2026-09-10

El déficit habitacional alcanza a cuatro de cada diez hogares argentinos

El Atlas elaborado por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Universidad Nacional de San Martín y presentado por Saint-Gobain reveló que el déficit habitacional alcanza a 6,4 millones de hogares argentinos. Dentro de ese universo, cerca de 687.000 familias necesitan una casa nueva.

Un informe reveló que cuatro de cada diez hogares argentinos presentan algún tipo de déficit habitacional, una problemática que alcanza a 6,4 millones de familias. Los datos se desprenden del Atlas de la Vivienda Digna y Sustentable en Argentina, presentado por Saint-Gobain y elaborado por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín (CEEU-UNSAM).

Según el estudio, el 40,67% de los hogares atraviesa dificultades relacionadas con la vivienda. Dentro de ese universo, cerca de 687.000 familias necesitan una casa nueva, mientras que más de 6,2 millones enfrentan déficits cualitativos, como hacinamiento, falta de servicios básicos o condiciones constructivas que podrían ser mejoradas.

El relevamiento señala que el 25,45% de los hogares tiene conexiones deficitarias a servicios esenciales y casi el 15% vive en condiciones de hacinamiento. Además, el 62,7% habita viviendas construidas con materiales resistentes y adecuados, mientras que el porcentaje restante presenta diferentes niveles de deterioro o precariedad.

En materia de infraestructura, el 85% de los hogares accede al agua potable mediante la red pública, pero solamente el 61,7% cuenta con conexión al sistema cloacal. El Atlas también advierte sobre las desigualdades territoriales: mientras la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra los menores niveles de déficit, Santiago del Estero, Chaco y Formosa superan el 55% de hogares afectados. Las provincias del norte concentran, además, los mayores índices de viviendas con materiales deficientes y situaciones de hacinamiento.

El trabajo analiza también los cambios demográficos que modifican las necesidades habitacionales, como la reducción del tamaño promedio de las familias, el aumento de los hogares unipersonales y monoparentales y el envejecimiento de la población. A esto se suma la caída del acceso a la vivienda propia, ya que la proporción de hogares propietarios pasó del 73% en 2010 al 68,9% en 2020.

El informe plantea que una vivienda adecuada debe evaluarse no solo por sus características físicas, sino también por el acceso al agua y al saneamiento, la eficiencia energética, la seguridad jurídica de la tenencia, la accesibilidad económica y su ubicación. Además, establece que una vivienda sustentable debe utilizar los recursos de manera eficiente, adaptarse a los efectos del cambio climático y preservar el bienestar de las futuras generaciones. “Contar con datos confiables es el primer paso para impulsar soluciones que permitan avanzar hacia un modelo de vivienda más digno, inclusivo y sustentable”, señaló Tomás Quinteros, CEO de Saint-Gobain Argentina y Uruguay.

Entre los principales resultados, el estudio muestra que:

Más de 6,2 millones de hogares (40,67%) presentan algún tipo de déficit cualitativo, asociado principalmente a problemas de acceso a servicios básicos, hacinamiento o condiciones constructivas que pueden ser mejoradas.

El 25,45% de los hogares registra conexiones deficitarias a servicios básicos y casi el 15% vive en condiciones de hacinamiento.El 62,7% de los hogares habita viviendas construidas con materiales resistentes y adecuados, mientras que el resto presenta distintos niveles de deterioro o precariedad.

Si bien el 85% de los hogares accede al agua potable mediante red pública, apenas el 61,7% cuenta con conexión a la red cloacal, evidenciando brechas importantes en infraestructura básica.

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