2026-09-13

La magnitud del tornado en San Pedro: imágenes aéreas exponen el camino de la devastación

Registros desde el aire muestran la devastadora trayectoria de la tormenta, que arrasó con montes y viviendas a lo largo de varios kilómetros.

La jornada de ayer fue, quizás, una de las más dolorosas para las familias afectadas por el violento temporal que azotó la zona de Cruce Caballero,  San Pedro y especialmente para la familia Montero, que debió despedir a Cristaldo Montero de Mesio (48) la víctima fatal que dejó el tornado registrado durante la siesta del pasado viernes.

A dos días del fenómeno, la magnitud del impacto y el dolor provocado por la tragedia pueden percibirse en cada testimonio. Son relatos que reflejan momentos de desesperación y angustia, pero también comienzan a mostrar una cuota de esperanza, sostenida principalmente por la solidaridad y la unión de vecinos, familias, organizaciones y organismos que desde las primeras horas se encuentran trabajando en la zona.

Más allá de las historias personales y de los daños que dejó el fenómeno, una de las herramientas que permite dimensionar lo ocurrido son las imágenes aéreas registradas durante la mañana de ayer por un medio provincial y posteriormente compartidas por la Municipalidad de San Pedro. Las tomas permiten observar desde otra perspectiva la trayectoria y la magnitud de la tormenta, aportando elementos que pueden servir para analizar cómo se desarrolló el fenómeno y, eventualmente, contribuir a un mayor conocimiento y prevención frente a este tipo de eventos meteorológicos.

En las imágenes puede observarse una franja de destrucción de aproximadamente 300 metros de ancho, que se inicia en inmediaciones de la comunidad guaraní Alecrín y se extiende durante varios kilómetros. La intensidad puede advertirse en la cantidad de árboles derribados, quebrados, arrancados de raíz y en sectores donde prácticamente toda la vegetación quedó afectada.

El fenómeno fue incrementando su intensidad a medida que avanzaba, hasta alcanzar uno de sus puntos más destructivos en la zona de Cruce Caballero, a ambos márgenes de la Ruta Nacional 14. Allí pueden observarse viviendas completamente destruidas y una extensa superficie afectada. El mismo escenario se repite en sectores de Colonia Semillera, donde viviendas y galpones sufrieron importantes daños y, en algunos casos, quedaron totalmente destruidos.

Para quienes transitan actualmente por el lugar, tanto por caminos internos como por la Ruta Nacional 14, la huella dejada por el fenómeno resulta impactante. La franja de árboles derribados permite incluso seguir visualmente el recorrido de la tormenta durante varios kilómetros dentro del monte, en dirección hacia el vecino país de Brasil.

El episodio se suma a una serie de temporales de gran intensidad que han afectado a la zona a lo largo de los años. Uno de los antecedentes más recordados ocurrió en 2009, cuando un fenómeno de características similares dejó 11 víctimas fatales. El tornado del pasado viernes volvió a dejar una pérdida humana irreparable y una familia atravesada por el dolor.

En medio de la conmoción, una frase se repite entre quienes resultaron afectados: lo material puede recuperarse, pero cuando se pierde una vida, todo cambia. Cambian los sentimientos, las prioridades y hasta las fuerzas para volver a empezar. El dolor por la pérdida de un ser querido permanecerá para siempre, mientras que, de manera paralela, comienza el largo proceso de reconstrucción.

Desde las primeras horas del sábado y durante esta jornada de domingo, distintos equipos de la Municipalidad de San Pedro, con el acompañamiento de vecinos, organizaciones y cuadrillas de Energía de Misiones, continúan desplazándose hacia los sectores más afectados. Allí se organizan grupos de trabajo destinados a asistir a las familias, despejar caminos, reparar viviendas y avanzar con la recuperación del servicio eléctrico.

Durante la jornada del sábado se trabajó hasta última hora con la entrega de colchones y frazadas, además de realizar un relevamiento de las necesidades de las familias afectadas. Paralelamente, personal de Obras Públicas continuó con el techado de viviendas y el despeje de caminos, mientras las cuadrillas de Energía de Misiones avanzaban con las tareas sobre el tendido eléctrico.

“Estuvimos hasta la última hora con el equipo de Acción Social, llevando colchones, frazadas y también haciendo un apunte de lo que se hizo y de lo que falta todavía. El equipo de Obras Públicas seguía techando y haciendo despejes de los caminos, y los de Energía de Misiones siguen trabajando con el tendido eléctrico”, explicó una de las personas involucradas en el operativo de asistencia.

Respecto de las viviendas, señalaron que todavía quedan numerosas familias que esperan la reconstrucción de sus techos, aunque el sector que sufrió los mayores daños se encontraba prácticamente terminado. “Faltan muchas casas para llegar al techo, pero la parte más afectada estaba casi lista”, señalaron.

En cuanto al balance de los daños, se estima que alrededor de 30 viviendas sufrieron la voladura o pérdida total de sus techos, mientras que entre cuatro y cinco casas fueron completamente destruidas. A esto se suman más de diez estructuras vinculadas a la actividad agrícola, entre invernáculos y galpones, muchos de ellos con destrucción total o daños de gran consideración.

La reconstrucción recién comienza. Detrás de cada techo que vuelve a colocarse, de cada camino que se despeja y de cada poste que vuelve a levantarse, quedan historias de familias que deberán recuperar parte de lo perdido y, sobre todo, afrontar las consecuencias emocionales de una jornada que quedará marcada para siempre en la memoria del lugar.

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