“Ángeles Somos”, una tradición arraigada entre los ituzaingueños

Viernes 1 de noviembre de 2019 | 17:15hs.
Foto: Matías Sánchez
El 1 de noviembre, en la fecha de la Solemnidad de Todos los Santos, hay una costumbre que aún perdura en varias localidades de la vecina provincia de Corrientes, una de ellas es Ituzaingó. El Ángeles Somos se vive tanto en los más grandes como los más chicos, en los jardines y escuelas como proyectos institucionales y en Congresos organizados al efecto. Además desde el año 2013 fue declarado Patrimonio Cultural de los ituzaingueños por el Concejo Deliberante de esta ciudad. 

La tradición cuenta que los niños recorrían las casas intercambiando bendiciones por algún dulce. “Ángeles somos, del cielo venimos, trayendo regalos. Colación, colación, su bendición”; “Ángeles somos, ángeles somos, venimos a pedir colación y rogamos tu bendición”, “Ángeles somos, del cielo bajamos, pan queremos, ¿hay por quién rezar en la casa?”, distintos versos que los niños entonaban al tocar a las puertas de las casas. 

Los versos que se recitaban al visitar cada uno de los hogares varían de acuerdo con las costumbres del lugar, y muchas veces a las deformaciones propias de la transmisión a través de la tradición oral, pero siempre tienen en común dos elementos: las bendiciones y las golosinas o “colaciones”. 

En Ituzaingó un grupo de aproximadamente 15 personas mayores, entre músicos y mujeres, mantienen viva la tradición desde hace muchos años, algunos más que otros y otros que se van sumando año tras año. 

Soledad, una de las integrantes del grupo, nos cuenta que “el ángel mayor tiene cerca de 70 años, y desde que era muy chiquita recuerda que salía por las casas a pedir golosinas en esta fecha, inclusive a lo largo del tiempo ha ido cambiando de grupos”. 

Soledad dice que hace 13 años se integró al grupo y desde allí siempre ha participado. Los 31 de octubre de cada año, alrededor de las 23 horas, el grupo sale desde la casa de la señora Elva Aquino frente a la Escuela 495 en el centro de la ciudad, desde allí pasan por diferentes barrios y casas. 

La primera casa que se visita es la de la señora Lady Lux Oporto, desde allí pasan por diferentes hogares de familias conocidas de la ciudad. El objetivo es revalorizar y cuidar nuestras tradiciones “la idea viene desde hace mucho tiempo, era una tradición de los aborígenes que los colonizadores la llevaron a España y la siguieron manteniendo y la fueron aggiornando”, remarcó. 

Ángeles Somos es una tradición católica cristiana, “y se cree que como el 1 de noviembre se festeja el día de los ángeles y el 2 de los difuntos. Primero llegan los angelitos y antes era costumbre ir hasta las casas de las familias que habían perdido a sus bebés, entonces se les visitaba y se trataba de llevar un poco de alivio a los corazones de esos padres con tanto dolor” explicó. 

Los organizadores coinciden en que, con los Ángeles Somos, se rescatan los valores de solidaridad, compañerismo, identidad, compartir, el trabajo en equipo (porque está el ángel, el que toca música, el que baila, el que lleva la maleta el que realiza la bendición con el agua, etc.)

Mercedes que se incorporó hace algunos años atrás señala que “este grupo es a puro pulmón y corazón, con mucha pasión por conservar y mantener vivas nuestras costumbres y tradiciones”, y nos contó que desde el año pasado se sumó Julián Esquivel el acordeonista del grupo, que tiene tan solo 6 años”. 

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