La suba del 18,1% en la facturación fue menor que la inflación
Supermercados recaudaron más, pero las ventas reales bajaron 3,1%
El movimiento de los supermercados de Misiones mostró una mejora al cierre del primer semestre del año, aunque todavía no recupera los niveles de ventas comparándolo con el año anterior.
Según los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec), las ventas a precios corrientes -es decir, valores en góndola- crecieron 18,3% interanual. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el índice de ventas a precios constantes registró una caída de 3,1%.
La diferencia entre ambos indicadores permite observar que el incremento de la facturación no se tradujo en un aumento de las ventas en términos reales. Los precios corrientes reflejan cuánto dinero recaudaron los supermercados, mientras que los precios constantes permiten aproximarse a la evolución de las cantidades o unidades vendidas.
Al revisar la dinámica mensual, las ventas dejaron números positivos. En junio de este año, las ventas totales a precios corrientes aumentaron 7,3% respecto de mayo, mientras que a precios constantes la suba fue de 6,7%. Es decir, durante ese mes los supermercados no solamente facturaron más, sino que también registraron un incremento real de las ventas respecto del mes anterior.
El dato cambia cuando la referencia es anual. En ese caso, el crecimiento de 18,3% de las ventas a precios corrientes convivió con una retracción de 3,1% a precios constantes.
En el período junio de 2025-junio de 2026, la evolución interanual de las ventas reales se mantuvo mayormente en terreno negativo. La mayor caída se observó en abril de 2026, con una retracción del 14%.
Dinámica por rubro
El comportamiento por rubros también muestra diferencias. De los 11 segmentos analizados por el Ipec, en cuatro crecieron las ventas. Panadería registró el mayor incremento, con 15,2%, seguida por “Otros”, con 8%, y Almacén, con 6,2%. Verdulería y frutería tuvo una variación positiva, aunque mucho más moderada, de 0,4%.
En el resto de las categorías predominó la caída. Alimentos preparados y rotisería se vendió 20,4% menos que el año pasado, seguido por bebidas, con -20,1%. También disminuyeron las ventas reales de Indumentaria, calzado y textiles para el hogar (-15,9%), Carnes (-15,8%), Lácteos (-10,7%), Electrónicos y artículos para el hogar (-8,8%) y Artículos de limpieza y perfumería (-2,3%).
Ventas que “se mantienen”
Para el supermercadista Lucas Kerps, si bien existen estadísticas generales que reflejan una caída del consumo, ese comportamiento no se trasladó de la misma manera en el sector.
“En algunos rubros la caída de ventas se acrecentó más que en otros, principalmente en la parte de bienes durables y en el rubro de la construcción”, explicó. En ese contexto, diferenció la situación del sector supermercadista, donde observó que el nivel de comercialización se mantiene sin grandes variaciones.
“Estamos sosteniendo nuestra venta. No hay grandes volúmenes que puedan llegar a decir que la venta está en caída o en subida, simplemente se mantiene dentro de los datos estadísticos que tenemos”, resumió en diálogo con El Territorio.
El empresario también se refirió a los cambios en los hábitos de compra y al crecimiento del comercio electrónico. “En Posadas, básicamente, el e-commerce recién está empezando a tener algunos destellos y no hay grandes movimientos, entonces todavía los locales físicos siguen siendo los protagonistas”, indicó.
Sostener la rentabilidad
Frente a un escenario de ventas que no registra grandes variaciones, uno de los principales desafíos para las empresas pasó por preservar los márgenes de rentabilidad. Kerps se refirió a la estrategia empresarial que, durante los últimos dos años, se enfocó en revisar la estructura de costos, con especial atención sobre los gastos fijos.
“Lo que hemos hecho en el último año, principalmente en los últimos dos años, fue hacer un reajuste importante en cuanto a nuestra estructura de costos”, confesó.
Esto, sin embargo, como consecuencia del deterioro de los márgenes de rentabilidad que, describió Kerps, “se vio un poco volteado”.
En esa línea, señaló que las empresas deben realizar un seguimiento permanente de sus costos y buscar alternativas para reducirlos, incluso mediante nuevas ofertas de proveedores en áreas como mantenimiento y otros servicios.
Segundo semestre con subas
Bajo la perspectiva del empresario posadeño, durante el primer semestre los productos de consumo masivo mostraron una variación acotada, en línea con un comportamiento de los alimentos por debajo de la inflación general.
“En lo que es la canasta básica o los productos de consumo masivo principales, en el primer semestre no tuvieron movimientos prácticamente”, afirmó Kerps. Y agregó que, al observar la evolución de la inflación, “el rubro de consumo masivo, alimentos y bebidas no alcohólicas siempre tuvo un aumento inferior a la inflación general”.
Ese panorama, sin embargo, cambió. “En el segundo semestre se vio una pequeña aceleración. Por el contrario de lo que sucedió en el primer semestre, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas estuvo por encima de la inflación general, lo cual habla de un reajuste”, explicó.
Entre los factores mencionó el comportamiento de productos estacionales, afectados por el exceso de lluvias, como los lácteos y derivados, y la carne.“Hubo un repunte muy importante en el precio de la carne, que también está dado por un aumento en las exportaciones”, sumó.
Según su explicación, el incremento de las exportaciones repercutió sobre los valores del mercado interno.
A esto se sumó el aumento registrado en los huevos, vinculado con la apertura de exportaciones y una mayor demanda por parte de la industria.
En cifras
-20,4%
De acuerdo al informe del Ipec, el rubro ‘Alimentos preparados y rotisería’ presentó la caída más pronunciada en comparación al año pasado, del -20,4%.