Cabecilla de banda que traficaba cocaína goza de salidas transitorias

Domingo 14 de abril de 2019 | 01:00hs.
Jorge Posdeley

Por Jorge Posdeley fojacero@elterritorio.com.ar

Era el 4 de agosto de 2016 cuando la atención de todo Posadas se concentró en el Tribunal Federal de Posadas. El movimiento en las inmediaciones del recinto judicial fue importante y no era para menos. Ese día iba a comenzar a ser juzgada una banda misionera dedicada al tráfico internacional de cocaína.
Los imputados en la causa eran siete, quienes comenzaron a llegar a la sala de debate en móviles de distintas fuerzas federales y provinciales, cuyos uniformados además quedaron custodiando el lugar.
Los debates en el Tribunal Federal son una constante, pero en esa oportunidad la particularidad era que la banda enjuiciada no traficaba marihuana, como es habitual en territorio misionero, sino que operaba con cocaína e incluso con ramificaciones internacionales ya que el objetivo era hacer llegar cargamentos hasta Uruguay.
El juicio tuvo varias jornadas y se desarrolló durante exactamente un mes, período en el cual hubo un intenso debate para establecer los roles y responsabilidades de cada uno de los imputados.
Así fue que el 2 de septiembre llegó el momento de la sentencia y el fallo impartió duras penas para los miembros más importantes de la organización.
Sin embargo, al momento de ser enjuiciados, los implicados ya llevaban un largo tiempo tras las rejas, ya que todos habían sido detenidos a mediados de 2013. Es por ello que hoy, a casi tres años de la sentencia impartida, todos gozan de distintos beneficios carcelarios.

Transitoria para Czernecki
El último en recibir un beneficio de este tipo fue Christian Jorge Czernecki (42), quien recientemente fue incorporado al régimen de salidas transitorias tras cumplir con varios de los requisitos establecidos.
En el debate celebrado en 2016, Czernecki había recibido una de las penas más duras, ya que los magistrados lo consideraron organizador del delito de transporte de estupefacientes y ante la tal acusación le aplicaron 12 años de cárcel.
Desde ese momento el hombre se encuentra alojado en la Colonia Penal 17 de Candelaria, donde fue avanzando en su tratamiento penitenciario individual y actualmente está incorporado en el Período de Prueba.
Estar en esta instancia del régimen de detención es uno de los requisitos establecidos, como así también poseer buena conducta y buen concepto dentro del penal y haber llegado a la mitad de la pena, lo cual se cumpliría en agosto de este año, pero debido a su positivo avance tras las rejas, Czernecki también fue beneficiado con una reducción de 10 meses de su condena.
De esta forma, el Tribunal Federal dio lugar al pedido de salidas transitorias y Czernecki podrá disponer de dos salidas por mes, una de 24 y otra de 48 horas.
Para mantener el beneficio, el interno deberá cumplir determinadas reglas de conducta, como ser: durante su egreso, permanecer en el domicilio fijado al momento de efectuar la petición; abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y estupefacientes; regresar al establecimiento carcelario en horario pactado; no conducir vehículos ni cometer contravenciones.

El resto de la banda
Al momento del juicio, quien recibió la misma condena que Czernecki fue Diego César Ariel Toledo, a quien los magistrados lo consideraron como otro organizador del delito de transporte de estupefacientes y ante esta situación recibió la misma sentencia de 12 años de prisión.
Su situación fue distinta desde el principio. Al padecer una enfermedad oftalmológica, la Justicia autorizó a Toledo cumplir su pena bajo la modalidad de prisión domiciliaria, aunque en un momento se le revocó el beneficio por incumplir una condición impuesta, pero luego volvió a obtenerlo.
El que recibió la condena inmediatamente inferior a los sindicados organizadores de la banda fue el ex gendarme Gustavo Aníbal Martínez, quien fue condenado a la pena de 9 años de prisión al ser considerado partícipe necesario del delito de transporte de estupefacientes calificado por tratarse de un funcionario público al momento de los hechos.
Martínez cumplía su pena en la Unidad Penal I de Loreto y a principios de este año recibió el beneficio de la libertad condicional tras cumplimentar los requisitos establecidos para poder alcanzar esta medida.
Otro de los condenados en el debate de 2016 fue Osvaldo Amarilla, el hombre que fue detenido mientras conducía la Peugeot Partner en la que la banda traficaba 60,737 kilogramos de cocaína, lo que disparó la causa. El sujeto recibió una pena de ochos años de prisión, pero al igual que Toledo siempre estuvo con prisión domiciliaria por padecer diversos problemas de salud, como diabetes.
Quien también fue condenado en esa ocasión fue el paraguayo Derlys Echauri Detez, el sindicado proveedor de la droga. El extranjero recibió seis años de prisión por parte de los magistrados del tribunal y apenas unos meses después fue expulsado del país y tiene prohibido regresar a la Argentina.
Los últimos condenados fueron los chapistas Walter K. (50) y Sergio C. (50), quienes fueron condenados a cuatro y dos años de prisión, respectivamente, por “confabulación para la comisión del delito de transporte de estupefacientes” en calidad de autor ambos. El primero de ellos alcanzó la libertad condicional pocos meses después de la sentencia, mientras que el restante prácticamente iba quedar a libre poco después dado el bajo período de su pena.


60

Kilogramos.
La banda fue capturada a mediados de 2013 cuando la GNA interceptó una Peugeot Partner en la que llevaban 60,737 kilogramos de cocaína. En total fueron siete los implicados que llegaron a juicio en 2016.

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