Corrientes promueve instalar pastera y vender más tierras a extranjeros

Sábado 16 de marzo de 2019
Antonio Villalba

Por Antonio Villalba avillalba@elterritorio.com.ar

Corrientes apunta a la instalación de industria celulósica papelera y, para ello, propone ampliar el cupo destinado a la compra de tierras por parte de extranjeros. La ley nacional establece en 15 por ciento el máximo de la superficie total provincial y en Corrientes, un 10 por ciento.
El senador Noel Eugenio Breard afirmó a El Territorio que los inversores interesados en instalar una planta industrial en Corrientes, lo primero que requieren es contar con seguridad jurídica.
Ello implica poder comprar grandes extensiones de tierra con o sin plantaciones de pinos para poder contar con insumos suficientes. El senador correntino detalló que la ley de su autoría tiene 22 páginas: “La mitad para justificar por qué y para qué de una pastera en Corrientes”.
Otro de los aspectos importante del proyecto es “resolver la inseguridad que genera a los inversionistas el artículo 61 de la Constitución de la provincia de Corrientes”.
Breard planteó que quienes quieren hacer inversiones en Corrientes “tienen en simultáneo el objetivo de contar con al menos 70 a 80 mil hectáreas forestadas o para forestar, a fin de evitar la cartelización”.
Afirmó que representa una de las condiciones planteadas para conseguir inversionistas de entre 1.000 a 1.500 millones de dólares. “No hay empresa que haga esta inversión si no tiene la posibilidad de compras mínimas de tierras”.
En Corrientes, por lo explicado por el legislador, se limita al 10 por ciento la venta de tierras destinadas a extranjeros y, con este proyecto, se apunta aumentar ese porcentaje.
  De allí que la iniciativa, que ya recibió el apoyo de sectores clave de la producción de Corrientes, apunta a declarar de interés provincial, con carácter estratégico para el desarrollo de la economía local, la industria celulósico papelera. 
“Promover, a través de incentivos y regulaciones, la inversión de origen nacional y extranjera para la instalación de plantas industriales celulósica papelera y la consecuente reglamentación e interpretación del artículo 61 de la Constitución Provincial”, consigna la iniciativa.

El proyecto
El proyecto fue elevado al Senado de Corrientes y, además de Breard, lleva las firmas de sus pares Sergio Flinta, Alejandra Sedward, Ricardo Colombi y David Dos Santos. “Teóricamente tenemos mayoría en ambas cámaras para sacar este proyecto”, afirmó el legislador.
Argumentó que, con esta iniciativa, que tiene el visto bueno del Ejecutivo provincial, se persigue “la creación de puestos de trabajo en el ámbito privado con la finalidad de reducir los índices de desocupación y tender al pleno empleo”. Recordó que Corrientes es la provincia con mayor superficie de bosques implantados y se caracteriza por tener varias áreas productoras de semillas y huertos semilleros, que aseguran la obtención de material genético de calidad.
La provincia de Corrientes, al reformar su Constitución en el año 2007, introdujo una cláusula en el artículo 61, referida a la adquisición de tierras por parte de inversores extranjeros.
Ese artículo apuntaba a defender la integridad del territorio provincial, algo que fue explicado y motivado durante la sesión del 1 de junio de 2007 de la Convención Constituyente, en la que se expuso la situación de la provincia de Corrientes en relación a la importante y creciente adquisición de tierras del dominio de particulares por parte de extranjeros.
Se explica que, a la fecha, no fueron dictadas leyes que regulen incentivos específicos derivados del precepto, habiendo transcurrido más de diez años desde la reforma.
En el escrito se plantea que la restricción impuesta, si bien ha sido blanco de críticas acerca de su legitimidad constitucional, no ha sido objeto de planteos de inconstitucionalidad.
 Por otra parte, con posterioridad a la reforma constitucional de la provincia de Corrientes, el Congreso de la Nación dictó la ley 26.737, que dispone medidas de igual naturaleza.
Por ello, entiende el senador correntino: “Resulta enteramente viable reglamentar por ley lo establecido en el artículo 61 de la Constitución Provincial y las disposiciones transitorias de la reforma constitucional del 2007 que fueron la agenda institucional del pacto correntino del crecimiento económico y el desarrollo social como una base de la formulación de políticas de Estado para todos los correntinos”.
Propone que el Senado y la Cámara de Diputados de Corrientes sancionen la ley declarando de interés provincial, con carácter estratégico para el desarrollo de la economía local, a la industria celulósico papelera.
A su vez, habilitar que los extranjeros sean titulares sobre la propiedad o posesión de tierras rurales de acuerdo a lo dispuesto en la ley nacional 26.737 (ley de tierras rurales).

Para proyectos celulósicos
Se propone además en la ley que en el territorio de Corrientes se destine exclusivamente un 20 por ciento para uno o varios proyectos celulósicos papeleros conforme a la escala de la inversión y los instrumentos jurídicos bilaterales firmados entre el Estado provincial y los inversionistas, quedando dicho porcentaje excluyentemente reservado para la inversión de titularidad extranjera dedicada a la industria celulósica papelera integrada verticalmente con el fin de que las plantas industriales que se instalen cuenten con recursos forestales propios.
 Las tierras rurales que deban adquirirse para tal integración podrán o no estar forestadas, consigna el escrito.

Destacan potencial y crecimiento anual de más de 20.000 hectáreas

La madera aserrada es el principal destino de las plantaciones existentes en la actualidad en Corrientes.
Corrientes cuenta con 550.000 hectáreas de bosque cultivado, las que representan el 36% de la superficie nacional implantada en 2017.
El género pinus representa el 73% de la forestación. Le siguen el eucaliptus (25,7%) y el resto corresponde a otras especies, mientras el 40% de la totalidad de los bosques están certificados en Gestión Ambiental y Manejo Sustentable.
Con lo previo se sostiene que es una garantía de la trazabilidad y de las buenas prácticas de manejo implementadas. El ritmo de plantación anual es sostenido a razón de aproximadamente 20.000 hectáreas por año.
“Eso la convierte en la provincia con mayor superficie forestal del país y que a la vez, tiene mayor potencial de crecimiento, con una superficie de 2 millones de hectáreas aptas para la implantación forestal”.
El senador destacó además el desarrollo de la producción primaria forestal que fue el resultado de una verdadera política de Estado a través de varias décadas impulsada por la ley nacional 25.080 recientemente renovada, “que con un criterio estratégico generó una enorme masa forestal en la Argentina y en Corrientes en particular”.
En el marco de la ley de ordenamiento de bosques nativos (26.331), la provincia de Corrientes aparece dentro de las estadísticas nacionales como la jurisdicción que menos desmontes ha autorizado y mayores controles ha aplicado en pos de la conservación de los bosques nativos, siendo el porcentaje de autorizaciones poco significativo.

Faltó desarrollo industrial
Sostiene que la expansión de la actividad forestal primaria en la provincia no fue acompañada por un desarrollo industrial acorde, convirtiéndose en productora y proveedora de materia prima forestal destinada en su mayor parte a abastecer a otras provincias, como Misiones, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires y, en menor medida, a su propia industria.
Añade que el siguiente eslabón de la cadena de valor no se encuentra en la misma situación.
Consignó que con los 756 establecimientos forestoindustriales, sólo se aprovecha el 39% del total (3,5 millones de toneladas) de madera que producen las forestaciones por año (9 millones de toneladas).
 Además, por el tipo de industria, se realiza un aprovechamiento diferenciado del árbol consumiendo solamente las trozas aserrables y laminables, quedando la parte más fina del fuste (de menor diámetro) en el campo y sin utilizarse, al igual que lo concerniente al primer raleo.
A nivel industrial, consigna el legislador, también existe una subutilización de la materia prima debido a la imposibilidad de poder utilizar los subproductos del proceso de aserrado traducido en aserrín, viruta y despuntes.
En el caso de Corrientes, la subutilización se acrecienta por el tipo de industria y tecnología utilizada, la que genera solamente un promedio de 43% de aprovechamiento industrial.
Por ello planteó que la no utilización de las forestaciones maduras genera un estado de “primarización” del sector, sobreoferta de producto, disminución de precio de la materia prima y retracción de inversiones en cultivo.
De la producción forestal que es extraída, prácticamente la totalidad es industrializada. 

Las industrias
Según el Relevamiento Forestoindustrial realizado en 2018, es procesada por 750 industrias que de acuerdo al valor agregado por ellas incorporado se distribuye en mayor porcentaje, a la madera aserrada.
Además, parte de es a producción se destina al comercio exterior: en el año 2016 se exportaron 17.000 toneladas de molduras, tableros y maderas aserradas, que representaron 18.800.000 dólares con destinos a Estados Unidos, Canadá y China.
La falta de industrialización integral de la oferta forestal primaria, 9 millones de toneladas/año, es lo que define a Corrientes como una provincia forestoindustrial en etapa “incipiente” y no en etapa de “madurez”, como sería el caso si utilizara el 100% de lo que teóricamente aporta cada árbol extraído: aproximadamente 46% para pulpa y papel; aproximadamente 46% para madera; y aproximadamente 8% para combustible.
La industria de celulosa y papel adiciona a ese 46% de pulpa y papel, un 15% de chips proveniente de la industria aserradera, obteniendo de este proceso un 36% de pulpa y papel como producto principal; y un 23% de energía y calor como subproductos.
Por su parte, la industria aserradera, al transformar el 46% de madera, obtiene 20% para madera aserrada como producto principal (para muebles, construcción, otros); y como subproductos, 15% de chips (mencionado en párrafo precedente) y 8% de corteza y aserrín.
Finalmente, el 8% para combustible directo, sumado al 8% de corteza y aserrín provenientes de la industria aserradera, obtienen como producto final un 16% destinado a energía y calor.

Las conclusiones
Del amplio trabajo sobre el sector, se concluye que el 95% del árbol es aprovechable, según el siguiente balance: 39% para energía y calor (biomasa, combustible, carbón); aproximadamente 20% para madera aserrada; y alrededor del 36% de pulpa y papel.
Se destaca que a nivel internacional los valores de aprovechamiento óptimo del bosque se encuentran en el 95%, mientras que en nuestro país los valores no superan el 50%.
Se acotó que oportunamente hubo un flujo de inversiones de origen extranjero y nacional en la industria remanufacturera y sus derivados, tendientes a incorporar mayor valor agregado, como tableros de fibra y partícula, láminas y molduras.
Sin embargo, y más allá de las mencionadas inversiones (que muestran un significativo desarrollo, aunque con una marcada heterogeneidad en el tamaño y la tecnología de los establecimientos), según se desprende de párrafos precedentes, lo que se requiere en forma imperativa son inversiones en el segmento de “pulpa y papel más energía y calor”, según el senador.
Es que el destino pulpa y papel representa un porcentaje muy elevado de la potencial utilización forestal, que la provincia de Corrientes no esta aprovechando. “El 36% de pulpa y papel obtenido como producto principal y el 23% de energía y calor como subproductos, representan aproximadamente el 62% del mencionado porcentaje de árbol aprovechable”, concluye.

550.000

Superficie cultivada.
Representa el 36 por ciento de la superficie total implantada en el país. Por ello, destacan el potencial al contar con tantas materias primas para la instalación de pastera en Corrientes.

Se registra un alto porcentaje sin explotar

El potencial de crecimiento en cuanto a la aptitud de su superficie para la forestación asciende aproximadamente a 2 millones de hectáreas, número verdaderamente impresionante si se considera que sólo se alcanzó la ocupación del 40% de la superficie considerada muy apta para la actividad y tan sólo el 17% de los suelos totales posibles de ser afectados. Existe un importante potencial de incremento de superficies a cultivar, con hectáreas disponibles a precios accesibles en comparación con el promedio del resto de las regiones con explotaciones forestales.Dicha producción se traduce en aproximadamente 9 millones de toneladas de madera por año en condiciones de ser utilizadas. Sin embargo, de ese total solo se extraen del campo aproximadamente 3,5 millones de toneladas por año (43%) y el resto de aproximadamente 5,5 millones toneladas (61%) por año quedan sin explotar.


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