Cayó posadeño acusado de ser nexo local de bandas criminales extranjeras

Miércoles 27 de mayo de 2020 | 00:05hs.
Carlos Cardozo

Por Carlos Manuel Cardozo fojacero@elterritorio.com.ar

Los puntos de contacto son muchos y podrían dar cuenta, como mínimo, de un sujeto que asistía en Posadas a peligrosos delincuentes extranjeros ligados a narcoorganizaciones. En el pasado asistió en la logística a cuatro brasileños que luego fueron atrapados con un arsenal y ayer lo sorprendieron junto a un paraguayo indocumentado que llevaba una 9 milímetros.  
Se trata de Luis Miguel B., detenido a disposición del Juzgado de Instrucción Uno de Posadas, a cargo del juez Marcelo Cardozo. Además de su aprehensión Gendarmería Nacional también detuvo a otros tres sujetos, entre los que se encuentran el oriundo de Paraguay y un soldado del Ejército Argentino. Todos están incomunicados mientras avanza la investigación. 
Luis Miguel fue detenido en un control de rutina montado por Gendarmería Nacional, cuando se movilizaba con un Nissan que resultó tener pedido de secuestro por hurto en Esquel. Iba con el extranjero, que cargaba entre sus pertenencias un arma Glock valuada en cerca de 100.000 pesos.
El visitante no tenía ninguna documentación. Ni suya, ni de la pistola. Por eso los investigadores creen que podría haber ingresado de forma ilegal desde el vecino país. También creen que sus intenciones en suelo argentino no eran nada amistosas: una de las principales hipótesis hablaban de que se trata de un sicario. Aún no se puede descartar nada. 
El conductor resultó ser un viejo conocido de las autoridades de Gendarmería. Investigadores lo estaban buscando desde septiembre del año pasado, cuando se determinó que asistió a un grupo de cuatro brasileños a quienes la fuerza atrapó en San José con armas, silenciadores, precintos, ropas de la Policía Federal Argentina -gorras, chombas, camperas - y un poco de marihuana. 
El armamento estaba compuesto con dos 9 milímetros, cuatro de calibre .380 de origen turco  y una calibre .40 de fabricación estadounidense. Todas de un inmenso valor económico. En ese operativo, además, sólo se incautó un documento y un teléfono celular, por lo que los implicados también estaban despojados de cualquier identificación, al igual que el paraguayo.
 Ortigoza, Nebrisky, Flores eran los abrojos para los uniformes truchos que, luego se determinó, fueron fabricados en Paraguay. 
La pesquisa arrojó luego de que habían estado varios días en Posadas y que Luis Miguel le había llevado pizza a su escondite, un hotel del que nunca salieron. Los brasileños fueron señalados como posibles integrantes del Primer Comando Capital o Comando Vermelho, bandas criminales nacidas en las cárceles, y el posadeño como el nexo local. 
Nunca quedó claro cuáles eran sus intenciones, pero altas fuentes de la fuerza federal creen que pensaban cometer un asalto o secuestrar a alguien. El análisis de ese único teléfono celular contenía una orden explícita: si algo salía mal, había que matar al blanco. 

Allanamiento
Con toda esa información, el juez Marcelo Cardozo ordenó un allanamiento en la casa de Luis Miguel B., ubicada sobre calle Salvador Miqueri, a dos cuadras de la ex ruta 213. Se trata de una construcción desprolija de dos pisos ubicada bien en la esquina y con una gran cantidad de vehículos para comercializar al frente.  
Gendarmería llegó al lugar con armas largas, cortó la arteria con camiones y detuvo a dos de los presentes. Uno de ellos pertenece al Ejército Argentino y es cuñado de Luis Miguel. Los dos permanecieron sentados en el frío pasto, esposados  y cuidados de cerca por los centinelas. 
Pero eso no sería todo: en la requisa del inmueble se hallaron un fusil adaptado, municiones y -otra vez- ropa de la Policía Federal. De todas formas, para ellos el punto en común más fuerte con el procedimiento de San José es otro abrojo: uno con el nombre Nebrisky. 
Posiblemente el viernes el grupo pueda ser trasladado a los estrados judiciales para concretar la audiencia indagatoria, según estiman las autoridades ligadas al caso. Sobre el ciudadano paraguayo, se esperan informaciones que certifiquen su identidad y antecedentes. 
Ayer una fuente judicial dijo que podría estar vinculado al narco y sicario Fabián “Negro” Rojas, acusado de tres homicidios en Misiones y -casualmente o no- detenido junto a los brasileños en Buenos Aires. Los puntos de contacto, como se dijo al principio de esta crónica, son muchos.

En cifra

8

Ocho meses estuvo en condición de prófugo (desde septiembre). Cuando GNA descubrió su relación con los brasileños lo fue a buscar, pero “desapareció”.


La banda de Brasil y un conflicto de competencia

Sobre los brasileños detenidos en San José, se encuentran alojados en la Complejo Penitenciario Uno de Ezeiza debido a su peligrosidad. 
Fueron trasladados en octubre, tras estar separados, cada uno bajo la custodia de Gendarmería, Policía Federal, Prefectura Argentina y Policía de Misiones. 
Por entonces dos de ellos tenían 26 años, otro 28 y el más grande 35.  
GNA cree que pertenecían a las organizaciones criminales como el PCC o Comando Vermelho debido a los tatuajes en sus cuerpos, además que todos tienen antecedentes por narcotráfico en su país. 
Sin embargo, un investigador judicial calificado y conocedor del funcionamiento de estas bandas criminales consideró como una posibilidad concreta que fueron contratados para un asesinato. 
Dijo que, por ejemplo, el Comando Vermelho tiene dos tipo de sicarios: los que actúan individualmente y los que funcionan como brigadas, para los “objetivos” que tienen custodia.
Pese a toda esta información, tanto la Justicia Federal como la ordinaria se declararon incompetentes de investigarlos, lo que constituyó un conflicto negativo de intereses que tendría que zanjar la Corte Suprema de la Nación. 
Ni las autoridades de la fuerza federal saben cómo está la causa.
Como informó El Territorio en exclusiva, la jueza federal de Posadas, Verónica Skanata, decidió el sobreseimiento de los implicados en relación a la droga por considerar que esa cantidad era para uso personal -fallo Arriola- .  
Así, el caso llegó a manos del titular del Juzgado de Instrucción Tres, Fernando Verón. El magistrado analizó el documento y, entre otras cuestiones, señaló que no se sabe aún qué estaban haciendo esas personas en Argentina y, por lo tanto nada puede descartarse. 
También expuso los antecedentes en Brasil. Las últimas novedades surgieron en febrero, cuando autoridades consulares llamaron al Juzgado de Instrucción Tres para saber cuál es su situación actual. 
Se supo también que en el penal de Ezeiza, los brasileños iniciaron en su momento una huelga de hambre para que se resuelva su situación procesal. 

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