2026-09-19

Mujeres de Colonia Alegría convirtieron una tarde de aprendizaje en ayuda para las familias golpeadas por el tornado

Lo que iba a ser una capacitación terminó en una donación de jabón y lavandina hechos con sus propias manos.

Lo que iba a ser una tarde de capacitación terminó siendo un gesto de solidaridad. Ayer viernes, 22 mujeres de Colonia Alegría, en San Pedro, se juntaron para aprender a hacer jabón líquido y lavandina de forma artesanal. Decidieron destinar parte de lo producido a las familias afectadas por el tornado que golpeó hace una semana Cruce Caballero y zonas cercanas.

Entre ambos productos lograron elaborar cerca de 500 litros. Una parte quedó para las participantes, que llegaron con sus propios bidones para poner en práctica lo aprendido. La otra se preparó especialmente para ayudar a los damnificados del temporal.

La jornada también tuvo intercambio de plantines de especies frutales, medicinales y flores.

Una idea que fue creciendo

Todo empezó con una inquietud de Isabel Barreto, productora de la colonia, que tiempo atrás se enteró de que la diputada Blanca Núñez daba este tipo de capacitaciones y le propuso llevar la experiencia hasta allá. "Le pedí si podía sacar un tiempo y venir a enseñarnos. Le pregunté qué necesitábamos comprar de los productos y ella nos dijo: 'No, yo llevo todos los insumos, ustedes lo único que ponen es traer el bidón y ganas de aprender'", indicó Isabel Barreto a El Territorio.

En un principio, la propuesta estaba pensada para un grupo reducido, pero la convocatoria se fue ampliando hasta llegar a las 22 mujeres. En plena organización ocurrió el tornado que golpeó a Cruce Caballero, Semillera y sectores cercanos, y ahí cambió el rumbo de la jornada. Surgió la idea de aprovechar la capacitación para producir más y llevarles algo a quienes atravesaban las consecuencias del temporal.

"Fue una iniciativa linda porque era un proyecto que íbamos a hacer solamente para las mujeres de Colonia Alegría y, de repente, pasó el tema del tornado. Ahí ella nos propuso hacer jabón y lavandina para llevar a la gente", explicó Barreto.

Cada participante puso su tiempo y su trabajo, mientras que Núñez aportó los materiales, los insumos y los bidones, tanto para la capacitación como para la producción destinada a los damnificados. Al terminar la elaboración, parte de los productos fue trasladada para concretar la donación. "Es un granito de arena que aportamos. Nosotras pusimos nuestro trabajo y nuestra alegría de poder colaborar con esa gente. No fue mucho, pero de corazón aportamos y colaboramos con ellos", expresó.

Aprender, compartir y volver con más

Más allá del gesto solidario, la jornada dejó a la vista lo importante que es generar espacios de encuentro y capacitación para las mujeres del ámbito rural. Son lugares donde pueden adquirir conocimientos útiles para la economía familiar y, al mismo tiempo, compartir experiencias. Aprender a producir jabón líquido y lavandina es una herramienta sencilla que cada una puede aprovechar en su casa.

"Quedamos con un hermoso aprendizaje y estamos muy agradecidas. Blanca nos incentivó a no bajar los brazos y a que cada mujer siga capacitándose para el bien de nuestra familia en la colonia", valoró Barreto.

También hubo tiempo para compartir. Las propias participantes llevaron alimentos caseros, como facturas, pastafrola, pan dulce y masitas, que acompañaron una tarde que, según contó la productora, resultó especialmente emotiva.

La jornada tuvo además un intercambio. Las mujeres llevaron plantines e hicieron trueque de especies frutales, medicinales y flores, de modo que cada una volvió a su chacra con el producto elaborado, con nuevos conocimientos y también con plantas aportadas por otras compañeras.

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