Polo y la conquista de Paraguay
Le tocó festejar, probar la amargura del descenso, pero apostó por un proyecto que prometía cosas importantes. General Caballero le permitió crecer y en este 2026 logró la rápida vuelta a la Primera División del fútbol paraguayo.
El preparador físico Nelson Kleiniving fue uno de los artífices de un logro trabajado, con mucha impronta juvenil y que tiene la mira puesta en alcanzar más cosas importantes.
Mientras descansa en su casa en Posadas después de una temporada intensa y extensa, Polo empieza a analizar el gran logro: el ascenso de General Caballero a la máxima división en Paraguay y da detalles del armado que llevó al equipo al éxito deportivo.
“Pudimos conseguir un objetivo, una meta muy alta que se propuso el club que era volver a Primera División de manera inmediata. Generaba un desafío muy alto. El último tirón del año pasado había sido bueno, le habíamos ganado a Olimpia, a Cerro Porteño y no tenían relación con el descenso”, arrancó el profe.
“La apuesta fue grande, porque la Intermedia es muy complicada, muy competitiva, con clubes históricos que no pueden lograr el ascenso. Nosotros fuimos muy regulares a lo largo de las 30 fechas del torneo, siempre estuvimos primeros o segundos, y el ascenso se da en la fecha 30 por lo competitivo que fue el certamen”, comentó, al tiempo que puso al ascenso como “uno de los momentos más importantes, junto a la Copa Paraguay (ganada en 2025)”.
Para lograr lo propuesto al inicio de la temporada se deben conjugar muchas cosas y, en el caso del fútbol, funcionar bien la dirigencia, el cuerpo técnico y, por supuesto, los jugadores.
“El club evolucionó de una manera que yo creo que es la correcta. Tiene un buen predio para las inferiores, con una cancha sintética, un gimnasio de nivel profesional y tres canchas de césped natural. Esto generó que en toda la zona del Alto Paraná, más alejado de Asunción, haya un caudal muy grande de chicos y eso nos favoreció”, analizó Polo.
La Intermedia, la Segunda División de Paraguay, tiene un sistema de disputa que te exige poner a muchos juveniles, enfocar el trabajo hacia ese lugar y promoverlos.
“Citás a 18 jugadores, de los cuales ocho tienen que ser menores de 22 años y uno menor de 18 años. Ese de 18 años lo llaman cupo y tiene que sumar más de mil minutos (en el torneo) para liberar una ficha mayor. Es toda una logística a la hora de competir y el entrenador (Humberto Ovelar) trabajó muy bien eso, porque nosotros casi 10 fechas antes del final del torneo liberamos un cupo mayor y nos ayudó mucho”, explicó respecto del plan de General Caballero.
“Nosotros subimos a chicos de 15 y 16 años que jugaron todo el torneo. Jugaron por el cupo, pero después por su buen rendimiento. Nos sorprendieron con su trabajo”, destacó el misionero.
Ahora arranca un nuevo desafío. En los próximos años, la liga paraguaya sumará equipos a la Primera División y no habrá descensos durante dos temporadas. Eso, para Polo, era clave porque le permitirá al club explayarse en su proyecto sin la presión de tener que mantener la categoría.
“El entrenador y el presidente quieren mantener entre el 70 y el 80 por ciento del plantel y reforzarlo con puestos específicos. El club apostó por conformar un plantel con muchos juveniles y tuvimos un promedio de edad de 22 años, con un plantel de 30 ó 32 jugadores”, ponderó.
Para Polo será tiempo de analizar el paso siguiente, tiene claro que estar lejos de la familia pesa, pero que le costó ganarse su lugar y hacer su nombre en tierra guaraní
“Me tocó ir a Paraguay a plantar bandera, a que me conozcan de cero. Arranqué con una Reserva y logré llegar hasta donde llegué y fue mucho trabajo”, se sinceró y aclaró que “habrá que escuchar a la gente del club, a la familia porque son tres años sin ellos allá”.
Sabe que en Paraguay tiene, ahora, títulos que respaldan su trabajo, pero no se marea y entiende que lo mejor que puede aportar desde su lugar pasa por lo que vendrá.
“Es una liga que está evolucionando muchísimo y yo encontré un lugar en el que me pude desarrollar de la mejor manera”.
Polo supo hacerse fuerte en las malas y eso le dio la templanza para entender que las buenas estaban por venir. Fue clave en el armado de un General Caballero que logró el ascenso y que se ilusiona con pisar fuerte en la máxima división paraguaya en el 2027.