Cruzó en rojo, chocó a un motociclista, a otro coche y se incrustó en una casa

Sábado 25 de mayo de 2019 | 04:00hs.
Cristian Valdez

Por Cristian Valdez fojacero@elterritorio.com.ar

Un automovilista alcoholizado fue detenido ayer a la mañana después de protagonizar un siniestro vial como consecuencia de haber cruzado en rojo y excedido de velocidad un semáforo de la avenida Tulo Llamosas (ex ruta 12) en su intersección con la avenida Cabo de Hornos.
El acusado, identificado como Jonathan E. (22), al mando de un Renault Fluence y con 1,37 gramos de alcohol en sangre -de acuerdo al dosaje-atropelló primero a José M. (33), que intentó atravesar la calzada manejando una moto de 150 centímetros cúbicos, luego a un Chevrolet Astra que iba detrás, al mando de Patricia F. (56), y finalmente se incrustó en una casa después de practicar una maniobra que de casualidad no terminó con víctimas fatales, aunque el motociclista sufrió graves lesiones que lo dejaron en terapia intensiva.
Lejos de someterse al requerimiento de las autoridades policiales, el detenido se bajó del coche siniestrado en estado de alteración e intentó escapar, pero no pudo hacerlo debido a la reacción de los vecinos e integrantes del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) -a metros del lugar se encuentra la escuela de cadetes-, que decidieron rodearlo.
Debajo del asiento encontraron un revólver de grueso calibre cuya procedencia se investiga como así también si coincide con la utilizada en algunos delitos cometidos en los últimos meses. El acusado, integrante de la comunidad gitana, tiene antecedentes y hace menos de dos años estuvo detenido por su vinculación a una banda dedicada a estafar a ancianos bajo la modalidad conocida como el cuento del nieto (ver Con prontuario...)

Impacto violento
De acuerdo a lo que reconstruyeron los investigadores policiales en base a la información aportada por peritos científicos y el relato de circunstanciales testigos, el detenido manejaba por la ex ruta 12 hacia la zona de la rotonda. Los otros involucrados lo hacían en igual sentido, pero por la colectora.
En determinado momento, cuando el semáforo los habilitó a pasar, el motociclista se adelantó seguido por la conductora del Astra, con intenciones ingresar a la avenida Cabo de Hornos. En ese momento fueron chocados por el acusado. quedando el motociclista tirado sobre la banquina.
Siguiendo su alocada marcha -después de una presunta maniobra evasiva-, el protagonista cruzó de carril para terminar incrustado en un inmueble de la colectora contraria, destruyendo parte del muro frontal con el portón principal y quedando recostado sobre la pared de un local comercial actualmente en desuso.

Minutos trágicos
La propietaria de la casa es Norma Saleha, testigo directo de la secuencia porque minutos antes había salido con intenciones de pagar una factura de servicios al otro lado de la ruta. Cuando pretendió cruzar, volvió sobre sus pasos al notar la velocidad del Fluence y segundos después vio a ese mismo coche incrustarse en su casa luego de caer prácticamente de punta desde la altura de la ruta.
“Me aterra pensar en la tragedia que pudo haber causado este hombre. Minutos antes salí por el mismo portón para ir a pagar una cuenta, por lo que ahora pienso que si me demoraba un poco, iba a estar muerta, debajo del auto”, manifestó shockeada. Detalló que el automovilista “venía bastante excedido de velocidad, demasiado rápido y ni siquiera intentó frenar cuando le dio el rojo. Los que esperaban en colectora avanzaron y fueron atropellados de lleno, más el chico de la moto, porque al otro auto le arrancó el paragolpes y dañó parte de la puerta, aunque la señora que manejaba estaba en shock”.
Inmediatamente los transeúntes, penitenciarios y algunos automovilistas asistieron a los heridos, debiendo los paramédicos del SPP hacer un torniquete en la pierna del motociclista para frenar la profusa hemorragia. Una ambulancia lo llevó al hospital Madariaga. Hasta el cierre de esta edición permanecía en terapia intensiva con un cuadro grave a raíz de golpes internos además de otros detectados a nivel de la cabeza.
“Fue una conducción absolutamente criminal. En esta zona circulan muchas personas y que no haya muerto nadie esta vuelta es un verdadero milagro”, acotó Saleha, cuestionando la actitud del conductor, que trató de escaparse a golpes de puño y patadas.
“No sé si estaba alcoholizado o drogado, pero se mostró violento desde un primer momento. Cuando trató de escaparse, los vecinos y penitenciarios lo rodearon, facilitando que le coloquen las esposas. En base a eso lo detuvieron y espero que se quede un buen tiempo hasta que recapacite sobre lo que hizo porque claramente es un criminal al volante. No puede manejar más”, sentenció.

Con prontuario: estafaba con el cuento del nieto

El protagonista del siniestro vial (Jonathan E.) no es desconocido en el mundillo delictivo. Hace menos de dos años estuvo preso por estafar a varios ancianos por medio de la modalidad conocida como el cuento del nieto. El mismo juez de Instrucción Seis, Ricardo Balor, que ayer decretó su prisión temporaria, a principios de agosto de 2017 ordenó su arresto después de una investigación policial que lo colocó como parte de una banda de cuatro gitanos dedicada a llamar a los abuelos haciéndose pasar por nietos para despojarlos del dinero que guardaban en sus casas. Habían sido denunciados en ese momento 16 casos, en los cuales además de Jonathan, estuvieron involucrado Maico (30), Abraham (35) y Milan M. (45). El magistrado había ordenado una rueda de reconocimiento y el más complicado de la pericia fue justamente Jonathan, que fue reconocido por varios de los damnificados. El delito de estafa es excarcelable, por lo que con el correr de los días todos fueron recuperando la libertad, incluso el joven que ayer volvió a ser detenido. La imputación que tendrá ahora dependerá de la evolución del motociclista aunque en paralelo al hecho vial deberá responder por la tenencia del arma de fuego que encontraron en el auto.


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