2026-11-06

Una florería de Buenos Aires prepara el ramo que recibirá el Papa León XIV al bajar del avión

Raúl Agesta, es el propietario de un tradicional comercio del barrio de Almagro, que lleva 56 años en el rubro y está a cargo de confeccionar el obsequio floral que una niña le entregará al pontífice el domingo. Serán rosas amarillas y blancas, los colores papales, y otras niñas llevarán flores para la comitiva

En una florería del barrio porteño de Almagro, en la zona donde funcionaba el histórico Mercado de las Flores, los preparativos para la llegada del papa León XIV también tienen su lugar. Allí, Raúl Agesta, dueño de uno de los comercios más importantes del rubro en Buenos Aires, trabaja en la confección del ramo que una niña le entregará al sumo pontífice el domingo, cuando descienda del avión. Con los 56 años de trayectoria del mercado floral, el comerciante recibió el encargo como un reconocimiento a una historia construida a partir del trabajo y la recomendación de sus clientes.

El obsequio tendrá rosas amarillas y blancas, en referencia a los colores papales, y fue pensado especialmente para que León XIV pueda sostenerlo durante unos momentos sin dificultad. Además, otras niñas llevarán una rosa cada una para entregársela a los integrantes de la comitiva que acompañará al Papa.

"Eso ya está en marcha, lo voy a entregar mañana para el domingo cuando llegue el Papa", contó Agesta. La actividad del comercio se intensificó en los días previos a la visita, ya que también recibió solicitudes de distintas iglesias que buscan ornamentar sus espacios para la ocasión. "Ya mandamos para varias iglesias, me han pedido de todos lados para vestir las iglesias, quieren hacer lo mejor", relató.

Para el florista, participar de este momento tiene un significado especial por la trayectoria que construyó durante más de cinco décadas en el rubro, en un negocio que, según destacó, creció principalmente a partir de la confianza y el vínculo con los compradores, antes que por las estrategias de difusión en redes sociales.

"La verdad que tener este privilegio nos cayó muy bien porque uno tiene una trayectoria de tantos años y la gente que nos conoce es todo por recomendación. Es un negocio que no se hizo de las redes, se hizo del boca a boca, que es lo principal. Cuando el cliente se siente satisfecho, el cliente transmite", sostuvo.

En ese sentido, Agesta remarcó que el asesoramiento forma parte de la identidad del local, que permanece abierto las 24 horas y recibe a personas que buscan desde un ramo para una ocasión especial hasta flores para acompañar distintos momentos de la vida. La honestidad a la hora de recomendar una variedad, explicar cuánto puede durar o advertir sobre las diferencias de calidad es, para él, una de las claves para sostener la relación con los clientes.

Las flores misioneras en el mercado porteño

La relación de la florería con Misiones también aparece en el circuito de abastecimiento, especialmente por la producción de especies tropicales que llegan desde la provincia y encuentran demanda en Buenos Aires. Entre ellas, Agesta mencionó hojas de filodendro, conocidas también como hojas de elefante, heliconias y algunas variedades de orquídeas, aunque estas últimas en cantidades más reducidas.

"De Misiones recibimos lo que es tropical, hojas de filodendro, hoja de elefante que se le llaman, además tenemos heliconias. Toda esa parte sí recibimos de Misiones porque el producto es muy bueno y tenemos algunos cultivadores que nos mandan", explicó.

En cuanto al origen de las flores que comercializan, señaló que una parte importante de la producción nacional se concentra en la zona platense, particularmente sobre la Ruta 36 y en el área de La Capilla donde se encuentran numerosos cultivos e invernáculos. También destacó que los primeros jazmines de temporada comienzan a llegar desde Misiones, favorecidos por las temperaturas más elevadas que necesita esa especie para desarrollarse, antes de que se sumen los provenientes de Tucumán.

Consultado sobre las preferencias de los argentinos, Agesta no dudó en señalar que la rosa continúa siendo la flor más elegida y la que no puede faltar en una florería, aunque la demanda también se modifica de acuerdo con la época del año y la disponibilidad de variedades.

El comerciante observó, además, que el consumo de flores se volvió más medido en el último tiempo, con clientes que redujeron la frecuencia o la cantidad de sus compras, aunque quienes tienen el hábito de llevar flores siguen sosteniéndolo. Según su experiencia, se trata de un producto cuyo consumo está más asociado a los sectores de mayor poder adquisitivo, especialmente a una clase media alta que mantiene la costumbre de incorporarlo a sus compras.

Las diferencias de calidad también inciden en los precios y en las elecciones de los consumidores. Agesta explicó que trabajan tanto con rosas nacionales como importadas, pero que las provenientes de Ecuador y Colombia se destacan por las condiciones climáticas estables de esos países, que permiten mantener una producción de alta calidad durante todo el año y abastecer mercados de distintas partes del mundo.

Así, mientras la florería continúa con su actividad habitual durante las 24 horas, estos días tienen un encargo diferente que conecta su historia con un acontecimiento de alcance internacional. Después de 56 años entre flores, Agesta tendrá la oportunidad de aportar su trabajo a la bienvenida de León XIV, con un ramo preparado especialmente para el momento en que el Pontífice llegue a la Argentina.

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