2026-11-01

La presunta muerte accidental que se transformó en imputación al marido y la suegra

Soledad Machuca fue asesinada en febrero de 2025. Su pareja Gustavo Cardozo está acusado de autor y su suegra de encubrimiento

Uno de los femicidios que marcó la agenda del 2025 en Misiones fue el perpetrado el 25 de febrero en una vivienda del barrio Acaraguá, de Posadas. Allí, fue encontrada sin vida la preceptora Soledad Machuca, cuyo cuerpo yacía en el piso de su habitación.

En principio, el caso comenzó como una muerte dudosa, con una primera hipótesis que apuntaba a una posible descompensación. Fueron los resultados de la autopsia y las posteriores pericias forenses lo que modificó el rumbo de la investigación y pusieron bajo sospecha a Gustavo Cardozo, pareja de la víctima y entonces integrante de la Policía de Misiones.

El femicidio de Soledad sumó un capítulo judicial que marcó un precedente en Misiones. Se trata de la imputación de Teresita Correa, madre del principal acusado y suegra de la víctima, por su presunta intervención en el encubrimiento del crimen.

La mujer quedó bajo investigación luego de que las pruebas reunidas en el expediente apuntaran a una posible alteración de la escena.

El hecho fue descubierto cerca de las 22 de ese martes, luego de un llamado de Cardozo al 911. El hombre sostuvo que su pareja podría haber sufrido una descompensación vinculada con un cuadro de salud que había contraído en un viaje a Brasil.

Rápidamente esto fue descartado con en el examen médico legal, el cual estableció que la docente había sufrido una muerte violenta. La autopsia estableció que el asesino de Machuca la asfixió con un lazo blando y que la mujer sufrió un traumatismo contuso de cráneo, propio de un golpe fuerte.

El informe forense también describió más de 50 hematomas distribuidos en distintas partes del cuerpo, incluidos los brazos, las extremidades, la cabeza y el cuello, lesiones que se produjeron mientras la mujer todavía estaba con vida. El conjunto de lesiones abrió la posibilidad de que Machuca hubiera forcejeado con su atacante antes de morir.

El examen de los forenses presentó una limitación importante, ya que no estableció un horario estimativo de muerte. El informe tampoco contaba con fotografías del cuerpo en el lugar exacto donde fue encontrado, sino con imágenes tomadas posteriormente en la morgue judicial.

Luminol

Uno de los puntos centrales de la investigación surgió de las pericias realizadas el 5 de marzo de 2025. Mediante la aplicación de luminol, los peritos encontraron abundantes rastros de sangre en distintos sectores del inmueble.

La relevancia de ese hallazgo también estuvo en las condiciones en que se encontraba la escena. Los estudios revelaron que se habían limpiado sectores de la habitación y lavado elementos que podían contener rastros biológicos.

Entre esos objetos figuraba un trapo de piso que, de acuerdo con las declaraciones incorporadas a la causa, habría sido utilizado por Teresita Correa para limpiar la zona donde se encontraba el cuerpo de la víctima.

Los análisis confirmaron que el trapo tenía rastros de sangre, pero no lograron establecer un perfil genético identificable a partir de ese elemento, por la utilización de productos de limpieza.

Teresita al ampliar su indagatoria sostuvo que había limpiado una pequeña mancha ubicada cerca de la puerta de acceso a la vivienda y afirmó que lo hizo sin saber que su conducta podía constituir un delito. También aseguró que ingresó al inmueble después de que finalizaran las pericias.

La investigación avanzó hasta que su situación procesal quedó encuadrada como encubrimiento agravado por favorecimiento real.

Búsquedas y ADN

Otra de las pruebas que comenzaron a encaminar la investigación hacia un crimen en las primeras semanas, fueron las búsquedas de internet realizadas en el teléfono de Cardozo durante los días previos a la muerte de Machuca.

Consultas relacionadas con desmayos, deshidratación y efectos de un virus, además de las consecuencias penales de un femicidio, fue lo destacado por los peritos. Aunque, aclararon, una búsqueda en internet no demuestra por sí sola que una persona haya cometido un delito.

En abril del 2025, se sumó al expediente los resultados del barrido genético de las muestras tomadas del cuerpo de Machuca, particularmente en las marcas del cuello y otras lesiones, que presentaban coincidencias genéticas con el acusado.

Los análisis también permitieron detectar rastros biológicos en prendas y otros elementos secuestrados durante los procedimientos. De igual manera, se aclaró que la presencia del ADN de Cardozo en el cuerpo de su pareja no permite establecer cómo se produjo el crimen, dado que ambos convivían.

La acusación sostiene que esos elementos, analizados de manera conjunta, respaldan la hipótesis de una muerte violenta provocada por el hombre. La defensa, por su parte, cuestionó distintos aspectos de la investigación y buscó que se incorporaran nuevas medidas probatorias.

Finalmente, en septiembre se ordenó la prisión preventiva para Cardozo, imputado por el femicidio de su pareja. Por su parte, la madre del hombre fue imputada por encubrimiento.

Casi un año después -en octubre de este año-, el Juzgado de Instrucción Tres resolvió que la etapa de recolección de pruebas estaba terminada y que la causa estaba en condiciones de ser juzgada en debate oral.

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