El agro y el transporte de cargas mantienen activa gran parte de la actividad
De diez instalaciones metalúrgicas en Misiones, seis están paradas
La industria metalúrgica de Misiones trabaja actualmente al 40% de su capacidad instalada, en un contexto marcado por la caída del consumo interno, la reducción de la demanda y las dificultades para sostener los niveles de producción. El sector encuentra algo de movimiento en actividades vinculadas al agro y al transporte de cargas, pero el resto de los rubros registra un menor dinamismo, según describió Marcelo Sarasola, presidente de la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (Camim).
“Estamos trabajando a un 40% de la capacidad instalada en general de la industria metalúrgica”, afirmó el empresario a El Territorio, quien explicó que la situación responde tanto a la retracción de las compras de los consumidores como a la menor actividad de otras industrias que demandan piezas, herramientas, equipos y servicios metalúrgicos.
El sector, que comprende una amplia variedad de actividades y escalas productivas, reúne unas 300 empresas en Misiones. De acuerdo con el relevamiento de la entidad, esa cantidad se mantuvo relativamente estable desde 2021, aunque las firmas hoy deben adaptarse a los cambios en la demanda y buscar alternativas cuando los productos o servicios que ofrecen pierden mercado.
“Nosotros proveemos tanto a empresas como a consumidores finales y la caída del consumo interno, la baja de producción de las otras industrias a las que proveemos, hace también un factor directo para las pymes metalúrgicas”, sostuvo Sarasola.
Entre las actividades que todavía generan movimiento, el presidente de la Camim mencionó la fabricación de insumos y herramientas para el agro, además de los equipos destinados al transporte de cargas. En este último segmento, la demanda incluye desde pequeños tráilers para trasladar ganado o productos hasta semirremolques.
“Dentro de las pymes metalúrgicas, esas dos son las que se mantienen un poco”, explicó, aunque aclaró que la actividad también se resintió y que esos rubros no alcanzan para compensar la contracción general.
La situación obliga a las empresas a revisar sus estructuras de costos, mejorar los procesos productivos y buscar oportunidades comerciales fuera de los mercados habituales. En ese escenario, Sarasola señaló que los incrementos en los servicios y las materias primas afectan el funcionamiento cotidiano de las industrias, mientras que la energía representa un insumo fundamental para el sector.
“Los incrementos de energía afectan sensiblemente, es un insumo fundamental para la industria metalmecánica”, indicó.
En cuanto al recurso humano, señaló que los costos se mantienen relativamente estables, aunque planteó la necesidad de avanzar en capacitación e incorporación de tecnología para mejorar el rendimiento de los procesos y compensar otros aumentos.
“Se trabaja mucho también dentro de la empresa en tratar de ser más eficientes y reducir costos por ese lado”, añadió. En ese sentido, la optimización de los recursos aparece como una de las principales herramientas para sostener la actividad en un escenario de menor demanda.
Ampliar mercados
La búsqueda de nuevos mercados también forma parte de las estrategias de las empresas misioneras. Sin embargo, Sarasola diferenció las posibilidades que encuentran en los países vecinos y en otros destinos del país.
En el caso de Brasil, advirtió que las condiciones cambiarias y la cercanía dificultan la competencia de las firmas locales.
En lugar de funcionar como un mercado al que puedan expandirse con facilidad, el país vecino representa una presión sobre la producción misionera, al igual que las importaciones provenientes de China y otros orígenes.
“Brasil quizás es un poco más una amenaza que una oportunidad, por una cuestión cambiaria y de distancia”, sostuvo.
En cambio, identificó a Paraguay como un destino con posibilidades para las empresas de la provincia, a partir del nivel de inversiones que registra ese país. También mencionó oportunidades en otras provincias argentinas, donde las firmas misioneras podrían ofrecer sus capacidades técnicas y productivas.
No obstante, el costo logístico constituye una de las principales limitaciones para avanzar en esos mercados. La distancia y la escala de los trabajos requeridos dificultan el acceso directo a grandes proyectos, particularmente en actividades como la minería, la energía y el petróleo.
Ante ese panorama, Sarasola planteó que las pymes podrían encontrar alternativas mediante alianzas con otras empresas, como proveedoras de segundo nivel o subcontratistas de compañías que participan en proyectos de mayor envergadura.
“Hay una oportunidad de ser proveedor de proveedores. No están directamente como proveedores de proyectos, porque hay ciertas condiciones que para pymes locales son difíciles, pero quizás con alianzas o siendo subcontratistas es una oportunidad”, explicó.
La estrategia también requiere fortalecer la cooperación entre las industrias locales y dejar de considerar a otras firmas del sector exclusivamente como competidoras. Para el dirigente, la posibilidad de complementar capacidades puede facilitar el acceso a nuevos clientes y evitar inversiones innecesarias en procesos o productos que otras empresas ya desarrollan.
La cantidad de industrias metalúrgicas de Misiones se mantiene relativamente estable desde 2021, según el mapeo de la cámara. Sarasola explicó que esa continuidad se vincula con la diversidad de actividades que comprende el sector y con la capacidad de las empresas para modificar su producción frente a los cambios del mercado.
“Por esta característica de ser muy variada, la pyme metalúrgica tiene la posibilidad de no depender de un solo producto o servicio”, señaló.
El dirigente agregó que muchas firmas tienen una trayectoria prolongada y son administradas por segundas o terceras generaciones, una característica que les permitió atravesar distintas circunstancias económicas y desarrollar mecanismos de adaptación.
Sin embargo, esa capacidad para diversificarse no elimina las dificultades actuales. Con una utilización de la capacidad instalada que ronda el 40%, la prioridad de las empresas está puesta en sostener su funcionamiento, reducir gastos y encontrar nuevos clientes antes que en ampliar sus instalaciones o proyectar grandes inversiones.
En ese contexto, consideró que no hay mayores perspectivas para el 2027: “Creo que vamos a estar en la misma circunstancia que ahora, así que hay que seguir por ese lado de buscar llegar a otros mercados y ser más eficientes en lo que uno hace, para poder competir con esta amenaza de afuera”, afirmó.
Para Sarasola, “la palabra supervivencia es atinada para describir este escenario. Hoy las empresas están enfocadas en no cerrar, ya no en pensar estratégicamente cómo ampliar su actividad”.
Sobre Metal Misión 2026
En paralelo a las dificultades productivas, la Camim busca generar espacios de vinculación entre las empresas metalúrgicas y los principales demandantes de bienes y servicios industriales. Ese fue uno de los objetivos del evento Metal Misión 2026, que reunió a firmas del sector y empresas referentes como Papel Misionero y Arauco.
Sarasola explicó que la convocatoria apuntó a acercar a las pymes a los requerimientos de grandes clientes, tanto en materia de planificación y características de los trabajos como en las condiciones de pago. El objetivo es que las empresas conozcan los estándares que deben cumplir para ampliar su cartera comercial y acceder a mercados extraprovinciales.
“Buscamos tener de referencia a centros demandantes de gran nivel, empresas referentes en cuanto a lo que es un cliente demandante”, señaló.
El encuentro también permitió que las firmas locales intercambiaran información sobre sus capacidades productivas y evaluaran posibilidades de trabajo conjunto. La intención, afirmó, es avanzar hacia un esquema de cooperación que facilite la presentación de ofertas más completas y la reducción de costos. “Hay que cambiar la idea de decir que la otra empresa es la competencia: la otra empresa tiene que ser un aliado”, afirmó.
Tras evaluar de manera positiva los resultados de la jornada, la cámara prevé realizar una segunda edición de Metal Misión antes de fin de año.
La iniciativa forma parte de las acciones que impulsa la entidad para fortalecer a las pymes, mejorar sus condiciones de competitividad y generar oportunidades comerciales en un contexto en el que, por el momento, la recuperación de la actividad no aparece entre las perspectivas inmediatas del sector.
En cifras
40%
La industria metalúrgica de Misiones está operando al 40% de su capacidad instalada en lo que va del 2026 y no habría mejores proyecciones para 2027.