en cualquier zona, sin sufrir modificaciones al menos en dos años. En cambio en el segundo, aparecen varias despigmentaciones en el cuerpo, que van progresando poco a poco.
Las áreas más frecuentemente afectadas al inicio de la enfermedad, son la cara, codos, rodillas, manos, pies y los órganos genitales.
Las causas del vitiligo se encuentran aún en proceso de estudio, aunque existen varias hipótesis que la asocian a factores hereditarios o la relacionan con enfermedades auto inmunes, estrés físico o problemas emocionales no solucionados como la pérdida de un ser querido o maltratos físicos.
El vitiligo está asociado también con padecimientos como la anemia perniciosa, el Hipotiroidismo y la enfermedad de Addison.
Además de las manchas blancas que aparecen en la piel, algunas personas pueden experimentar el pelo blanco que crece adentro en el cuero cabelludo, las pestañas, las cejas, y la barba. En casos muy raros, el vitiligo puede afectar el color del ojo o el pigmento de la retina.
El vitiligo se diagnostica mediante un examen físico. En algunos casos se ordena una biopsia de la piel para descartar otras posibles causas de la despigmentación.
Existen varias opciones de tratamiento para el vitiligo como: la terapia con radiación UVB, medicamentos orales, medicamentos aplicados a la piel (cremas corticosteroides, inmunodepresores o fármacos repigmentadores), injertos de piel, terapia de despigmentación y otros tratamientos como el que utiliza enzimas de plantas del amazonas que se ingieren por vía oral, o el tratamiento con melagenina (una sustancia extraída de la placenta humana).
Aunque no hay forma conocida de prevenir el vitiligo, es importante proteger las áreas despigmentadas de la exposición excesiva al sol, y aplicar bloqueadores solares para prevenir quemaduras o el desarrollo de cáncer de piel.
Tratar el vitiligo en su fase temprana, favorece la posibilidad de respuesta al tratamiento.
(Fuente: salud.com)