Ahorristas preocupados y comercios activos, el escenario de Encarnación ante la crisis paraguaya
La crisis política y financiera que atraviesa Paraguay comenzó a generar preocupación entre comerciantes y empresarios de Encarnación, una ciudad cuya dinámica económica mantiene un vínculo directo con Posadas y el resto de Misiones. La renuncia del presidente Santiago Peña, avance de juicio político y la situación de Ueno Bank sumaron incertidumbre a un escenario que también involucra a trabajadores, ahorristas y empresas vinculadas al grupo económico.
En las calles de Encarnación el escenario todavía presenta una postal de relativa normalidad. El movimiento de personas y vehículos se mantiene prácticamente en los niveles habituales y los comercios continúan con sus actividades, sin que a simple vista se observe una paralización generalizada como consecuencia de la crisis.
Referentes del sector empresarial encarnaceno plantearon sus distintas perspectivas sobre el alcance de la situación y sus posibles consecuencias.
Esa normalidad en las calles convive con una incertidumbre que atraviesa a distintos sectores.
Las dificultades para disponer de fondos, la preocupación de los ahorristas y las dudas sobre la situación laboral de empleados vinculados a empresas del grupo económico mantienen la atención puesta en las próximas decisiones institucionales.
Preocupación por la liquidez
El presidente de la Cámara de Comercio de Encarnación, Conrado Kiener, describió la situación como un golpe importante para distintos sectores de la economía. Señaló que las dificultades para acceder a los fondos depositados en Ueno Bank afectan operaciones habituales de empresas y particulares, desde el pago de salarios hasta la compra de materias primas y mercaderías.
El dirigente también cuestionó la respuesta de las autoridades financieras paraguayas y apuntó directamente al Banco Central del Paraguay (BCP). “El gran ausente fue, de alguna manera, el Banco Central del Paraguay, que no actuó en tiempo y forma”, sostuvo.
Kiener explicó que la situación genera complicaciones para quienes necesitan disponer de sus ahorros y cumplir con compromisos económicos. “Hay gente que no tiene acceso a sus dineros”, advirtió, al describir las dificultades que atraviesan ahorristas y comerciantes.
En ese marco, consideró que todavía era prematuro establecer el alcance definitivo de las consecuencias económicas. Estimó que recién a mediados de la semana siguiente podría existir un panorama más claro sobre la evolución del conflicto y sus efectos. “Yo creo que a mediados de la semana que viene nosotros podremos tener un panorama de lo que está pasando realmente”, expresó.
La preocupación de los comerciantes
Por su parte, Catalino Benítez, comerciante supermercadista, manifestó que espera una resolución rápida de la situación para evitar consecuencias mayores sobre la economía paraguaya.
El empresario explicó que tanto él como parte de sus colaboradores mantienen ahorros vinculados a la entidad financiera, por lo que el problema también tiene una dimensión personal para quienes desarrollan su actividad comercial en Encarnación.
Señaló que las primeras medidas y anuncios de pagos generaron expectativas entre los afectados, aunque remarcó la importancia de que la situación encuentre una salida que permita recuperar la normalidad.
En cuanto al funcionamiento del supermercado, indicó que las ventas se mantenían en buenos niveles, con presencia tanto de consumidores paraguayos como de compradores argentinos.De esta manera, describió una realidad en la que la preocupación por la crisis financiera convive con una actividad comercial que, al menos en su establecimiento, todavía no reflejaba una caída significativa.
Una posible desaceleración
Benjamín Berndt, referente del comercio de plásticos, consideró que el impacto directo sobre su actividad era mínimo, aunque advirtió sobre posibles consecuencias indirectas.El empresario explicó que las repercusiones de una crisis financiera también pueden trasladarse al comportamiento de los consumidores y las decisiones de inversión. En ese sentido, planteó que el temor y la incertidumbre podrían generar una desaceleración de la actividad económica. “Puede haber una pequeña recesión”, fue su apreciación sobre el escenario que podría abrirse si la preocupación se extiende.
Berndt diferenció el funcionamiento de la macroeconomía de las dificultades que pueden aparecer en la actividad cotidiana de las empresas y los pequeños ahorristas. Según su evaluación, la situación general de la economía paraguaya mantenía determinados indicadores de estabilidad, aunque en el plano microeconómico ya podían observarse desfasajes.
También consideró que entre el 95% y el 97% de los pequeños ahorristas estaría comprendido dentro de los mecanismos de cobertura, una estimación que expuso al analizar el alcance de las garantías financieras.
Incertidumbre en una economía estrechamente vinculada con Misiones
La situación de Paraguay tiene una incidencia particular en la frontera misionera. El intercambio entre Posadas y Encarnación comprende compras, servicios, circulación de trabajadores y relaciones empresariales que dependen, en buena medida, de la estabilidad económica de ambos lados del río Paraná.
Por ahora, las primeras evaluaciones de los comerciantes encarnacenos muestran diferentes niveles de exposición y una ciudad que se movió normalmente durante su jornada.