Lazos de Vida, cuatro años de escucha y acompañamiento en Puerto Rico
Frente a un diagnóstico de cáncer, contar con alguien que escuche puede hacer más llevadero un proceso que también alcanza a la familia y al entorno. Con esa convicción, Érica Andrea Martínez impulsó hace alrededor de cuatro años, en Puerto Rico, Lazos de Vida, un grupo para compartir y acompañar.
“Yo hacía trail con mis amigas y conocidas y empecé a escuchar historias de mujeres que estaban con cáncer. Un día, en una charla, les dije: ‘¿Por qué no armamos algo?’”
Las historias que escuchaba no le eran ajenas: había acompañado a familiares y amigas con cáncer, entre ellas a su hermana, que hoy está bien. Aunque ella no atravesó un diagnóstico, conocía de cerca el impacto de la enfermedad en quien la recibe y en las personas que están alrededor.
“No es fácil, no solamente para quien recibe el diagnóstico, sino también para su familia, sus amigos y todas las personas que estamos alrededor. En esos momentos hay que saber escuchar, solamente escuchar, sin prejuzgar”.
El grupo no es una fundación y la participación no es obligatoria. La cantidad de integrantes varía: llegó a reunir a 16 mujeres, luego fueron siete y después cinco. Las caminatas se organizan periódicamente, según las ganas y la disponibilidad de quienes se acercan.
“Nosotros no somos médicos, para eso están los especialistas. Solamente es el hecho de saber escuchar. A veces me mandan un mensajito: ‘Andrea, ¿estás? ¿Podemos salir a caminar y charlar un ratito?’”
Además de esos encuentros, por las redes comparte información sobre controles y servicios disponibles en centros de salud y hospitales. Cuenta con el acompañamiento de la doctora Fantín, del Hospital de Área de Puerto Rico, y buscó asesoramiento en el Instituto del Cáncer y con profesionales de psicología.
“Había mujeres que no sabían que una vez por semana salía un grupo para hacerse la mamografía gratis. Yo les pregunto: ‘¿Te hiciste el estudio?’. Si no fueron, las llamo, les mando un audio y, si hace falta, las paso a buscar”.
Por otra parte, la creadora de Lazos de Vida contó que entre las integrantes hay mujeres que atravesaron cáncer de mama y de útero. También señaló que los hombres no están exentos de la enfermedad y pidió que la prevención y los controles se sostengan durante todo el año.
“Mi sueño es que no haya tanta burocracia para conseguir un turno en Posadas. Quienes transitan la enfermedad ya tienen un camino difícil; que los trámites fueran más simples ayudaría a que todo se hiciera un poco más liviano”, planteó.
El acompañamiento también implica comprender los cambios que puede dejar un tratamiento. Después de una mastectomía, muchas mujeres deben volver a reconocerse y aceptar un cuerpo distinto. Para ella, la familia y el entorno necesitan respetar los tiempos de ese proceso.
“Mi consejo a las personas es que tengan un poquito más de empatía con quienes atraviesan una enfermedad, que sepan escuchar y entender. Si alguien está transitando ese proceso; escúchenle como ser humano”.