El temporal no da tregua
El granizo volvió a golpear al sector productivo en Pozo Azul
El temporal no da tregua en la zona norte y, con cada nuevo episodio de tiempo severo, se acumulan pérdidas en el sector productivo. Pasadas las 11 de este jueves, una intensa granizada afectó sectores de Pozo Azul y San Pedro, con importantes daños en áreas rurales, principalmente sobre cultivos de tabaco y plantaciones de mamón.
En esta oportunidad, entre las zonas más castigadas se encuentran Mondorí y el kilómetro 80 de la Ruta Provincial 17, en Pozo Azul, donde algunos productores reportaron pérdidas prácticamente totales. El granizo cayó durante la mañana, cerca del mediodía, y sorprendió a familias productoras que apenas comienzan a recuperarse de anteriores eventos meteorológicos.
Uno de los casos más preocupantes es el del productor Héctor Schimith, de Pozo Azul, quien perdió alrededor de 45 mil plantas de tabaco que ya se encontraban en pleno crecimiento, con entre 10 y 15 hojas, además de otras 35 mil plantas recientemente trasplantadas.
A esto se suma el fuerte impacto sobre una plantación de mamón. Según relató, el granizo destruyó el follaje y dejó prácticamente solo los tallos en unas 4 mil plantas.
Schimith no se encontraba en su chacra cuando ocurrió el temporal. Había viajado a Eldorado por cuestiones de salud y allí recibió las primeras noticias sobre la intensidad de la granizada y los daños que había causado en su producción.
Al regresar, el impacto de lo ocurrido fue tal que decidió postergar hasta el viernes el recorrido por el rozado para evaluar personalmente las pérdidas. “Yo ahora no fui a la chacra, al rozado. No nos animamos a ir, así que vamos a esperar para ir mañana. Estamos sin ganas de mirar hoy porque fue un desastre”, expresó Schimith apenado a El Territorio.
En Paraje Obraje, el granizo también arrasó con los cultivos
Paraje Obraje fue otro de los sectores donde la tormenta dejó importantes pérdidas. Allí, Fabiana relató que su familia tenía unas 20 mil plantas de tabaco de pequeño porte que quedaron completamente destruidas, además de una huerta con pepinos, zanahorias y otras verduras. En una propiedad vecina, el granizo destrozó además el techo plástico de un galpón.
La mujer, de 33 años, aseguró que nunca había presenciado un fenómeno de semejante intensidad. “Impresionante lo que hicieron las piedras. Tengo 33 años y nunca vi una cosa como esa. Nosotros teníamos 20 mil plantas de tabaco, todo chiquito, y se destruyó todo”, relató.
La violencia con la que cayó el granizo quedó reflejada incluso sobre el suelo recién trabajado y los cultivos de menor porte. “Mi huerta de verduras también. Plantaba bastante, pepino, de todo. Hasta a la zanahoria le llegó. Era mucha piedra. Es como un tornado de piedra, más o menos”, describió Fabiana.
En medio de las pérdidas, destacó que la vivienda familiar, construida con techo de zinc, resistió el impacto. No ocurrió lo mismo con estructuras cubiertas con plástico: “Por suerte nuestra casa es de chapa de zinc y no le hizo nada, pero todo lo que era techo plástico no sobró”, señaló.
La situación resulta aún más difícil porque varios productores rurales vienen de afrontar otros temporales. Apenas logran recomponer cultivos, reparar instalaciones o volver a invertir, una nueva tormenta los obliga a empezar otra vez, con la incertidumbre de no saber si otro fenómeno volverá a destruir el esfuerzo realizado.
Frente al granizo, las posibilidades de proteger este tipo de producciones son reducidas. Para las familias que dependen de la chacra, cada episodio de tiempo severo representa el riesgo de perder en pocos minutos meses de trabajo e inversión.