Sacudón en el juicio por Maradona, el abogado de Cosachov acusó a la prepaga de querer sacarse de encima a Diego
Este martes el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en la etapa de los alegatos de las defensas, con las exposiciones de los abogados del psicólogo Carlos Díaz y de la psiquiatra Agustina Cosachov. Ambos están acusados de homicidio simple con dolo eventual. La audiencia se desarrolló en el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro, ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Para Díaz, los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari habían pedido 5 años de prisión por homicidio culposo, y Fernando Burlando solicitó una pena similar. Mario Baudry, abogado de Dieguito Fernando, reclamó 12 años por homicidio simple con dolo eventual. En cambio, Félix Linfante, abogado de Jana, y Pablo Jurado, asesor jurídico de las hermanas del astro, pidieron su absolución por el beneficio de la duda, un planteo que provocó el enojo de Dalma y Gianinna.
Díaz, entre el pedido de absolución y los chats
La jornada la abrió Luciano Zorrilla, uno de los defensores de Díaz, con una frase contundente: “Él no tendría que estar sentado en el banquillo de los acusados. No hizo nada”. El letrado aclaró que su parte no desconoce el dolor de las hijas ni de los allegados al exfutbolista, aunque advirtió que la Justicia exige pruebas y que, en este caso, “esa prueba brilla por su ausencia”.
Después tomó la palabra Diego Olmedo, quien aseguró que se probará la inocencia de su cliente y cuestionó a los medios por ejercer una “presión a la jurisdicción”. También remarcó que Díaz es “un psicólogo especialista en adicciones, no es médico, no es enfermero y tampoco es radiólogo”. Para el abogado, la idea de que el acusado fue el artífice de la internación domiciliaria en el barrio San Andrés es falsa, y fue más lejos: “Esa mentira es la piedra angular de la acusación”.
Olmedo negó que Díaz haya aislado a Maradona de su familia o echado a los acompañantes terapéuticos, y leyó conversaciones en las que, según planteó, Gianinna estaba de acuerdo con reducir las visitas a su padre. Agregó que los enfermeros no se contactaron con el psicólogo y que a este “nunca se le representó la posibilidad de la muerte”. Además, apeló a la Ley de Salud Mental, que presume la capacidad de todas las personas, y recordó que los peritos de la Junta Médica Interdisciplinaria respaldaron el plan farmacológico. En ese marco sostuvo que “Díaz recomendaba y Cosachov hacía lo que mejor le parecía”. Cerró su exposición con un pedido de absolución: “No hay que buscar una sentencia ejemplar, buscamos una sentencia justa”.
Cosachov y las críticas a la prepaga
Por la tarde fue el turno de Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, que comenzó con un gesto hacia los familiares. Dijo que tenía “mi mayor respeto a la familia Maradona” y celebró que el juicio se realice. Luego advirtió que “frente a una cámara de televisión se puede decir cualquier cosa, pero acá, en este Tribunal, no”, y que palabras como estafa o asesinato son muy fuertes. Anticipó que probará que su clienta “cumplió un rol específico”.
Con historias clínicas de Ipensa y de Olivos en mano, el abogado sostuvo que Maradona fue de manera voluntaria a la clínica para operarse del hematoma subdural y que no hubo una internación involuntaria. Desde ahí, su estrategia apuntó contra Swiss Medical. Exhibió chats del 4 de noviembre de 2020 en los que Cosachov pedía la internación domiciliaria y la prepaga lo impedía. Al día siguiente, recordó, el paciente sufrió una complicación de neumoencéfalo. Para el defensor, la cobertura “entorpeció todo” y buscó “sacarse de encima” a Diego.
Mischanchuk también criticó que la prepaga enviara auxiliares de enfermería y no enfermeros a la casa del country. Cuestionó además a la jefa de Cuidados Domiciliarios, Nancy Edith Forlini, por prohibir el contacto de enfermeros, del neurólogo y de otros integrantes del chat Tigre con los médicos tratantes. En ese punto reprodujo un audio de ella: “Me llego a enterar que alguien habla con el equipo tratante y lo hablo con los gerentes”. Según el abogado, su clienta no actuó con indiferencia, sino que la prepaga la hizo incurrir en errores.
Para cerrar, señaló que lo mejor para alguien con consumo problemático es una clínica de rehabilitación, pero que el paciente quiso volver a su casa de Campos de Roca, “donde el alcohol lo tenía al alcance”. Y sentenció: “Cosachov nunca pateó la pelota afuera”. Para la psiquiatra, el Ministerio Público Fiscal pidió 8 años de prisión, mientras que Diego Junior reclamó 10, Baudry 14, Burlando 10, y Linfante y Jurado 8 cada uno.
Los alegatos continuarán el miércoles con Francisco Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, y Nicolás D’Albora, por Forlini. El jueves cerrarán los abogados del enfermero Ricardo Omar Almirón y del coordinador de Enfermería, Mariano Perroni. Hasta ahora, el único absuelto es el clínico Pedro Di Spagna, aunque los jueces deberán dictar formalmente su inocencia al momento de la resolución.