2026-11-03

Cyber Monday en tiempos de ajuste, entre las ofertas digitales y un consumo golpeado por la crisis

La nueva edición del evento de comercio digital, que se lleva adelante desde ayer lunes 2 de noviembre y hasta el miércoles 4, convive con cierres de negocios, despidos y pérdida de poder adquisitivo.

El Cyber Monday vuelve a instalar durante tres días la expectativa de un movimiento extraordinario para el comercio. Casi 800 empresas, alrededor de 15.000 MegaOfertas y promociones en diez categorías forman parte de la edición que comenzó ayer lunes 2 de noviembre y finalizará el miércoles 4. Sin embargo, detrás de la convocatoria a comprar por internet aparecen muchas preguntas en cuanto a la capacidad real de las familias de aprovechar este evento. 

La iniciativa de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) representa una oportunidad para las empresas que buscan ampliar sus ventas, llegar a nuevos compradores y acelerar la rotación de sus productos. El 47% de las firmas participantes son pequeñas y medianas empresas, un dato que muestra que el canal digital también funciona como una herramienta comercial para negocios de menor escala.

Pero el crecimiento de las operaciones online convive con otra realidad, la de comercios que reducen sus estructuras, empresas que cierran sucursales, trabajadores que pierden sus empleos y hogares que modifican sus hábitos de consumo. La expansión del comercio electrónico y el deterioro de parte del entramado comercial ocurren simultáneamente, aunque no necesariamente benefician a los mismos actores.

En ese escenario, el Cyber Monday permite observar las oportunidades que genera la transformación digital, pero también las limitaciones de una economía en la que la capacidad de compra de las familias condiciona las posibilidades de recuperación de los negocios.

Ofertas después de meses de ajuste 

El comportamiento del consumo permite dimensionar esa contradicción. Las promociones pueden reducir el precio de determinados productos, facilitar una compra postergada o permitir acceder a una financiación que de otra manera resultaría difícil. Pero el descuento tiene un límite cuando el ingreso familiar debe repartirse entre alimentos, servicios, transporte, alquiler, salud y obligaciones financieras.

En Misiones, el endeudamiento de los hogares y la utilización de tarjetas para sostener gastos cotidianos aparecen entre las preocupaciones señaladas por representantes del comercio. 

La situación quedó reflejada en las declaraciones del secretario adjunto del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, Agustín Gómez, quien este lunes advirtió sobre la continuidad de los cierres y las dificultades para sostener la actividad. Según estimó, desde fines de 2023 se perdieron alrededor de 15.000 puestos de trabajo en Misiones y cerraron unas 1.500 firmas.

El dirigente también describió el impacto de las ventas del Día de la Madre, uno de los períodos comerciales relevantes del calendario. El movimiento estuvo por debajo de las expectativas y, según explicó, algunos establecimientos intentan sostenerse hasta fin de año, mientras otros directamente deciden cerrar.

La dificultad para comprar bienes durables aparece como una consecuencia de esa pérdida de capacidad de consumo. Gómez señaló que las familias priorizan los alimentos y el pago de servicios, mientras que cambiar una heladera, un televisor o un lavarropas representa un desembolso cada vez más difícil de afrontar.

La situación tiene consecuencias sobre los comercios, pero también sobre la organización económica de las casas. 

Cierres y el costo laboral de la retracción

En Posadas, los efectos de la caída del consumo se expresaron durante los últimos meses en cierres de establecimientos tradicionales y reestructuraciones de cadenas comerciales.

Un relevamiento difundido en septiembre por El Territorio, a partir de declaraciones del Centro de Empleados de Comercio, daba cuenta de alrededor de 500 comercios cerrados en Posadas desde el inicio de la actual gestión nacional. En esa estimación, el gremio calculó unos 5.000 puestos laborales perdidos en el sector.

Entre los casos registrados aparecen Batistella, Le Utthe y Musimundo, además de otros establecimientos que dejaron de funcionar o modificaron su estructura comercial. El cierre de Musimundo tuvo un impacto particular: alrededor de 110 trabajadores quedaron afectados en distintas localidades de Misiones, con salarios e indemnizaciones pendientes en el marco del proceso judicial de la empresa.

A esa lista se sumó ahora la sucursal de Megatone en Posadas, cuyo cierre dejó a siete trabajadores desvinculados. Seis aceptaron acuerdos de retiro voluntario con indemnizaciones en cuatro cuotas, mientras que otro empleado recibió el telegrama correspondiente.

La situación de los trabajadores de Megatone también estuvo atravesada por el antecedente de Musimundo. Según explicó Gómez, el temor a quedar sin cobrar salarios e indemnizaciones influyó en la decisión de aceptar acuerdos directamente con la empresa.

Estos casos permiten mirar que la crisis comercial no se limita a los pequeños emprendimientos ni a los negocios familiares. También está alcanzando a cadenas con presencia nacional, locales consolidados y trabajadores con años de antigüedad.

El comercio electrónico crece, pero no alcanza 

Los indicadores nacionales muestran que las operaciones digitales mantienen una dinámica de expansión. Según el estudio de mitad de año de la CACE, durante el primer semestre de 2026 se registraron 181,5 millones de órdenes de compra, un 21% más que en igual período del año anterior. La facturación alcanzó los 19,5 billones de pesos y el ticket promedio fue de $107.597.

Por su parte, la CAME informó que las ventas online de comercios que también cuentan con locales físicos crecieron un 19,4% interanual durante septiembre. El dato representa una oportunidad para los negocios tradicionales que incorporan canales digitales y buscan ampliar su mercado. Aunque, el mismo relevamiento de la entidad mostró que las ventas minoristas pyme subieron apenas un 0,3% interanual en septiembre y cayeron un 1,2% frente a agosto. En los primeros nueve meses de 2026 acumularon una retracción del 2,1%.

También aparece una transformación en la competencia. Los negocios locales deben disputar clientes con grandes plataformas, cadenas nacionales, productos importados y comercios de países vecinos. 

En ese contexto, los programas Ahora adquieren relevancia. Los beneficios provinciales permiten acceder a reintegros y financiación en distintos rubros y funcionan como un mecanismo para sostener determinadas operaciones comerciales.

Black Friday, una referencia en el calendario comercial 

En paralelo al Cyber Monday, noviembre tendrá jornadas de promociones presenciales en San Pedro, Apóstoles y Jardín América, con actividades previstas del 5 al 7 de noviembre y una extensión hasta el día 8 en Jardín América.

Las propuestas incluyen descuentos y alternativas de financiación de hasta 18 cuotas sin interés, según los rubros y las condiciones de cada programa. Estos eventos, conocidos como Black Friday, buscan incentivar las compras en los comercios locales y generar movimiento en los centros comerciales del interior provincial.

La coincidencia con el Cyber Monday muestra que los negocios recurren a diferentes herramientas para atraer compradores en un mercado donde sostener las ventas necesita cada vez más estrategias de promoción y financiación.

 

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