2026-11-06

El riesgo país marcó otro récord anual arriba de los 900 puntos

El mercado financiero argentino profundizó las pérdidas el pasado jueves, en una rueda marcada por la volatilidad internacional. Los títulos soberanos se hundieron hasta 3% y los rendimientos anuales alcanzaron el 16,5%.

El mercado local profundizó sus pérdidas esta semana tras la derrota de Donald Trump en las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, que debilitó políticamente a uno de los principales aliados internacionales de Javier Milei y aumentó la incertidumbre sobre el apoyo financiero de Washington durante el año electoral de 2027.
En este contexto, el riesgo país alcanzó los 938 puntos básicos, su nivel más alto en un año, mientras el MSCI Merval acumuló una caída cercana al 10% en dólares. El retroceso prolongó las fuertes pérdidas de la semana anterior, cuando la reelección de Lula da Silva en Brasil ya había generado una mayor presión sobre los activos argentinos.

A este escenario político se sumaron condiciones financieras internacionales cada vez más adversas para los activos de mayor riesgo, debido a la persistencia de tasas de interés elevadas y las crecientes dudas sobre la sostenibilidad del rally de las grandes tecnológicas, sujetas a ventas masivas tras el triunfo demócrata, ya que estima que representará mayores obstáculos para el crecimiento de la industria.
De esta forma, la corrección también alcanzó a Wall Street y a los Cedears, aunque los activos argentinos sufrieron un castigo más pronunciado que otros mercados emergentes.
El balance semanal refleja, sin embargo, que las pérdidas no fueron uniformes. Aunque la presión vendedora alcanzó a los principales mercados internacionales, los bonos soberanos y las acciones argentinas registraron caídas considerablemente mayores.

Bonos y acciones argentinas profundizaron las pérdidas frente a los mercados internacionales

La presión vendedora sobre los activos argentinos se intensificó durante la semana, con fuertes retrocesos tanto en la renta fija como en la variable. Según Research de IEB, los Bonares acumularon pérdidas del 6% y los Globales del 5,7% hasta el jueves, mientras que el riesgo país cerró este viernes en 939 puntos básicos, su nivel más alto en un año.

De esta manera, el indicador acumuló un salto semanal del 18,9%, equivalente a 149 puntos básicos, frente a los 787 puntos registrados al cierre de la semana anterior.

Las pérdidas también alcanzaron a las principales empresas argentinas que cotizan en Nueva York. Desde Fiwind destacaron el retroceso de YPF, cuyo ADR llegó a operar en torno a los u$s39, con una caída semanal cercana al 18%, y de Grupo Financiero Galicia, que se ubicó alrededor de los u$s30, con una baja superior al 8%.

En el mercado de deuda, el AL30 acumuló una caída semanal cercana al 3,7%, al pasar de aproximadamente u$s53,50 a u$s51,50, según Fiwind. Las pérdidas también alcanzaron a los bonos de mayor plazo: durante la rueda del jueves, el GD35 retrocedió 2,05%, el GD41 perdió 2,5% y el GD46 se desplomó 3,41%, encabezando las bajas entre los títulos soberanos de legislación extranjera.

La magnitud de las pérdidas fue considerablemente mayor que la registrada por la deuda emergente. Según Cohen Aliados Financieros, durante la rueda del jueves los bonos argentinos en dólares retrocedieron un 2,5% en promedio, frente a una baja de apenas el 0,4% del conjunto de la deuda emergente.

La divergencia profundizó el desacople que los títulos locales vienen mostrando frente a sus comparables internacionales.

En Wall Street, la corrección estuvo encabezada por las grandes tecnológicas, ante las crecientes dudas sobre la sostenibilidad de las inversiones en inteligencia artificial y el temor a mayores restricciones regulatorias tras la victoria demócrata.

Según IEB, los inversores comenzaron a cuestionar tanto la capacidad de las empresas para financiar sus inversiones sin deteriorar la generación de caja como la posibilidad de que el nuevo Congreso limite la expansión de los centros de datos, pese a los sólidos resultados presentados por compañías como AMD y Palantir.

La presión vendedora se intensificó el jueves, cuando el Nasdaq se desplomó un 5,5%, el S&P 500 cayó un 4,4% y el Dow Jones retrocedió un 3,4%, en una de las jornadas más adversas para Wall Street del último año. Durante la rueda del viernes, el Nasdaq y el S&P 500 recuperaban parte de las pérdidas, impulsados por un rebote de las tecnológicas.

De esta forma, la volatilidad también alcanzó a los CEDEARs de las compañías estadounidenses, especialmente los vinculados a la inteligencia artificialar contado con liquidación.

Sin embargo, el castigo sobre los activos argentinos fue más allá del deterioro internacional. El riesgo país se desacopló del comportamiento de otros mercados latinoamericanos, mientras los bonos soberanos y las acciones locales comenzaron a reflejar una mayor percepción de riesgo político de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

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