Oberá
Artes e Ingeniería ajustan el menú del comedor universitario para sostener el servicio hasta fin de año
La falta de actualización de los fondos nacionales destinados al funcionamiento de las universidades obliga a la Facultad de Ingeniería y a la Facultad de Arte y Diseño de Oberá a revisar los gastos del comedor universitario. Aunque el servicio continúa funcionando con normalidad, se prevén ajustes en la composición del menú y la repetición de algunas comidas para garantizar su continuidad durante el cierre del ciclo lectivo.
La decana de la Facultad de Ingeniería, María Dekun, explicó que las medidas responden a la necesidad de administrar los recursos disponibles y asegurar la prestación del servicio hasta la finalización de las actividades académicas, incluidas las mesas de examen.
“Hasta el momento no hemos interrumpido el servicio del comedor y nuestro objetivo es poder sostenerlo, pero justamente estamos acotados en cuanto a la disponibilidad de recursos”, señaló.
El comedor universitario recibe entre 800 y 900 comensales por día, de lunes a viernes, entre estudiantes y becarios de ambas facultades. La cantidad de personas que dependen de este servicio lo convierte en uno de los componentes de mayor peso dentro de los gastos de funcionamiento de la institución.
En ese contexto, Dekun confirmó que se analiza modificar la composición del menú en función del costo de los insumos. Esto podría implicar que algunas comidas se repitan con mayor frecuencia, una medida que busca reducir los gastos sin suspender la atención.
La falta de refuerzos presupuestarios condiciona el cierre del año
La decana explicó que la institución esperaba recibir un refuerzo para los gastos de funcionamiento, en el marco de un acuerdo entre el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Subsecretaría de Políticas Universitarias. Sin embargo, esos recursos no llegaron y, a pocos meses de finalizar el año, las facultades deben continuar con el presupuesto disponible.
Ante esta situación, la prioridad es mantener abierto el comedor y garantizar que los estudiantes puedan seguir utilizando el servicio hasta el final del calendario académico. Para ello, se realizarán las previsiones necesarias en las compras de insumos y en la administración de los recursos.
No obstante, Dekun advirtió que la situación presupuestaria también genera preocupación de cara al próximo año. La actualización de los gastos de funcionamiento prevista en el debate presupuestario nacional será un factor determinante para planificar el inicio de las actividades universitarias de 2027.
“Vamos a hacer los ajustes que tengamos que hacer con el objetivo de que los estudiantes puedan contar con el comedor hasta culminar las actividades de este año”, afirmó.
La continuidad del servicio dependerá de los recursos disponibles y de las decisiones presupuestarias que se adopten a nivel nacional, en un escenario en el que las facultades buscan sostener una prestación esencial para cientos de estudiantes que concurren diariamente a la universidad.