Denunció que su hijo y su ex pareja lo estafaron y dejaron en la calle

Miércoles 20 de mayo de 2020 | 00:05hs.
Mario Lardaro (82) permanece alojado en la casa de unos amigos.
Por Daniel Villamea

Por Daniel Villamea Corresponsalía Oberá

“Me estafaron, me dejaron en la calle. Me sacaron mi casa, me sacaron mi coche y se quedaron con todos mis muebles y electrodomésticos. Hice la denuncia, pero hasta ahora no tuve respuestas de la Justicia. Tengo que recuperar mis cosas, no es justo lo que estoy viviendo. Ni siquiera tengo un calzoncillo. Con eso digo todo”, lamentó Mario Lardaro (82), un ortopedista que reside en Oberá hace poco más de 20 años.  
La crudeza de su testimonio no hizo más que graficar lo que hoy padece el octogenario,  quien sobrevive gracias a caridad de una familia amiga que le cedió una habitación en su casa, en el barrio 53 Viviendas.
Carismático y sociable, supo hacerse de muchos amigos que de un día para el otro perdieron contacto con él y hasta pensaron lo peor. 
En diálogo con El Territorio, reconoció que su propio hijo -de 47 años- fue quien pergeñó la estafa en su contra, en conjunto con una ex concubina de Lardaro.
“Hasta septiembre del año pasado yo todavía manejaba. Tenía serios problemas de movilidad, pero usaba el andador y podía movilizarme. Un día me caí y comenzaron mis problemas. Estuve internado en el hospital Samic, no podía comer y se complicó mi cuadro. En total estuve 50 días internado”, comentó.
Hasta entonces el octogenario residía solo en su casa de calle Río Paraná. En tanto, al enterarse de su delicado estado de salud, su ex concubina y su propio hijo se instalaron en el domicilio.
Fue así que al ser dado de alta, Lardaro se enteró de que su hijo realizó una presentación ante la Defensoría Civil, Comercial, Laboral y de Familia N° 2 de Oberá argumentando que su progenitor no podía valerse por sí mismo y no tenía quien lo cuide.

Un duro golpe
Además, según la documentación exhibida, afirmó que la casa presentaba un serio deterioro estructural y estaba en riesgo de colapso, por lo que decidió internar a su papá en una clínica privada mediante cobertura de la obra social Pami.
“Mi ex y mi hijo planificaron todo para quedarse con mis cosas. Hasta me sacaron el auto, que no sé adónde fue a parar. Hice la denuncia y aporté pruebas, pero hasta ahora no pude recuperar nada”, subrayó.  
Lardaro explicó que su hijo no tiene relación sanguínea con su ex concubina, ya que fue fruto de una relación anterior. 
Es más, mencionó que hacía 15 años que no tenía contacto con el sujeto, quien actualmente reside en Buenos Aires. También había perdido todo tipo de contacto con su ex pareja.
Al respecto, opinó que “ellos se unieron para estafarme. Es duro que tu propio hijo te deje en la calle”. 
Asimismo, agradeció la contención que recibe por parte de Zulema Páez y su familia, quienes lo albergan desde fines de enero. 
“Desde hace años tenemos una relación de amistad y le dimos un lugar en casa. Mario tiene muchos problemas de salud y está postrado. Con la jubilación apenas compramos los remedios, pero no lo podemos dejar en la calle”, mencionó Páez. 

Pedido de Justicia 
Desde hace un par de meses la mujer viene trajinando dependencias judiciales en busca de respuestas que se dilatan. 
“Lo que no entiendo en cómo avalaron que lo saquen de su propio domicilio. Para colmo con mentiras, como que la casa estaba por derrumbarse. ¿Cómo nadie fue a inspeccionar que sea cierto?”, se preguntó. 
También se apropiaron del coche y de todos los muebles y pertenencias de Lardaro.
Páez precisó que la denuncia penal se tramita ante el Juzgado de Instrucción Uno, al tiempo que lamentó: “Tuve que ir diez veces porque me decían que la comisaría no había mandado nada, hasta que apareció la denuncia, pero igual no hubo ningún avance”.  
Oportunamente, la situación del octogenario fue informada a la Municipalidad, por lo que hace casi dos meses funcionarios del área social visitaron la casa de la familia Páez, constataron la situación y se comprometieron a construir una habitación con ciertas comodidades para su delicado estado de salud, lo que tampoco se concretó hasta el momento. 

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