Arte independiente y alma docente de una familia misionera

Miércoles 27 de noviembre de 2019 | 05:00hs.
Agustina Rella

Por Agustina Rella sociedad@elterritorio.com.ar

Un emprendimiento familiar pareciera remite a algo intimista, pequeño: el almacén de la esquina, la librería de barrio... sin embargo el PBI mundial está basado en empresas que no sólo fueron iniciativa familiar, sino que mantienen en sus lugares de poder a parte del clan.

Es que ‘la sangre tira’ y entendernos simplemente con un cruce de miradas es más valioso que cientos de CEO (directores ejecutivos) especializados. Para algunos es algo innato o labores compartidas desde niños, por lo que deber y familia conviven plenamente en distintos niveles.

Así es que Carolina (35), Cristian (33) y Verónica (25) Diedrich, hermanados también por el arte y el amor a la docencia, decidieron emprender juntos DCH Instituto Integral de Artes y Belleza. En ese espacio que están haciendo crecer poco a poco dan clases de danzas, canto y tratamientos de belleza, siempre con ayuda de toda su familia. Incluso este medio llegó a ellos tras el contacto casual con una tía.

“Toda la familia, que es una familia grande, aporta”, resaltó Carolina al contar cómo fueron poniendo a punto el salón que se levanta sobre la casa de sus papás.
“Somos bendecidos de tener este lugar y no alquilar”, agregó y precisó que la idea es seguir evolucionando y anexando profesores.
La mayor de los Diedrich es profesora de artes visuales y da clases en escuelas primarias y secundarias. Pero, además, es profe de danza y cosmetóloga desde adolescente y estudió ritmos caribeños. En su gabinete -decorado con sus pinturas- hace trabajos de pedicuría, manicuría, maquillajes, masajes orientales e infinidad de servicios más en los que se fue especializando.

“Hemos hecho cursos de todo. Somos multifacéticas, siempre alrededor del arte”, entendió, incluyendo a su hermana. 
En esa línea, Verónica fue un poco la que  impulsó el arranque del emprendimiento en el local de sus padres. Profesora de danzas de la Escuela de Danzas de la Provincia, hace años que da clases. Actualmente tiene un grupo de pequeños en el instituto de Romina Maluf y enseña folclore en colegios, pero desde el año pasado se propuso formar su propia escuela con el hip hop y los ritmos urbanos como norte. De la misma manera, sus hermanos, que también se dividían en múltiples trabajos a domicilio, priorizaron tener un espacio particular.

“Siempre daba clases, pero no tenía un lugar. Toda la vida fui músico, siempre canté y toqué la guitarra. Así como para ellas es el baile, la música para mí es lo mejor”, juzgó Cristian. “Es lo que te puede salvar de todo. Estás estudiando, trabajando pero agarrás la guitarra, y te olvidás de todo, por un rato al menos. Eso está bueno poder transmitir también”, sumó el joven que estudia Tecnicatura en Sonido y Abogacía, mientras da clases de canto, guitarra y hasta prepara integralmente a quienes, por ejemplo, quieren lucirse cantando en su casamiento o cumpleaños.

“Este año arrancamos con todo”, detalló Verónica, que si bien empezó a darle forma a la propuesta el año pasado, entre cuestiones personales, ofertas de trabajo y más, tuvo que posponerlo. “Ahora tenemos la primera gala y es todo a pulmón”, reveló. Sus alumnos tienen entre 8 y 13 años y con una palpable emoción entrenan día a día.

“Me gustaba bailar mucho en mi casa y lo vi venir a Jeremías (10) y le pregunté ‘¿a dónde vas?’. ‘A hip hop’, me dijo. Así empecé y me re gusta”, narró Franco (8), vecino del barrio. Apasionadas por el k-pop, el reguetón, las hermanas Maia (8)  y Fiamma (10)  vienen desde Itaembé Miní y dicen que eligen bailar ritmos urbanos porque “son las canciones que escuchamos mucho, como Con altura, de Rosalía”. Incluso piensan sumar a su hermanito de 4 el año que viene.
Con ese entusiasmo, los niños desplegarán toda su energía al son del hip hop en su primera gala y tendrán un gran abanico de invitados. Así, el mentor de Vero en hip hop, Gustavo Escobar, tendrá un número, habrá intérpretes de clásico, jazz, brasileño, danzas bolivianas y árabe. Cristian aportará la interpretación de instrumentos.

La paciencia, una constante de los Diedrich, los define como docentes de alma  sobre todo con los más chicos. 
“‘Cuando uno trabaja de lo que le gusta, no trabaja’, dicen”, refirió   el hermano del medio en un breve recreo entre los libros de abogacía y la edición de partituras. 
Bajo esa lente, los Diedrich no paran nunca, no importa cuánto trabajo, curso, especialización, taller se propongan, el camino es siempre para adelante. 

Para agendar
Gala Inicial.
El sábado a las 20 en el complejo Alhambra (Beethoven 1722, entre Brasil y Urquiza) los chicos de Forever Dancers Crew, como ellos mismos se denominaron, van a cerrar el año estrenándose en el escenario con célebres bailarines invitados. Para más info sobre DCH: 3764-518074

El Territorio no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite.

El Territorio se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina