Misiones se une este jueves a la marcha federal: por la universidad pública, la democracia y la soberanía
Este jueves se espera masiva convocatoria para la quinta marcha federal universitaria. La consigna, en esta oportunidad, es en defensa de la universidad pública, la democracia y la soberanía, con un reclamo latente desde el inicio de la gestión libertaria: actualización de los fondos que se destinan para el funcionamiento de las universidades, para las políticas estudiantiles y recomposición salarial docente y de trabajadores no docentes. Todos puntos contemplados en la ley de financiamiento que el gobierno nacional aún no cumplió.
En Misiones, la cita será desde las 15 en las tres regionales universitarias. En Posadas, se concentrará en el mástil sobre avenida Mitre y Uruguay para recorrer la calle Ayacucho y el microcentro, hasta llegar a la plaza 9 de Julio.
En Oberá, la comunidad se encontrará en el Campus de la Unam y partirá hacia el Centro Cívico. En Eldorado, la marcha comenzará en la Plaza el Colono en el kilómetro 6, hasta terminar en la Plaza Sarmiento.
No es nueva la discusión por el presupuesto que el Estado asigna a la educación pública universitaria. Pero desde la Unam advirtieron que “hoy estamos a un nivel de que estamos luchando por sobrevivir”, observó su rector, Sergio Katogui, en una entrevista a El Territorio a mediados de septiembre, cuando se anunciaron los preparativos de esta nueva marcha federal.
Actualmente, de acuerdo a los relevos que pudo hacer este medio, un docente universitario con formación de grado y dedicación simple (una carga horaria reconocida de 10 horas semanales) cobra hasta 400.000 pesos mensuales.
El reclamo reúne a los diferentes claustros que componen al sistema universitario, incluído el estudiantil. En particular, tal como advierten desde el rectorado de la Universidad Nacional de Misiones, de no haber actualización de los fondos destinados para gastos de funcionamiento, podrían reducirse o dejar de funcionar los comedores universitarios.
Katogui aclaró ante los medios que “si bien todavía se mantienen (los comedores) muchas facultades no están dando este servicio a los estudiantes, y es algo que nos preocupa”.
“Entendemos que los problemas están en los hogares: nuestros estudiantes vienen de esos hogares y no poder dar pleno funcionamiento al sistema de contención imposibilita que los estudiantes sigan con sus estudios, algo que entendemos se irá profundizando con el paso del tiempo”, lamentó.
En la formación académica, el congelamiento de las partidas incide en que haya menos insumos para prácticas; menos fondos para el desarrollo y participación de equipos de trabajo en congresos y actividades áulicas, y menos dinero para sostener proyectos de investigación y extensión.
A ello se suma el congelamiento de las becas estudiantiles, como la Progresar, que se estancó en 30.000 pesos por mes desde 2024. Según advirtieron desde la Secretaría de Bienestar Estudiantil de la Unam, acceden cada vez menos estudiantes universitarios a este sistema, sea por dilaciones en la evaluación de las solicitudes o por exclusión de determinadas carreras y formaciones profesionales del listado "apto" para adquirir la beca.