Instalación inmersiva en el Museo de la Triple Frontera
El barro también late
Eliseo mira el sendero.
Son troncos cortados. Sobresalen de la tierra colorada. Hay que pisarlos uno por uno. Como en una rayuela. Pero esta es una rayuela del monte.
Al final cuelga un cono de barro.
Una soga. Poleas. Fuerza.
La artista anima a Eliseo a meter el cuerpo dentro del artefacto hecho de arcilla húmeda. El espectador entonces transmuta en un colaborador de la idea creativa. Ya no sólo contempla, sino que llena la obra, le otorga su cuerpo y ella vive la vida de los que vinieron como público y se irán como hacedores.
La muestra de Temporelli se inauguró ayer en el Mutrif. Fotos: Marcelo Rodríguez
El cuerpo entra en el limo suspendido.
Algo sucede.
—No me pasó ni experimenté nada —dice Eliseo.
Después cuenta que sintió algo parecido cuando las rutas lo llevan por los cerros de El Soberbio, por Irigoyen. Esa zona donde el cielo parece más limpio. Donde las estrellas parecen estar más cerca.
—Fue una linda sensación. Hasta los latidos del corazón escuché ahí dentro—
Insiste. No le pasó nada.
La contradicción queda flotando. Como el barro.
Barro tal vez
Tal vez la obra empiece ahí. En lo que el cuerpo registra antes de que la cabeza encuentre una explicación.
Valen Thomas Temporelli presenta DISFRUTODEMORAR, una instalación inmersiva que reúne barro, tierra, troncos, nidos y otros elementos del monte, en el emplazamiento actual del Museo de la Triple Frontera (Mutrif), en calle Líbano 2814. No es una muestra para mirar desde lejos. Hay que entrar. Caminar. Detenerse. Dejar que los materiales hagan su trabajo.
“Es un poco una síntesis de estos últimos años míos viviendo en una chacra en Profundidad, en Moirú”, cuenta la artista. También es el resultado de un cambio en su percepción del espacio, del cuerpo, de las materialidades y de su propia práctica.
La experiencia plantea un espacio permeable entre cuerpo y territorio.
La chacra aparece como origen. Pero no como postal. El monte no está representado. Está desarmado y vuelto a armar dentro de la sala. La tierra es materia. El tronco es sendero, como pequeñas lápidas en un cementerio de árboles cortados. El nido es señal. El barro es una posibilidad de hundirse.
Te viste crecer, del barro sos vos
La muestra incluye también una pieza de videoarte. Y una preocupación que atraviesa toda la instalación: develar la trama.
“Poder ver a través de las materialidades y de las acciones lo relacional. Que no estamos solos. Que siempre hay una trama que sostiene nuestras prácticas, nuestro ser”.
La frase puede parecer abstracta. La obra, en cambio, la vuelve física. Cada paso depende del anterior. Cada cuerpo modifica el espacio. Cada visitante activa algo que estaba quieto.
El arte, dice Temporelli, se actualiza porque no dejamos de ser sujetos de nuestra época. Las obras responden a ese movimiento. A los cambios en la manera de habitar, de mirar, de relacionarnos.
También a los lugares donde esas obras aparecen.
“Para mí, la herramienta del arte es una forma de construir subjetividad, cultura. Nos hace como sociedad. Nos construye”.
En DISFRUTODEMORAR, el monte no funciona como decorado. Es una pregunta. ¿Qué llevamos adentro cuando atravesamos la tierra? ¿Qué reconoce el cuerpo antes de que podamos decirlo? ¿Cuánto de lo que sentimos preferimos negar?
Eliseo sale del barro y vuelve a decir que no sintió nada.
Afuera, los troncos siguen ahí.
La tierra colorada no explica nada.
Pero algo, evidentemente, se movió.
Inauguración
La inauguración de la propuesta de Temporelli se realizó ayer y quedará exhibida hasta finales de octubre. Para agendar visita, escribir al Instagram @museodelatriplefrontera.
Para agendar
Disfrutodemorar.
Es la primera muestra individual de la artista Valen Thomas Temporelli, con curaduría de Andrés Gorzycki.
Estará disponible hasta finales de octubre en el Museo de la Triple Frontera, Mutrif (Líbano 2814). Para informes o agendar cita, escribir al IG de @museodelatriplefrontera