Ciudades eficientes

Domingo 1 de diciembre de 2019 | 02:00hs.
Foto: Nicolás Oliynek
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar

Sentirse seguro caminando a casa de madrugada, llegar a tiempo al trabajo sin desvíos en el tránsito o imponderables del transporte público, abrir la ventana y respirar aire fresco,  son cuestiones cotidianas que deberían estar implícitas en nuestro andar y no como sueños idealizados.  Más de la mitad de la población mundial vive en grandes ciudades que contradictoriamente parecen dar más oportunidades y menos calidad de vida. Es que el crecimiento demográfico, los  nuevo paradigmas sociales y sobre todo la agenda del cambio climático, exigen cambios trascendentales en la planificación de nuestras urbes a toda escala, de Shangai a Posadas. 
Si bien la calidad de vida está determinada por muchos factores, desde el acceso al transporte público, la disponibilidad de viviendas, espacios verdes, hasta la escena cultural de un lugar, entre otras tantas, hay ejes en común que se debaten al hablar de smart cities (ciudades inteligentes).
En principio, “ser inteligente es hacer buen uso de los recursos. Planificar nuestras ciudades teniendo en cuenta nuestros recursos”, entienden los arquitectos Sebastián Galarza (32) y Emmanuel García (31). Así, es como los misioneros, enfocados en este tipo de trabajos definen la funcionalidad. “La clave es una ciudad eficiente, para eso se usa la tecnología para tener información y en base a esa info, tomar decisiones”, apuntó Galarza mientras García recordó: “las ciudades eficientes son más densas y compactas y una ciudad tan extendida, como Posadas (con huecos urbanos y mega complejos habitacionales en las periferias) va en contra del pensamiento eficiente”. 
El Estado, sin data para planificar, no sólo afecta a la organización citadina, sino que también se ve perjudicado en su gobernanza. 
“El problema es cuando convertimos suelo rural en urbano en vez de aprovechar el suelo urbano que ya tenemos”, explicó Galarza. “Una ciudad tan fragmentada encarece el transporte público -que se transforma en deficiente-, hace que los servicios cuesten más y hasta que la gestión de gobierno se vea menos. Vos hacés una intervención en Itaembé Miní y esa intervención no tiene el impacto social de toda la ciudad. Es difícil, se transforma en una ciudad ingobernable”, lanzó. 
En definitiva, son los organismos y las empresas los que tomen las decisiones, generalmente en base a sus propias especulaciones. Los precios, una de las variables más claras, se disparan: alto coste de servicios, acceso al suelo casi imposible, entre otras.
Sin embago, la esperanza viene de la mano de la digitalización de la información. “El primer paso (para ser smart) es enfocarse en incorporar la tecnología para acceder a la data. La digitalización de los municipios, desde el manejo de las finanzas, hasta catastros, mapas del delito, etcétera. 
Ahora,  con este trabajo de campo facilitado, hay problemas identificados y posibles soluciones a la vuelta de la esquina. Incluso un cruzamiento de datos aporta en este sentido. Si hoy en Posadas tenemos un mapa de la inseguridad por ejemplo, con la actividad delictiva detallada, los puntos donde ocurre, fácilmente se puede cotejar con el mapa de alumbrado público y pavimentación y quizás descubramos que las zonas más oscuras o terradas (con menor movimiento) sean las menos seguras. 
Cada municipio tendrá su particularidad y en zonas rurales sacar la producción de las chacras puede ser una de las temáticas más fuertes a trabajar.
Los ideales están claros, Viena por ejemplo, fue elegida la ciudad mas habitable del mundo en 2019 por la Economist Intelligence Unit (Unidad de Inteligencia Económica) por segundo año consecutivo, con puntajes casi perfectos en estabilidad, cultura y medio ambiente, educación e infraestructura y atención médica. Además, la consultora Mercer posicionó a la capital austríaca por décima vez en el primer lugar de su ranking anual de mejores ciudades del mundo para vivir.
Con un marco natural envidiable y millones de recursos humanos, tecnológicos y una densidad ideal, Misiones tiene todo el potencial de convertirse en un verdadero paraíso natural y urbano.
Según los arquitectos, que formaron parte hace unos días del Congreso Mundial de Ciudades Inteligentes en Barcelona, “Con una política integral, una plataforma provincial de información a la que se sumen los municipios con parámetros comunes a todos, por ejemplo, se podría aprovechar mejor los recursos económicos y de gobernanza”, postulan los jóvenes. 
Para tener un entendimiento más macro, los objetivos para el desarrollo sostenible planteados por la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en su agenda 2030, son un punto de partida para el diseño de políticas publicas, aplicando lo global a lo local. 
Como faros en este camino, se avizora la importancia de que la provincia cuente con conectividad, que se esté avanzando en ese área en todo su territorio, así como en robótica. Asimismo, algunos casos puntuales de proyectos en Gobernador Virasoro y Andrade, donde les tocó trabajar, que incorporan la visión inteligente en sus espacios públicos. La idea es que toda intervención sea amigable con el entorno, ambiental y social. “Es una visión que atraviesa cuestiones ambientales, sociales, necesita procesos participativos y si bien poner luces led o paneles solares implica una inversión inicial mayor que el de las luces de vapor de sodio, si lo anterior está presente, se amortiza en el tiempo fácilmente” subrayaron.
En esta línea, los jóvenes destacaron que el cambio es palpable en la sociedad. “La mayor motivación está en la gente. Yo veo mayor conciencia en el ciudadano sobre estos temas, que la clase política todavía no está canalizando”, expresó Galarza. “Es por eso que muchas iniciativas se dan por colectivos sociales, que van marcando un poco la agenda de lo gubernamental. En la parada de colectivos que hicimos en Andrade, hubo un recibimiento de la gente muy positivo, no tiene signos de vandalismo y cuando consultamos que es lo que más le había gustado era el uso de energía solar” profundizó sobre la conciencia. 
En sintonía, juzgó que la reciente sancionada Ley nacional de presupuestos mínimos para la adaptación y la mitigación al cambio climático “está impulsada más que nada por los jóvenes o por los colectivos sociales que por la clase política y esa, es una victoria de los jóvenes”, alegó esperanzado. 
Es que las ciudades inteligentes tienen como objetivo hacer de las urbes espacios participativos, eficientes y sostenibles, con la tecnología en favor de una búsqueda de una mejor calidad de vida.
“Viena para 2030 pretende tener el 40 por ciento de energía renovable. Imaginate que el mundo lo replique. Realmente es un cambio de paradigma importante”, enfatizó García. 

Conciencia mundial

El Congreso Mundial de Ciudades Inteligentes (Smart City World Congress) se desarrolló del 19 al 21 de noviembre en Barcelona. Es el evento más importante de urbanismo y reúne a empresas, ciudades y ponentes de todo el mundo. Las charlas y expo fueron bajo los ejes temáticos de ciudades sostenibles: transformación digital, medio ambiente urbano, movilidad, gobernanza e inclusión. Los misioneros destacaron que el modelo es aplicable a todas las escalas de ciudades, basta con reconocer características y problemáticas, clasificar la información y poner en marcha las políticas de acción.

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina