2026-10-31

Alumnas de la Epet 35 desarrollaron un aserradero portátil para facilitar el trabajo en las chacras

Marly Acosta y Eliana Parra cursan sexto año en Villa Bonita y diseñaron un equipo que permite obtener tablones parejos y agilizar las tareas rurales.

Las soluciones a las problemáticas de una comunidad también pueden comenzar en las aulas. Observar lo que ocurre alrededor, reconocer una dificultad y poner en práctica los conocimientos adquiridos permite que los estudiantes hagan su aporte incluso antes de terminar la secundaria. En Villa Bonita, dos alumnas de la Epet 35 llevaron esa posibilidad a un proyecto pensado para facilitar el trabajo de los pequeños productores.

En este sentido, Marly Acosta y Eliana Parra, de sexto año, desarrollaron un aserradero portátil que permite montar una motosierra sobre una estructura para obtener tablones de un mismo espesor. En diálogo con este medio, Eliana contó cómo ambas trabajaron en una propuesta que surgió de las necesidades de su entorno.

“En nuestra zona hay muchos productores que aserran madera y uno de nuestros padres tiene una carpintería. Surgió ese problema de que los tablones son torcidos o desparejos y con esto se soluciona”.

Inicialmente, las estudiantes habían pensado en construir un aserradero sinfín. Sin embargo, al realizar los cálculos del presupuesto, encontraron que el costo era elevado y buscaron una alternativa más económica, que pudiera funcionar con una motosierra adaptada a la estructura.

“Vimos el problema de que al cortar manualmente el tronco y hacer tablones se desperdiciaba mucho de la madera. La función principal es hacer tablones de un mismo espesor y que salgan parejos”.

Para construir el equipo utilizaron una estructura metálica desmontable, bulones y acero galvanizado, además de adaptar un riel de portón. El trabajo se realizó durante el turno noche y en algunas horas entre materias, mientras también avanzaban con la carpeta de campo. El prototipo ya está terminado.

“Cualquier motosierra que tenga el chacarero se puede montar arriba y con eso va cortando y simplifica mucho la tarea. Es práctico, es económico y es funcional”, destacó el director de la institución, Marcelo Maciel.

De igual manera, precisó que la propuesta está orientada a pequeños productores que disponen de madera en sus chacras. Con el acompañamiento de los docentes, los estudiantes pueden desarrollar herramientas para atender necesidades cercanas y aportar soluciones a su comunidad.

“Esta escuela tiene una particularidad: es muy solidaria, siempre pensó en el otro, siempre pensó en cómo ayudar. Desde el inicio fue pensando en que los alumnos tengan mayores oportunidades y después ver el entorno y si pueden ayudar a la sociedad o a la comunidad donde viven”, expresó.

Formación técnica

La institución de Villa Bonita tiene 35 años de trayectoria: durante los primeros veinte funcionó como bachillerato y desde hace quince forma técnicos en Electromecánica. En ese recorrido, Maciel también destacó la presencia de las mujeres, que este año representan entre el 85% y el 90% de quienes egresan.

“Hoy las mujeres y la igualdad de género son muy notorias dentro de la educación técnica. Nos sorprendieron por sus capacidades dentro del oficio y de la profesión, empezando por desarrollar los proyectos que desarrollaron”, sostuvo.

En total, los estudiantes trabajaron de a dos en ocho proyectos que se encuentran prácticamente concluidos. A esa experiencia se suman las pasantías en empresas de la zona, una instancia que todos los alumnos del último año ya completaron y aprobaron. Una de las estudiantes, además, quedó incorporada como trabajadora en una de esas firmas.

“El objetivo de generar mano de obra para las empresas de acá creo que ya lo hemos conseguido. Tenemos empresas que toman chicos de esta escuela”, señaló Maciel.

Te puede interesar