Acompañó el lanzamiento de la campaña “Un mate por los barrios”
El padre Paco describió la situación social como “una catástrofe” y llamó a construir una unidad opositora para 2027
Con una sonrisa pintada en el rostro y sin miedo a los amagues del tiempo misionero, el padre Paco recorrió la ciudad de Posadas entre ayer y este miércoles, con diferentes militantes y trabajadores por la justicia social. Aunque la invitación inicial fue participar del lanzamiento de la campaña “Un mate por los barrios” junto con la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) y la Multisectorial Federal, Francisco “Paco” Olveira no es ajeno a las realidades y, en ese trajín, contó que conoció a muchas personas, incluso la historia de una mujer que recientemente se quitó la vida, abatida por las deudas y la situación económica.
“Para mí estamos viviendo una catástrofe”, describió el sacerdote a El Territorio al referirse a la situación social que atraviesan los barrios. En línea con las problemáticas que le hicieron llegar, advirtió sobre las consecuencias del endeudamiento y la pérdida de capacidad económica de las familias.
“Hay un grado de enfermedad mental en nuestros barrios producto de la situación, las deudas de la gente y los usureros que no te perdonan la vida. La situación yo la defino como una catástrofe y no creo que estoy exagerando”, sostuvo.
Su visita no es casual: el militante social y miembro de la Mesa Ecuménica participó del lanzamiento en Posadas de la campaña “Un mate por los barrios”. Se trata de una iniciativa que busca promover el comercio justo para los pequeños productores yerbateros y destinar parte de los recursos generados a obras comunitarias.
El sacerdote, integrante del grupo Curas en opción por los Pobres, vinculó el deterioro de las condiciones de vida con las dificultades para afrontar los gastos cotidianos y señaló que las consecuencias de la crisis también se manifiestan en la salud mental de las personas.
El mate como reflejo de la crisis
Olveira también se refirió a las dificultades de las familias para garantizar la alimentación durante todo el mes. En ese contexto, señaló que el mate cocido o el mate dulce con pan pueden convertirse en una de las pocas alternativas disponibles cuando falta comida.
“Todos sabemos que cuando falta el alimento muchas veces se cena el mate cocido o el mate dulce con un poquito de pan”, afirmó.
El sacerdote sostuvo que muchas familias no logran sostener sus gastos hasta el final del mes y cuestionó las respuestas del Gobierno nacional frente a quienes exponen esa realidad.
Al mismo tiempo, destacó que la yerba mate tiene una dimensión que trasciende su valor como producto de consumo, porque forma parte de los vínculos sociales y de la identidad. “La yerba también es mucho más que algo cultural: es encontrarnos, es compartir, es un símbolo de lo que uno querría, algo que sea más comunitario, una patria donde entremos todos y todas”, expresó.
El objetivo de la campaña presentada en Posadas, justamente, es articular a pequeños productores, cooperativas, marcas yerbateras y organizaciones sociales para promover condiciones de comercialización más justas y generar recursos destinados a los barrios populares.
En ese marco, Olveira cuestionó la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y planteó que la ausencia de intervención estatal no elimina las relaciones de poder dentro de la actividad económica.
“Cuando el Estado no interviene, cuando el Estado no redistribuye, no es una desregulación: terminan regulando los poderosos, los que tienen mayor poder, y claramente no es el tarefero o el pequeño productor”, afirmó.
La esperanza puesta en una alternativa política
Consultado sobre las elecciones del próximo año, el sacerdote mantuvo sus expectativas de que la situación pueda revertirse y vinculó esa posibilidad con la construcción de una alternativa política capaz de enfrentar al Gobierno libertario.
“Yo siempre mantengo la esperanza de que las cosas pueden y deben cambiarse”, manifestó.
Como ejemplo de esa persistencia, mencionó a los jubilados y jubiladas que se concentran cada miércoles en la plaza para expresar sus reclamos. Según consideró, esas movilizaciones muestran que existen sectores dispuestos a sostener sus demandas pese al contexto adverso. “Están marcando que otro mundo, otra Posadas, otra Misiones, otra Argentina es posible”, señaló.
Olveira también planteó la necesidad de que la oposición alcance un programa de unidad que le permita competir electoralmente contra el oficialismo. “Yo mantengo la esperanza de que se llegue también a un programa de unidad de la oposición y que se le pueda ganar a este Gobierno, porque no creo que cuatro años más lo resista nuestra patria”, advirtió.