El viaje surgió con una mirada humana y formativa
De Buenos Aires a Alecrín para conocer y compartir la cultura mbya guaraní
Conocer, compartir y aprender desde las diferencias fueron algunos de los aspectos que marcaron la enriquecedora experiencia vivida por estudiantes, docentes y directivos del Colegio Tarbut de Buenos Aires, quienes visitaron la comunidad mbya guaraní Alecrín, ubicada sobre la ruta provincial 20, en San Pedro, donde funciona la Escuela Primaria Bilingüe N° 938.
Para prácticamente la totalidad del grupo, incluidos los docentes, fue el primer contacto directo con la cultura guaraní. Durante algunas horas tuvieron la posibilidad de dejar de lado aquello que conocen cotidianamente para introducirse en otra realidad, escuchar una nueva lengua, observar sus costumbres y compartir con los niños y las familias de la comunidad.
La iniciativa surgió a partir de una inquietud institucional de transformar los tradicionales viajes vinculados con la vida en la naturaleza en una experiencia que incorpora una dimensión solidaria, pero principalmente humana y formativa por lo que desde un principio buscaron evitar que la propuesta quede reducida únicamente a llevar donaciones.
En ese sentido, Guillermo Lencina, integrante del directorio del Colegio Tarbut, explicó que "el objetivo principal no fue hacer un simple 'viaje de donación', sino generar espacios de intercambio real entre los alumnos. Que los chicos experimenten en primera persona la realidad de la escuela visitada, que compartan, jueguen y aprendan a la par".
Por esta razón, las actividades fueron pensadas para propiciar el encuentro entre los estudiantes y permitir que la experiencia trascendiera las diferencias culturales. “La comunidad nos recibió con una calidez y un respeto admirables, dándonos la bienvenida con sus saludos, canciones y danzas tradicionales”, destacó Lencina.
Entre los numerosos momentos compartidos hubo uno que adquirió un significado especial. Exalumnos de ambas instituciones participaron juntos del izamiento de la bandera y entonaron la canción a la enseña patria. Esa sin dudas fue una de las imágenes más emotivas que dejó la jornada: “Ese instante fue muy especial porque dejó en claro que, más allá de nuestras diferencias, todos compartimos y vivimos en un mismo suelo”.
El encuentro permitió a los visitantes acercarse a aspectos de una cultura que hasta ese momento conocían solamente desde afuera. Entre las cuestiones que más llamaron la atención estuvieron el respeto hacia las autoridades de la comunidad, la relación con los docentes y la vigencia de las expresiones culturales propias. "Fue una experiencia totalmente nueva para todo el grupo, incluyendo al equipo docente. Nos impactó el profundo respeto hacia la autoridad, tanto interna con el cacique como hacia los docentes de la escuela, y la riqueza de sus tradiciones, especialmente sus cantos y danzas".
Si bien el Colegio Tarbut pertenece a la comunidad judía, en esta primera experiencia no se buscó generar una instancia específica para transmitir aspectos de su propia cultura. “El enfoque del viaje estuvo puesto firmemente en el intercambio solidario, la asistencia y en conocer, respetar y aprender de la realidad de la comunidad mbya”.
La visita tuvo un valioso lado solidario. Para la Escuela N° 938 fueron entregados útiles y artículos de librería, elementos de limpieza, alimentos y un botiquín, entre otros insumos. Asimismo, llevaron ropa y calzado destinados a las familias. Debido al tiempo disponible durante la visita, estos elementos quedaron a disposición de la directora y del equipo de la escuela bilingüe, quienes tendrán a su carga la distribución de acuerdo con las necesidades de cada hogar.
"Esto no debe quedar aquí. Mi conclusión es que este intercambio debería repetirse institucionalmente, como mínimo, durante tres años consecutivos para consolidar su efecto. Personalmente me voy repleto de emociones y profundamente orgulloso del compromiso de mis alumnos y del equipo docente. Como institución, nos llevamos una lección de vida invaluable", concluyó Lencina.