Norma Radke asumió como supervisora escolar de primaria en San Pedro
La educación primaria del departamento de San Pedro cuenta con una nueva supervisora. Se trata de Norma Graciela Radke, docente con más de 31 años de trayectoria, quien asume la responsabilidad de acompañar a las instituciones educativas del departamento tras la jubilación de Avelino Dutres. La flamante funcionaria fue presentada oficialmente ante los equipos directivos y comienza una nueva etapa profesional, con el desafío de conocer las distintas realidades escolares y fortalecer el trabajo pedagógico.
En diálogo con El Territorio, Radke compartió parte de su recorrido por la docencia, el significado que tiene para ella esta designación y las expectativas de trabajar junto a los directores y maestros de un departamento que presenta particularidades, principalmente por la cantidad de establecimientos rurales y aulas satélites ubicadas a grandes distancias de los centros urbanos.
Sus primeros pasos como educadora fueron en la Escuela N.º 783 de Posadas, donde realizó una suplencia por maternidad. Posteriormente, por cuestiones laborales de su esposo, se trasladó a Eldorado y, desde el 14 de septiembre de 1995, comenzó a desempeñarse en la Escuela N.º 468 Juana Manso, institución en la que desarrolló gran parte de su carrera.
Allí pasó por diferentes funciones, desde maestra de grado hasta ocupar suplencias en la vicedirección y, posteriormente, la dirección. Se trata de una escuela de primera categoría que actualmente cuenta con 689 estudiantes y alrededor de 60 docentes.
Sobre esa etapa, destacó la satisfacción de dejar una institución organizada, con numerosos proyectos concretados y otros en marcha, entre ellos la construcción de una biblioteca escolar que cuenta con el esfuerzo de las familias, la cooperadora y el personal docente.
Ahora está ante un nuevo desafío. "Asumir este cargo de supervisora escolar en San Pedro representa una nueva etapa profesional, llena de desafíos, responsabilidades y oportunidades para acompañar a las instituciones educativas" indicó Norma Radke, quien considera que la experiencia acumulada durante tantos años será una herramienta importante para esta nueva función.
Sin embargo, reconoció que también tendrá mucho por aprender de los docentes y directivos de municipio, teniendo en cuenta las diferencias que existen entre las escuelas urbanas y aquellas que funcionan en comunidades rurales alejadas.
En ese sentido, hizo referencia a una realidad que caracteriza a buena parte del departamento de San Pedro, donde numerosos maestros deben recorrer varios kilómetros para llegar a sus lugares de trabajo, mientras otros optan por permanecer durante la semana en las cercanías de las instituciones.
"Hay escuelas, núcleos y aulas satélites muy alejados, donde hay maestros que caminan muchos kilómetros para llegar a sus escuelas, otros se instalan cerca para poder cumplir con sus funciones. Así que es todo un desafío poder acompañar a estos colegas", manifestó.
El trabajo conjunto con los equipos directivos será uno de los principales ejes de su gestión. La nueva supervisora pretende establecer vínculos basados en la confianza, el respeto y el diálogo permanente, con especial atención al acompañamiento pedagógico y a las necesidades particulares de cada establecimiento.
"La idea es trabajar con los directivos, con los docentes para poder construir vínculos de confianza, generar un clima de respeto, diálogo, comunicación permanente con cada director o con cada equipo directivo y fortalecer el trabajo en equipo", señaló.
Entre las prioridades se encuentra brindar herramientas y orientaciones que permitan afrontar las dificultades cotidianas de las instituciones, sin perder de vista el objetivo fundamental de garantizar que todos los alumnos tengan oportunidades de aprender y avanzar en sus trayectorias escolares.
Su primer acercamiento a la supervisión se produjo el 8 de octubre, cuando comenzó a interiorizarse sobre el funcionamiento de las escuelas del departamento. Posteriormente, participó de su presentación formal ante los equipos directivos, encuentro que le permitió conocer a quienes tendrá la responsabilidad de acompañar.
Sobre esa reunión, destacó el recibimiento y la predisposición de los presentes. "Se dio en un clima de respeto, se notó el compromiso, la responsabilidad de cada uno de los equipos directivos, así que en ese aspecto estoy muy contenta. Creo que vamos a trabajar y vamos a poder llevar adelante una hermosa tarea en forma conjunta", sostuvo.
Para la flamante supervisora, la vocación de servicio constituye un aspecto esencial de la profesión docente, especialmente en contextos donde las distancias y las condiciones de acceso representan dificultades adicionales para el desarrollo de las actividades escolares. "Nuestro foco es la educación de nuestros niños, que reciban lo mejor siempre. Ellos se merecen las mejores oportunidades para poder crecer y desarrollarse dentro de una comunidad, de una sociedad" aseguró.
Su presentación se concretó ayer en la sala de sesiones del Concejo Deliberante, edificio donde funciona la oficina que pasa a formar parte de su rutina diaria.