Unas 20 familias evacuadas por las lluvias regresan a sus hogares en Andresito
Las intensas lluvias registradas en los últimos días en Misiones provocaron la crecida de ríos y arroyos, evacuaciones preventivas y cortes de circulación en distintos puntos de la provincia. La situación afecta principalmente a localidades cercanas al río Paraná, donde el aumento del caudal obligó a interrumpir el tránsito en algunos sectores. Mientras tanto, las autoridades siguen de cerca las condiciones meteorológicas ante la posibilidad de nuevas tormentas durante los próximos meses.
“Unas 20 familias fueron evacuadas el domingo en Andresito, a causa de las precipitaciones que superaron los 100 milímetros en la zona norte. Todos fueron evacuados por los equipos locales, el municipio y los bomberos. Ninguno está en un centro de evacuados, todos fueron relocalizados en casas de vecinos o familiares”, explicó el subsecretario de Protección Civil, Enrique Parra, en diálogo con Radioactiva 100.7.
En este sentido, el funcionario contó que las evacuaciones se produjeron por la crecida de los arroyos San Francisco y El 12, que atraviesan la localidad. Si bien unas 20 familias tuvieron que dejar sus casas de manera preventiva, ya comenzaron a regresar debido al descenso del agua. A diferencia de los ríos, los arroyos pueden desbordarse rápidamente después de una lluvia intensa, por lo que requieren una respuesta inmediata.
“Los arroyos, a diferencia de los ríos, que dan más tiempo porque van creciendo lentamente, con 70, 80 o 90 milímetros de lluvia, o incluso menos, se desbordan en pocos minutos. Después también bajan en pocos minutos. Por lo tanto, es una situación espontánea y crítica, porque la velocidad de respuesta tiene que ser mucho mayor”.
Por otra parte, Parra señaló que podrían producirse evacuaciones aisladas en algunas localidades cercanas al río Paraná, aunque por el momento no hay desplazamientos masivos. En Santa Ana, por ejemplo, había dos personas que vivían muy cerca de la costa. La creciente también provocó la suspensión de los servicios de balsas en Eldorado, Puerto Rico y sobre el río Iguazú, además de cortes preventivos en la ruta nacional 12.
“Vialidad Nacional cortó preventivamente la ruta 12, en el kilómetro 1501, en El Alcázar, porque inmediatamente después está el puente sobre el arroyo Paranay. El agua no ha llegado al puente, pero está cortado por precaución. También está cortado en el kilómetro 1533, donde está el arroyo Piray Guazú, más conocido como puente Banana”.
En cuanto a la circulación, en el sector del puente Banana inicialmente se permitió el paso de vecinos de Caraguatay, Puerto Piray y Montecarlo, aunque podría disponerse un corte total por seguridad. Durante las lluvias fuertes, algunos caminos vecinales también pueden quedar intransitables durante varias horas, por lo que se recomienda evitar los traslados que no sean necesarios.
“Cuando hay tormentas, cuando hay alertas, lo que más se recomienda es no andar por la vía pública, ni en auto ni caminando. Es muy peligroso, aunque no llueva, porque el viento puede hacer que se caiga una rama de un árbol sobre un vehículo o una persona. También pueden cortarse cables y caer granizo. Siempre que se pueda evitar salir, hay que hacerlo”.
Respecto de las familias que viven cerca de arroyos, es importante prestar atención a las alertas meteorológicas y seguir las indicaciones de los municipios ante posibles evacuaciones. También se debe evitar arrojar basura en los cursos de agua, ya que los residuos pueden generar obstrucciones y favorecer los desbordes. En Andresito, el trabajo conjunto permitió retirar a las personas antes de que el agua ingresara a sus viviendas.
“A veces la gente pasa por lugares donde el agua está 20 centímetros por encima del asfalto. Uno puede pensar que 20 centímetros de agua no son nada, pero en medio de una tormenta la correntada puede desestabilizar una moto, una bicicleta e incluso un auto. Hay que evitar ese tipo de riesgos cuando tenemos lluvias fuertes”.
Zonas de riesgo y pronóstico para los próximos meses
En relación con las zonas más expuestas, históricamente las mayores complicaciones se registran en las localidades cercanas al río Uruguay, consideradas una zona roja por sus antecedentes de inundaciones. Sin embargo, actualmente ese río se mantiene tranquilo y las principales dificultades se concentran sobre el Paraná. De todas maneras, las lluvias previstas para los próximos meses en Brasil podrían provocar nuevas crecidas en ambos cursos de agua.
“Las lluvias generalizadas en Brasil, que según todos los modelos se van a extender por lo menos hasta diciembre o enero, van a hacer que se mantengan las crecidas en el río Paraná y que también tengamos crecidas en el Uruguay. No puedo decir que dentro de diez días va a haber una creciente, porque todo depende de lo que pase en Brasil”.
Asimismo, las tormentas podrían afectar a cualquier municipio de Misiones, con abundantes precipitaciones, granizo y vientos fuertes. Para mantener informada a la población, Protección Civil trabaja con tres sectores de la provincia: Norte, Centro y Sur. A través del área de Alerta Temprana se comunica diariamente a los intendentes sobre las condiciones previstas, para que puedan transmitir las advertencias a los vecinos.
“De ahora en adelante, y hasta diciembre o enero, vamos a tener dos días de lluvia, un día de sol, un día nublado, otra vez tormenta, y así va a ser todo el tiempo. Entonces, hay que estar atentos permanentemente a las alertas meteorológicas”.
Asistencia a las familias afectadas
En cuanto a la ayuda que reciben las familias damnificadas, los municipios son los primeros en intervenir cuando ocurre una emergencia. Si la situación supera sus posibilidades, pueden solicitar colaboración a la Provincia, que aporta distintos materiales y elementos de primera necesidad de acuerdo con los daños registrados.
“La asistencia que generalmente damos a los municipios es madera, chapas, colchones, frazadas y módulos alimentarios. Trabajamos articuladamente con el Ministerio de Desarrollo Social y con el Iproda para poder dar respuesta. Pero nosotros no hacemos asistencia directa a los vecinos, todo se realiza a través del municipio”.
Por último, las necesidades cambian de acuerdo con el tipo de tormenta y los daños que deja. Cuando se producen voladuras de techos, por ejemplo, muchas familias también pierden muebles y otras pertenencias por el ingreso de agua. Por eso, cada municipio se encarga de relevar los casos y solicitar la ayuda necesaria para asistir a los afectados.