Glufa condena atentados e incendios contra templos masones en Francia
La Gran Logia Unida Federal Argentina (GLUFA) emitió un comunicado de repudio y solidaridad internacional tras el ataque intencional que sufrió la sede de la Grande Loge de France en Cormontreuil, cerca de la ciudad de Reims. El incidente se produjo en el contexto de las fuertes protestas y disturbios civiles que atraviesa la nación europea.
Al constatarse la ausencia de robos y la deliberada destrucción material, la GLUFA denunció que se trató de un "ataque directo, intencional y cargado de odio" contra un espacio donde trabajan habitualmente trece talleres y más de 300 integrantes de la comunidad masónica.
Para las autoridades de la GLUFA, los templos masónicos representan pilares de la construcción ciudadana y la libertad de conciencia. En ese sentido, advirtieron que este tipo de atentados busca "amedrentar a la razón y silenciar el diálogo", reeditando expresiones de fanatismo e intolerancia.
"Rechazamos de manera absoluta la violencia en cualquier parte del mundo, venga de donde venga y dirigida contra cualquier institución, gobierno, credo o religión", manifestaron de forma tajante, reafirmando la vigencia de sus valores fundacionales: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Además, la institución evocó una histórica referencia argentina para ratificar su postura institucional frente a la intolerancia. Recordaron la célebre frase que Domingo Faustino Sarmiento escribió en francés hace 186 años en la Quebrada de Zonda (San Juan) antes de partir al exilio: "On ne tue point les idées" ("Las ideas no se matan").
Con esta premisa, la masonería argentina concluyó que ninguna muestra de violencia física logrará debilitar sus principios y aseguraron que continuarán trabajando por una sociedad abierta, respetuosa de la diversidad y fundamentada en la razón.