Creadores de futuro

Jueves 18 de julio de 2019 | 23:15hs.
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar

Adquirir nuevas herramientas para desarrollar eso que gusta, de manera distendida, haciendo amigos y sintiéndose parte de un movimiento mundial. Esas son algunas de las premisas que se huelen en Infinito por Descubrir (IxD), que esta semana se suma a la Global Game Jam: el mayor evento de desarrollo de videojuegos del mundo.

En esta hackaton (como se denomina comúnmente al encuentro de desarrolladores) el fin es crear de manera conjunta un videojuego en torno a una temática que se descubre recién ese día. De esta manera, previo al viernes, cuando se desplegará la Game Jam mundial, IxD va generando una serie de talleres específicos para que los chicos se adecuen al software. En paralelo se suceden distintos ‘laboratorios’ específicos para cada grupo etario (hay chicos de 6 a 18 años) que aprenden a crear una animación en stop motion, a fabricar joystick, crear personajes, grabar sonidos y programar videojuegos entre otras.

“La idea es que tengan las herramientas porque son libres, están ahí, gratuitas y las puedan usar como campo creativo, en plan ‘vamos a juntarnos a armar un juego’”, entendió Nahuel Castillo, que ayer ayudó a los participantes a crear, grabar y ponerle sonido a su videojuego.

Además, profundizó que más allá de ser hoy una labor profesional, desarrollar un juego digital combina distintas áreas y habilidades:  “Es algo bastante amplio que combina musicalización, programación, física,  desarrolla muchos caminos cognitivos”, sostuvo.

En tanto, al respecto del concepto de la Jam destacó la creatividad de lo espontáneo: “ Es como una zapada, me junto con mis amigos a improvisar, a jugar a hacer un juego, ese es el concepto”. Por eso, “vamos a estar conectados con los Infinito del país y los chicos se van a ir consultando cosas entre ellos,  con los de Mendoza, Jujuy, Bahía Blanca”, sumó.

En esa línea, los mellizos Damián y Marco de (12) y Juan Ignacio (12) parte de este grupo protagonista de la Jam, no sólo se mostraron encantados de aprender “un montón de cosas nuevas” sino que subrayaron el hecho de hacerlo de una manera diferente, divertida y en concordancia con un evento global. “Se hace en sólo tres lugares de la Argentina y tenemos la suerte de que se haga acá”, ponderó Juani, al tiempo que como nativo digital, consideró: “Creo que las escuelas deberían mejorar el equipamiento tecnológico para facilitar el aprendizaje en el aula”.

Como parte de esta enseñanza no formal, al frente del taller de multimedia, Silmara Giménez contó cómo se deconstruyen los niños de entre 9 y 12 años que ayer aprendían a animar en stop motion. “Acá tienen más libertad de expresarse”, contó mientras los más pequeños ‘rayaban’ las mesas como parte de un recurso poco utilizado.  Asimismo, la dinámica de los ‘facilitadores’ es estar codo a codo con los chicos y eso le permite, según precisó Silmara: escuchar lo que tienen para decir.  “Se arman debates muy interesantes sobre bullying, problemas barriales... hablan mucho de política entre ellos”, especificó. “Por ahí uno como grande no se pone a pensar en ciertas cosas, pero ellos sí lo hablan, además tienen una soltura para trabajar y hacen cosas increíbles” agregó la profesora que viene del campo de la informática y también da clases en un centro terciario.

Tanto Castillo como Giménez se enfocaron en que una de las herramientas más importantes es que aprenden a trabajar en equipo, aunque el primer día sean completamente desconocidos.

Del mismo modo, reflexionaron sobre las actividades que constantemente ofrece IXD y Gimenéz recalcó que ayuda a los niños, desde muy chiquitos ya, a “encontrar su orientacion, ir definiendo qué cosas le gustan más y en qué son más hábiles.  Así, Brian (9) por ejemplo, si bien era parte del taller que fabricaba joysticks, expresó con detalles, como sería un videojuego creado por él: tendría un entorno de bosques, con tres personajes: un guerrero, una princesa y un mago, entre otras aristas que ya tiene planificadas. Por otro lado, Castillo explicó que los talleres  son “siempre afluentes de futuros proyectos” que mientras se trabaja en algo específico, surgen ideas para otros estudios. Así, es probable que con este estallido de creatividad y diálogo de estos pequeños, nuevas obras, planes y soluciones se estén gestando para sorprendernos.








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