2026-09-27

La víctima murió en 2020 tras dar a luz

“Es un dolor tremendo que me acompañará toda la vida”

Isabel Novosad se refirió a los últimos avances del expediente que investiga la muerte de su hija Luisa Hernández (37)

A pocos días de conocerse que tanto la Fiscalía de Instrucción Dos de Oberá como la querella particular realizaran el requerimiento de elevación a juicio del expediente que investiga la muerte de Luisa María Hernández, una mujer de 37 años que en abril de 2020 -en plena pandemia del Covid 19- murió en el hospital de Oberá tras haber dado a luz a su beba en una clínica privada de la citada localidad, se conocieron más detalles en torno a cómo viene transitando el proceso judicial la familia de la víctima.

En ese contexto, desde Buenos Aires, donde vive aferrada a su objetivo de lograr justicia por su hija, Isabel Novosad en entrevista con El Territorio describió sus sensaciones ante la reciente novedad de los pedidos de cierre de la etapa de instrucción del caso.

Isabel fue contundente en su reclamo y pidió que todos los responsables tengan el castigo que se merecen, a más de seis años de ocurrido el suceso que le quitó a su única hija, madre de sus pequeños nietos Félix y Zoe. También hizo puntual hincapié en la responsabilidad que tuvo la única imputada que tiene hasta el momento la investigación: la médica Silvana Carolina Gamarra (46), quien es investigada por supuestos hechos de violencia obstétrica, mala praxis, homicidio culposo y ocultamiento de pruebas.

“Yo nunca imaginé que en Misiones la muerte de una mujer en un parto no tuviera relevancia. La muerte de mi hija ocurrió las primeras semanas de la pandemia y esto no es lo esperado de un parto”, comenzó su relato la madre, reconociendo que en el último tiempo no ha venido muy seguido a la provincia por el dolor que le causa cada vez que visita la Tierra Colorada.

“Esto causa mucha angustia, es un trámite tan lento que no parece que hubiera acceso a la justicia. No entiendo tampoco por qué la doctora Gamarra, que atendió a mi hija durante todo el embarazo goza de absoluta libertad, y siguió atendiendo partos tranquilamente. A cuántas mujeres llevó a la muerte en ocasión de parto, eso no lo sé, pero tengo la sospecha de que no lo informan”, aseveró la entrevistada, quien interviene en el expediente mediante la figura de querellante particular, la cual es impulsada por el abogado Federico Tilli.

Una misionera más

Isabel contó que su hija y su pareja, en su momento, eligieron Oberá para asentarse por lo maravillados que habían quedado de Misiones.

Luisa era licenciada en artes visuales con especialización en grabado y litografía. Era artista visual y trabajaba para editoriales haciendo ilustraciones de tapas y contratapas de libros. Además, con su pareja habían iniciado un emprendimiento de venta de cúrcuma, yerba y otros productos. “Ella trabajaba de modo virtual con las editoriales y tenía una gran capacidad de trabajo y una gran capacidad de iniciativa”, comentó Isabel.

“Mi hija siempre gozó de buena salud, era una persona que siempre desde chica hizo deportes y era muy cuidadosa, ella confiaba en la doctora Gamarra, creía que era la mejor obstetra de Oberá”, contó.

En esa línea, agregó que “a la luz de los hechos, claramente no es una médica confiable y no debería atender partos. No está en condiciones y además nunca me llamó ni me pidió disculpas, intenta eludir su responsabilidad profesional con otras colegas amigas de ella también”.

Además, fue más allá a la hora de señalar la cadena de responsabilidades en el hecho al apuntar a la clínica donde trabajaba la imputada y por la historia clínica que jamás fue encontrada. “La historia clínica la han eliminado y han contribuido los dueños de la clínica Bertoldi también, para eludir su responsabilidad. Han ocultado la historia clínica y así tenemos un homicidio en manos de médicos y los niños que crecen sin su madre”.

“Yo no creo que se arrepienta de nada, en el expediente ella busca justificar su actitud profesional, cuando a todas luces es injustificable. Un lugar que no tiene banco de sangre no puede hacer una cesárea, un lugar que no tiene neonatología no puede recibir partos de nadie, ni partos naturales ni por cesárea. Una cesárea es una cirugía mayor y se pierde un litro y medio de sangre y ese no fue un parto de urgencia. Ella atendió a mi hija durante todo el embarazo, desde el mes de septiembre la seguía con todos los controles y yo no sé si ella les informa a todas las pacientes cuántas mujeres han muerto o a cuántas mujeres ha llevado a la muerte”.

En torno a las circunstancias de la internación, Isabel recordó que la cesárea fue de urgencia el 11 de abril, pero ya cursando la semana 42 y que una semana antes, el 4 de abril, habían comenzado las dilataciones y Luisa había ido y la doctora lo sabía: “No consideró ningún tipo de intervención ni derivación de nada, lo mandó a la casa una semana antes”.

“Para mí es un dolor tremendo que me acompañará el resto de mi vida. Nadie se imagina que su hijo va a morir, es natural, y yo espero que se haga justicia y se condene a todos los responsables. Esto es un homicidio en manos de profesionales. El homicidio en manos de los médicos tiene como pena máxima de cinco años, cumpla o no la regla técnica, pero acá estamos ante un dolo eventual, la doctora Gamarra estaba especializada y conocía las reglas técnicas del procedimiento. Por eso yo espero que la condena sea por homicidio con dolo eventual y a todos los responsables”, finalizó la entrevistada quien agradeció el impulso que ha tenido recientemente el caso y resaltó por sus acciones, tanto a la fiscal Miryam Estela Silke, al juez de Instrucción Diego Lafata y a su abogado querellante Federico Tilli. 

 

Noticia Relacionada

Reconstrucción: cesárea presuntamente mal hecha

Te puede interesar