2026-11-08

Los ataques de perros ponen en jaque a la cría de ovejas

La aparición de jaurías que recorren chacras del Sur de Misiones y provocan muertes en majadas, es una nueva amenaza para los productores.

La presencia de perros que atacan majadas ovinas comenzó a convertirse en una preocupación creciente para los productores del Sur de Misiones. A diferencia de los ataques de pumas, una amenaza que los criadores conocen desde hace tiempo, la aparición de jaurías de perros en las chacras representa un problema que cobró mayor dimensión este año. Las pérdidas de animales y la incertidumbre sobre cómo evitar nuevos episodios empiezan a desalentar a quienes apostaban al crecimiento de la actividad.

En San José, Marcelo Fraymuth conoce de cerca las consecuencias de esta situación. En un ataque atribuido a tres perros perdió 22 ovejas, muchas de ellas de genética valiosa, que formaban parte de un proceso de selección y mejoramiento de su majada. Pese a las denuncias realizadas, los animales continúan rondando su establecimiento y todavía no encontró una respuesta de las autoridades.

“Son tres los perros que hicieron el ataque. Ya están identificados. Justamente hoy anduvieron otra vez por el campo, los muchachos que trabajan ahí los vieron”, relató el lunes último. La situación mantiene al productor en alerta, mientras continúa buscando otros ejemplares que escaparon hacia el monte durante el episodio y cuyo destino todavía desconoce.

“En total tengo 22 animales muertos. Encima, me quedaron solamente nueve animales de todo lo que teníamos”, lamentó.

El perjuicio va más allá de la cantidad de ovejas perdidas. Entre los ejemplares muertos había animales que integraban un trabajo de mejoramiento genético desarrollado durante varias generaciones. En el establecimiento criaban ejemplares de las razas Santa Inés, Dorper y Texel puras, además de cruzamientos orientados a obtener animales con características de la raza Dorper.

“Estábamos ya en un proceso de manejo de la genética. Ya teníamos un proceso de F2 de Dorper”, explicó Fraymuth. Se trata de un trabajo que requiere tiempo, selección y planificación para avanzar en la calidad de los animales. Por eso, la pérdida de esos ejemplares también significa retroceder en un proceso productivo que no puede recuperarse de un día para otro.

Una amenaza que se suma a los pumas

El productor señaló que el desánimo comienza a extenderse entre otros criadores de la región, que también sufrieron ataques durante el último tiempo. Si bien los pumas ya ocasionaban pérdidas en campos, chacras y cabañas, la aparición de perros que atacan ovejas sumó un nuevo factor de preocupación.

“Hay mucha gente que está desanimada por la cantidad de casos que hay. No solamente el puma atacó en distintos campos, chacras y cabañas, sino que ya hay perros”, advirtió.

Fraymuth consideró que estos animales pueden desarrollar conductas de caza difíciles de revertir, independientemente de que tengan propietarios. “El perro es así, cuando mordió una vez no le sacamos la maña”, sostuvo.

La problemática también modifica las tareas habituales dentro de los establecimientos. El productor contó que utilizaban perros de la raza Border Collie para el manejo y arreo de las ovejas, pero ahora deben evitar llevarlos al campo porque su presencia puede provocar que los animales escapen hacia el monte.

“Ahora, por ejemplo, perros no podemos llevar al campo. Ven un perro y salen corriendo al cerro. Va a estar muy difícil el reacomodo de todo”, explicó.

Sin respuestas y con menos animales

A las pérdidas se suma el reclamo por la falta de respuestas institucionales. Fraymuth contó que una de las denuncias vinculadas con el ataque fue rechazada por el Juzgado de San José y que tampoco recibió comunicaciones del municipio ni de otros organismos.

“Hoy en día al productor no le queda nada. Todos hablan del gobierno, que esto, que lo otro, pero nosotros no tenemos ningún tipo de apoyo. Nadie se acercó de ningún lado”, cuestionó.

Ante esa situación, explicó que el acompañamiento que encuentra actualmente surge de los propios productores de la zona y de la Cuenca Ovina y Caprina de la zona Sur de Misiones. Destacó especialmente la intervención de su presidente, Pepe Sabanowski, quien también habría sufrido ataques de perros en su establecimiento.

Fraymuth aclaró que su intención es identificar a los responsables de los animales y hablar con sus dueños antes de tomar cualquier otra medida. Aunque reconoció la magnitud del daño sufrido, descartó actuar por cuenta propia contra los perros.

“Lo que estoy buscando es tratar de ubicar los perros y hablar con los dueños. Primero hacer las cosas por las buenas, para no tener problemas con los vecinos, porque no sabemos de quiénes son esos perros”, señaló.

“Yo no puedo ir a matar un perro porque aparece en el campo. Quiero ubicar a los dueños primero que nada para que se hagan cargo de todo el problema que hicieron”, remarcó.

Mientras continúa la búsqueda de los animales desaparecidos, el productor intenta reorganizar su establecimiento con apenas nueve ejemplares.

Su situación refleja una preocupación que comienza a ganar espacio entre los criadores del Sur de Misiones: el temor de que los ataques de perros, sumados a las pérdidas ocasionadas por otros depredadores y a la falta de soluciones, terminen desalentando nuevas inversiones y llevando a algunos productores a abandonar la actividad.

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