“Buscamos dirigentes sencillos, austeros, humildes y que sean cercanos a la gente”

Domingo 17 de marzo de 2019
Antonio Villalba

Por Antonio Villalba avillalba@elterritorio.com.ar

El gobernador Hugo Passalacqua, en una entrevista concedida a Meta Data -el programa político del diario El Territorio-, repasó la gestión desarrollada hasta el momento y lo que estima serán estos últimos nueve meses de gestión.
Planteó dos grandes desafíos que la política y la democracia en su conjunto aún no pudieron resolver y que por cuestiones económicas quedarán aún pendientes, como más construcciones de viviendas a todos los misioneros y mejorar la calidad de energía eléctrica.
En ese último sentido detalló soluciones que se están brindado para garantizar la continuidad del servicio en varios municipios.
El mandatario provincial también habló sobre cómo gobierna en tiempos de crisis y la necesidad de estar cerca del misionero para resolver los problemas y hasta sobre la enfermedad que lo aquejó por mucho tiempo.

Cuando arrancaba la gestión en 2015 decía que se ganaba un campeonato con equipo. ¿Cómo fueron estos años de gestión con su equipo y qué cosas quedan pendientes para estos últimos nueve meses de gestión?
Falta mucho, hasta el último día. Es como el partido de fútbol que tiene 90 minutos y después, el descuento. Tenés que jugar todo. Yo estoy orgulloso de todo.
Tengo un concepto muy particular cuando hablamos de equipo, que fue lo que hice cuando armamos el gabinete. Uno dice que son los compañeros de trabajo y tengo un concepto más amplio de lo que son los compañeros, que sin ellos una provincia o una sociedad no es viable. Para mí los docentes, médicos, tareferos, el quiosquero, todos son compañeros de trabajo. Inclusive el que está buscando trabajar también es un compañero. Es el que aporta un poco de energía para que la provincia salga adelante, porque el misionero se comporta como una gran familia.
Entonces, el equipo de trabajo administrativo directo son los ministros, secretarios, presidentes de entes descentralizados e incluyo la Legislatura, el Poder Judicial. Además están los ciudadanos. Todos aportan. Entonces uno puede decir que el equipo es muy grande y hay que saber armonizar y ecualizar un equipo de 1.300.000 habitantes; de sintetizar, de gobernar para todos, que todos pongan su contribución. Eso es el gran equipo y yo aprendí después, durante mi mandato.

¿Es difícil sincronizar para dar respuestas a las diversas demandas de la sociedad misionera?
Para nada. La palabra es ecualizar, de buscar la igualdad, el justo medio. A veces está débil un sector y lo tenés que apoyar por la circunstancia particular. Uno hace lo que puede para sostenerlo en el marco de la crisis de un país, una crisis cruel.

Usted decía que está difícil, difícil mismo. ¿Fueron los últimos meses muy complicados?
Son meses duros y para la gente es muy duro. Vos tenés que estar en esa sintonía para sostener esta gran familia que es la misionera. No somos grandes latifundios ni tenemos monocultivos. Es muy diversa Misiones. Entonces, es saber poner en igualdad de condiciones y saber en qué momento ayudar.  Ahí está la práctica fiscal antipática, pero permitió a Misiones paliar una situación difícil a nivel país e ir hacia adelante.

En medio de esta incertidumbre existente en el país, ¿se ve obligado a planificar permanentemente en la gestión?
Cuando hay una tormenta y emergencia en serio y suenan las alarmas, hay que ocuparse de buscar soluciones rápidas, de estar atentos a lo que sucede; estar cerca de la gente para saber lo que pasa. Y estar cerca de la gente no es demagogia, ni una cosa que suena lindo o un eslogan de un asesor. Hoy con esta crisis no se puede gobernar en lejanía. Técnicamente no se puede porque terminás encerrado en un escritorio, con un aire acondicionado, cómodo, con chipita y tereré. Desde allí no se puede gobernar.

¿Vislumbra una cercanía o el fin de esta crisis o es muy difícil verla todavía?
Si seguimos con este espíritu familiar, de gran equipo de trabajo, creo que vamos a cambiar, la vamos a atravesar. Estoy convencido, sobre todo, por la voluntad que tiene el misionero de progresar. Es una cosa obsesiva. Siempre pongo de ejemplo el de unos amigos que se proponen poner un quiosquito poniendo luego en la vereda unas sillas, una sombrilla y de esa manera progresa. Siempre son pasitos hacia adelante.

Casi a fin del año pasado daba la sensación de que fue el momento más complicado para su administración. Fue cuando Misiones tuvo que hacerse cargo de los subsidios de la luz, del combustible, interzafra. ¿Tuvo que redireccionar muchos recursos?
Uno tiene que rediseñar las cosas. Misiones, como cualquier provincia, no tiene capacidad de generar dinero, de fabricar billetes. Nosotros tenemos lo que tenemos y Nación va como en retirada en muchos aspectos, como la salud,  todo en la búsqueda del déficit cero. Y Nación está haciendo recortes y las provincias tienen que hacerse cargo.
En Misiones, por fortuna, tenemos una política fiscal, que es aburrido contarlo, pero no nos endeudamos. Esto permite articular todavía ciertas políticas. No haber matado la obra pública, como hicieron muchas provincias, no haber puesto los sueldos en calendario, o sea pagar por ejemplo a salud pública del 1 al 5 o a los policías del 5 al 10.
Es decir, solamente son tres las provincias -entre las que está Misiones- las que pagan el último día del mes (es decir, que pagan regularmente los sueldos). Esto muestra la fortaleza de la economía, pese a la dificultad, producto de una administración serena. Siendo medido y austero creo que lo vamos a pasar. Siguen viniendo inversiones a Misiones.

¿Puede una provincia alejarse de la situación de una crisis cuando el país no lo hace?
Es muy difícil. Se puede atenuar, morigerarla. Evitar que las cosas se pongan mucho más feas de lo que son. Para ello es importante el temple, con serenidad, y actuar con coraje para tomar decisiones.

¿Les resultaron positivos los planes “Ahora…” lanzados en la provincia?
Estamos por lanzar otro “Ahora…”. Todos los “Ahora”, como góndola, Misiones, fueron atajando esas pequeñas crisis.
En un momento los madereros estuvieron mal -ninguno está bien- pero pudimos sostener esa industria con la fábrica de casas de madera en el Parque Industrial; dándoles en su momento una bonificación eléctrica para que tengan insumo; porque para los madereros es altísimo y nosotros tuvimos que hacernos cargo para que, de esa manera, puedan seguir produciendo y evitar que la gente quede sin empleo. Porque lo que más nos obsesiona es el tema del trabajo. Porque ni siquiera el que tiene trabajo está seguro. Entonces hay cierta angustia no sólo del que no lo tiene y sale a buscar, sino del que tiene trabajo y puede perderlo. Tenemos que sostener.  Y con los Ahora se sostuvo el comercio y las pequeñas industrias, por citar algunos ejemplos.

En lo personal, ¿qué le sucede cuando surgen serios problemas y busca una solución? ¿Puede dormir tranquilo?
No, no se puede. Hasta el día antes del inicio de clases yo no pude dormir, pero de alegría. Fue un día particular porque estaba tan contento de que empiecen bien las clases. Son 15 años seguidos y ninguna provincia lo pudo hacer lamentablemente. Y los misioneros disfrutamos algo inédito, porque nos parece normal que empiecen las clases.

¿Es importante el movimiento que produce la educación si se tiene en cuenta que uno de cada tres misioneros está incluido en el sistema?
Sí, pero además hay que incluir a los padres y demás. Ese día fue el 11 de marzo y Misiones se movió hacia la dirección en que nos sabemos mover, que es hacia adelante. En misionero no sabe recular y va para adelante. Esa noche no dormí de la alegría y a veces por angustia. Y no es para quejarse, lo hago con amor y cariño.

Como en cualquier período de gobierno surgieron focos de conflicto. ¿Cómo actúa desde la gestión para intervenir o resolver?
Pienso e inmediatamente convoco a la gente que está en el área; que tiene expertise, sea ministro y sus colaboradores que tienen a su vez sus especialidades, lo tenemos que convocar al instante. Porque si lo resolvés en velocidad, es más probable que se pueda resolver. Si te sentás sobre el problema, es más probable que no lo puedas resolver. A veces, la gran angustia es que muchas veces hay que elegir entre lo malo y lo pésimo. No es una elección fácil. El tema es cuando hay que elegir por un mal menor; no es sencillo. Son decisiones muy difíciles. Hay que tener temple. La gente entiende que estamos en una situación en la que no podemos hacer grandes obras, pero hicimos más de 250 puentes, caminos que no dejamos de hacer, asfalto sobre empedrados, apoyar la industria, a las cooperativas. 

Quedan nueve meses de gestión. ¿Qué cosas quedaron por hacer y qué le dejará al sucesor?
Muchos sueños quedaron truncos, muchísimos. Porque cuando  asumí era un país y ahora es otro y hay que acomodarse. No podemos quejarnos de la realidad y tenemos que enfrentarla, sobre todo siempre pensando en los que más necesitan, los más humildes; eso es una obsesión. Pero uno de los temas que creo que viene de un déficit del estado provincial para con la sociedad, una deuda de la democracia, es el tema de viviendas, es lo que yo veo que son en términos estructurales, como la vivienda y la energía, como  también el agua. Básicamente esas cosas son nodales y el desafío que se viene por delante para Misiones no va a ser fácil; van a llevar muchos años. Son miles de miles de millones de pesos y no hay dinero que lo pueda hacer ahora, si no lo hubiéramos hecho. Hubo otras urgencias y estamos saliendo del pantano. Las cosas que se vienen trataré de dejarlas de la mejor manera posible para quien entregue el Bastón de Andresito. No soy quien para darle consejos, pero la cosa donde habría que darle más énfasis, si la situación del país lo permite y la recaudación se da, es el tema de energía. 

Justamente en materia de energía, el Gobierno provincial tuvo que intervenir cuando cayó el subsidio Nacional
Sí. Lo que pasa es que nosotros compramos la energía mayorista a Buenos Aires y ellos te suben el precio y te suben el precio. Lo que hacemos en algunos sectores es amortiguarlos, tratar de dar un precio razonable. Todo es dinero público. La provincia no tiene una cantidad infinita de dinero.
El último paso que nos dio Nación con el tema de la energía fue quitar la tarifa social. Decenas de miles de hogares de Misiones se quedaron sin beneficio y se tuvieron que resignar otras obras, porque luz también significa vida; además de que es carísima y que la tarifa no la ponemos nosotros.
Esa es una gran deuda que hay que encararla en un trayecto largo. Sabemos lo que tenemos que hacer, pero es un tema estrictamente de recursos. Mientras, optimizamos hasta el último centavo.
Hoy vengo prácticamente de inaugurar una central y media para solucionar el tema obereño. Lo mismo vamos a hacer en Alem y también en Bernardo de Irigoyen y San Antonio e Iguazú, que son las zonas más álgidas.

¿Con eso apuntan a mantener la continuidad del servicio, que es lo que la gente más reclama?
Es lo que la gente exige. Se corta la luz también en mi casa; yo tampoco quiero, no me divierten los cortes.

La enfermedad

El gobernador Passalacqua también fue consultado respecto a su salud, tras haberse sometido a una intervención quirúrgica el año pasado. "Si, ahora estoy perfecto. Fue horrible. Me hice una operación de fémur", recordó. "Ahora me tengo que volver a operar" adelantó. Recordó que a raíz de su problema de salud, "antes no podía caminar dos pasos y anduve en sillas de ruedas mucho tiempo. Ahora, lo digo porque ya pasó, ya está, es un recuerdo". También añadió que nunca se mostró en tal situación, porque " la gente quiere son soluciones". Añadió que "después de no caminar estoy bien, perfecto, feliz" y hasta bromeó "estoy para patear penales".


“Es muy importante no dejar de pelear por los sueños e ideales”

Passalacqua durante la entrevista en Meta Data habló de su salud y de su próximo rol como legislador.
Esta semana el presidente de la Cámara de Diputados, Carlos Rovira, como conductor del espacio político, adelantó que la renovación llevará como candidato a gobernador a Oscar Herrera Ahuad y como primer diputado provincial al actual gobernador Hugo Passalacqua. Por tal razón el mandatario cuyo mandato vence en diciembre también fue consultado sobre este siguiente paso.

Tras gobernar la provincia, ¿cuál es el Passalacqua que llegaría a la próxima Cámara de Diputados y con qué visión?
Haber tenido que gobernar y estar gobernando en medio de una crisis nacional tan dura te deja muchas huellas, muchos no dormir. Pero te deja muchas enseñanzas, te prepara para enfrentar mejor las cosas. Lo digo con toda humildad. Huguito, como me dicen los amigos, y el Hugo versión ministro de Educación, vieron pasar mucha agua bajo el puente y uno va adquiriendo mayor aplomo, serenidad, experiencia, sin dejar de lado esa cosa juvenil o infantil de la cosa de los ideales, porque ahí es donde empezás a morir como persona y como político si te toca. Si los sueños se te van o dejás de pelear para que sea así, ya no vale la pena que uno siga.
Y ese Hugo llega creo que mucho más forjado y con los ideales intactos porque eso también tiene que ver. Porque uno puede llegar con el cuero más duro, con más templanza, pero si resignaste tus sueños para qué querés tanta templanza si uno no tiene un ideario a seguir. Lo tenés que intentar.

En cuanto al perfil de dirigentes que están buscando conformar, además de la paridad de electoral, para estas elecciones en la renovación, ¿cuál sería?
Más o menos la directriz, el perfil que uno aspira, es que tiene  que tener sensibilidad, un aspecto central. La mitad tienen que ser mujeres y la ley se adaptó con respecto a la forma de pensar de la renovación, de la multiplicidad en todo sentido, en este caso genérica. Además de que haya una dosis de juventud rebelde, que es indispensable, la cuestión tecnológica es muy importante, de gente muy avispada y entrenada desde su genética, que las paredes son porosas, que los conocimientos entran. Ese mundo hay que entenderlo. En Cámara hay que prestar atención, hay que ser mucho más humilde. La arrogancia te pone en un altar que te hace perder. Y a lo que aspiramos es a la sencillez, austeridad, mucha humildad y cercanía, porque si no, no se puede.

Desde la Renovación en los últimos tiempos han dicho públicamente que se regulan en cuanto a la cantidad de sublemas para no abrumar a la gente. ¿Cómo va a ser este año?
No. Es cuestión de sentido común. Todo es una experiencia. En una oportunidad en Posadas llegamos a tener más de 100 y luego pasamos a uno. Son situaciones y épocas; circunstancias. Por supuesto que siempre hay una conducción que es de Carlos Rovira, que tiene la virtud de saber medir las cosas y plantear a los amigos una discusión siempre seria sobre esto. Una capacidad de síntesis muy particular. Es un don que tiene y creo que para esta oportunidad, por lo que estamos viendo, tiene que ser una cosa acotada para no confundir a la gente. No hay recursos de campaña, es todo a tiza y carbón y hay que juntar las fuerzas en pocos. Está yendo para ese lado; pocos, sólidos y dependen del pueblo, de la situación de cada localidad. 

¿Quién será el candidato a vicegobernador?
El vice todavía no lo sé. Hay tiempo hasta el 8 de abril, día que vence. Así que el 7 hasta las 23.59 no vamos a saber.

Lo que se espera para adelante

El mandatario provincial también terminó emitiendo un pequeño mensaje de cómo piensa que concluiría este nuevo año difícil desde el punto de vista económico y social en el país.
A su criterio, es “el misionero quien nos emite el mensaje. Yo trato de retratar el mensaje que nos mandan los misioneros”.
En tal línea planteó que se deberá “seguir trabajando, seguir cerca de quienes son los comandantes de este espacio, que es la gente. Seguir muy de cerquita, mirarlo a los ojos”.
Y añadió que si esta crisis es tan dura, lo menos que se puede hacer es estar al lado de los necesitados.
“En estos meses que quedan, ojalá que remontemos rápido, que las cosas se remonten en velocidad y seguir el camino que marca la gente”.
Allí ponderó a los ciudadanos. “La gente es tan sabia que en política es muy difícil equivocarte si seguís el camino de la mayoría de la gente. Te vas a equivocar en la instrumentación de medidas, como yo me equivoco y mucho, pero estar cerca no podés errarle; porque sabés qué pasa y qué necesita la gente”.
Por ello, consideró que la responsabilidad desde el gobierno es seguir trabajando como hasta ahora. Ello tras valorar la búsqueda de superación de todos los misioneros.
“Esa cosa provinciana, potente, de ser la primera provincia que adhirió a la Revolución (libertadora) está en nuestro ser, y tiene que ver con poder sostener las cosas y de estar a la vanguardia”. 

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