Crimen en Puerto Iguazú
La autopsia confirmó que Alfredo Wiebel recibió cinco balazos
El examen forense practicado ayer en la morgue judicial de Posadas determinó que Alfredo Matías Giampaoli Wiebel, de 48 años, murió tras recibir cinco impactos de arma de fuego durante el ataque ocurrido el viernes por la mañana en Puerto Iguazú.
Los resultados de la necropsia establecieron con precisión la cantidad de heridas que presentaba el cuerpo de la víctima. Esta pericia aporta certezas sobre la mecánica del crimen y se transformó de inmediato en una de las pruebas fundamentales para el esclarecimiento del hecho.
El informe definitivo ya fue remitido a las autoridades correspondientes y se incorporó de manera formal como una de las principales evidencias dentro del expediente. La investigación del homicidio está a cargo del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú.
Cabe recordar que ayer, efectivos de la Unidad Regional V de la Policía de Misiones secuestraron una pistola calibre 9 milímetros durante un allanamiento realizado en la vivienda de Ángel Ramón A. Z., de 82 años, principal acusado por el homicidio de su yerno.
Durante la requisa del inmueble, ubicado sobre la calle Félix de Azara, los investigadores localizaron el arma de fuego, que fue secuestrada. Además de la pistola, los efectivos incautaron un pantalón, un par de zapatillas y una campera. Estos elementos también serán sometidos a los análisis correspondientes y podrían aportar información a la investigación.
En paralelo, la Justicia había dispuesto la detención de Ángel Ramón A. Z., suegro de la víctima. La medida fue concretada en una clínica privada de Puerto Iguazú, donde el hombre permanece internado. Actualmente se encuentra formalmente detenido y bajo custodia policial.
El hecho
Como viene informando este medio, el fatal episodio fue registrado cerca de las 11.30 del viernes, dentro de un local comercial ubicado en la intersección de las avenidas República Argentina y Pancho Ramírez, en el barrio Zona Industrial de Puerto Iguazú.
Las primeras averiguaciones determinaron que un hombre fue baleado durante un enfrentamiento ocurrido en el interior del establecimiento y, como consecuencia de las heridas sufridas, falleció. Minutos después, el hombre fue identificado como Alfredo Wiebel, quien era un piloto muy querido en el automovilismo misionero.
Sobre las circunstancias del homicidio, se supo que Wiebel se encontraba en un local de construcción, donde momentos después arribó el suegro, quien le habría recriminado a Wiebel una supuesta cuestión familiar. Esto derivó en una discusión y posterior ataque con un arma -presumiblemente 9 milímetros- por parte del suegro, quien de inmediato escapó del lugar.