Fue a través de una videoconferencia promovida por la Cuenca Ovina y Caprina
Productor contó su experiencia exitosa con perros guardianes en Corrientes
Los frecuentes ataques a majadas de productores misioneros impulsaron un encuentro virtual para conocer alternativas de protección del ganado. En ese marco, el productor ovino Carlos Zabalo, de Curuzú Cuatiá, Corrientes, compartió su experiencia con el uso de Perros Protectores de Ganado (PPG), una herramienta que implementa desde hace años para evitar el acercamiento de animales depredadores.
Durante la videoconferencia, los productores misioneros manifestaron su preocupación por la intensificación de los ataques en las últimas semanas, que serían responsabilidad de algunas jaurías de perros en la zona sur de la provincia.
Al referirse a la incorporación de PPG, Zabalo destacó que se trata de una de las alternativas menos violentas para proteger a los animales. Explicó que estos perros son entrenados para disuadir a cualquier intruso que intente acercarse a las ovejas o al ganado vacuno. Además, remarcó que los ejemplares seleccionados para esta tarea tienen una predisposición genética para el cuidado de otros animales, por lo que consideró fundamental prestar atención a ese aspecto para garantizar un buen desempeño.
“Hay varias razas de perros protectores. Yo uso el maremmano (en foto al final de la nota) porque es un perro que ya está adaptado a nuestra región, entre Brasil, Uruguay y Argentina. Estos animales se utilizan en muchos países. Por ejemplo, en Estados Unidos, el 40% de los rebaños son custodiados por perros protectores”, explicó.
Una experiencia con resultados en Corrientes
Al recordar su trayectoria como productor de ovejas Texel, Zabalo contó que en sus comienzos los principales problemas estaban vinculados con la presencia de zorros, pumas, caranchos y jabalíes. Sin embargo, aseguró que la incorporación de perros protectores modificó ese escenario.
“En Corrientes el problema que teníamos era con el zorro, el puma, los caranchos y los jabalíes. Pero con la incorporación de los perros protectores eso prácticamente se terminó”, relató.
Por otra parte, aclaró que estos animales no tienen como objetivo atacar ni matar a otros ejemplares, sino evitar que se acerquen al rebaño mediante un comportamiento territorial y disuasorio.
“Los perros protectores son disuasorios y territoriales. No tienden a perseguir y matar, por ejemplo, a otros perros. Su prioridad es marcar territorio y evitar que cualquier animal extraño se acerque demasiado a su rebaño. Si detectan un agresor, corren hacia él y primero intentan empujarlo con fuerza con el pecho”, detalló.
La charla virtual también fue seguida desde las oficinas del INTA en Posadas, donde estuvo presente la diputada provincial Carmen Méndez Asón, quien participó para interiorizarse sobre la preocupación de los productores misioneros ante la reiteración de estos ataques.
El intercambio, promovido por la Cuenca Ovina y Caprina de la zona Sur, permitió conocer una experiencia productiva de la región y poner sobre la mesa una alternativa de manejo que busca proteger las majadas, reducir las pérdidas y evitar métodos de control más agresivos frente a los animales que amenazan al ganado.