El drama del suicidio en Misiones: adolescentes de entre 12 y 17 años, los más afectados según un informe
Se conmemora este 10 de septiembre el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca promover diálogos responsables sobre la salud mental, fomentar las redes de contención y facilitar la detección temprana de señales de alerta.
Los datos oficiales revelan una situación crítica en el país y obliga a tener el tema en agenda: hay un aumento de casos en la franja etaria que va de los 14 a los 25 años. El drama golpea sobre todo a adolescentes y jóvenes, y Misiones no es la excepción a la realidad nacional. De hecho, la problemática en la provincia tiene una “concentración marcada en la adolescencia: el tramo de 12 a 17 años reúne el mayor número de eventos; en tanto la edad mediana se ubica en 24 años”, según detalla el análisis del Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) elaborado en colaboración técnica con la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio (CAIS).
El informe difundido este jueves fue realizado a partir de su registro operativo de eventos correspondientes al período septiembre 2024-junio 2026, entendiendo eventos como intentos, ideaciones y concreciones. Las fuentes consultadas para llevar adelante este relevamiento fueron: el registro de la CAIS, el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2022, las proyecciones de población elaboradas por el IPEC y los datos de mortalidad de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS).
“Entre septiembre de 2024 y junio de 2026, el registro de la CAIS reunió 2.425 eventos, distribuidos de la siguiente manera: 1.353 intentos (55,8%), 823 ideaciones (33,9%), 249 concreciones (10,3%). Para 2025, único año calendario completo del registro, la tasa bruta fue de 97,9 eventos por cada 100.000 habitantes. Dentro de ese total, la tasa correspondiente a las concreciones registradas fue de 11,8 por cada 100.000 habitantes” detalla el trabajo.
Asimismo, el documento pone en valor el rol de las instituciones educativas. “En relación con la concentración de eventos en adolescentes y jóvenes, resulta necesario evitar interpretaciones simplificadoras que atribuyan el fenómeno exclusivamente a características propias de la edad. Desde perspectivas del desarrollo y la salud mental comunitaria, esta etapa se caracteriza por procesos de construcción identitaria, cambios en los vínculos y mayor sensibilidad a factores contextuales, lo que puede incrementar la vulnerabilidad en determinados escenarios. Sin embargo, las conductas suicidas deben entenderse en interacción con factores sociales, familiares, institucionales y de salud mental (Corassa et al., 2025). La evidencia destaca el papel de las intervenciones escolares y comunitarias en la prevención, no como sustitutas del abordaje clínico, sino como espacios clave para la detección temprana, la construcción de redes de apoyo y la derivación oportuna (González Sánchez et al., 2024). En este sentido, el fortalecimiento del rol preventivo de las instituciones educativas requiere protocolos claros, formación y articulación con el sistema de salud, sin generar sobrecarga institucional y con promoción de respuestas coordinadas (Walsh et al., 2023)”, desarrolla el informe.
La CAIS fue creada mediante el Decreto Provincial Nº 1.945/2024 como una instancia interministerial destinada a articular acciones de prevención, atención y posvención en Misiones. A diferencia del Boletín de Estadísticas Vitales, que difunde cada año el Ministerio de Salud con registros de defunciones, el registro operativo de la CAIS incorpora también eventos no fatales, como ideaciones e intentos. Este parámetro estadístico permite ampliar la información disponible para analizar el fenómeno y reconocer distintos momentos en los que pueden desarrollarse acciones de prevención y cuidado.
Por otro lado, en el análisis del Ipec se revela que “las mujeres concentran los intentos, mientras que los varones concentran el acto”. "En 2025, la tasa de intentos fue de 70,1 por cada 100.000 mujeres y de 39,5 por cada 100.000 varones. En las concreciones, la relación se invierte: la tasa fue de 19,8 por cada 100.000 varones y de 4,3 por cada 100.000 mujeres. Este patrón diferencial constituye uno de los principales hallazgos del análisis y debe interpretarse en el marco de un fenómeno complejo y multicausal", destaca.
Recursos de acompañamiento
María Alejandra Redero, licenciada en Psicología e integrante de la CAIS explicó en diálogo con Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7. “La experiencia de trabajo y científica demuestra que de esta temática hay que hablar. Hay que hablar de una manera responsable, de una manera comprometida, porque, bueno, el suicidio es una problemática social. ¿Qué significa esto? ¿Qué impactan a la sociedad cuando hay una muerte por suicidio? Entonces, es un mito creer que si 1 no habla de esto, estamos favoreciendo a la prevención. Es al revés, tenemos que hablar, tenemos que poner en conocimiento, tenemos que transmitir también cuáles son las líneas de ayuda y las posibilidades de acompañar a una persona que está transitando una crisis, y eso favorece muchísimo la prevención y dar posibilidades para pedir la ayuda necesaria”, sostuvo.
“Siempre decimos, que ese primer momento no es con un profesional psicólogo o con un psiquiatra, es con esa persona de nuestro entorno, de confianza significativa afectivamente para el que está transitando la crisis. Y si a mí me está pasando una crisis, tener la posibilidad de poder contar con alguien es fundamental” señala Redero.
Consultada por las señales que se deben advertir para potenciar la escucha y solicitar ayuda, enfatiza en “como entorno conocemos a la persona que necesita ayuda, vemos estos cambios bruscos de conductas, a veces hay algunas expresiones verbales, como la desesperanza puede ser una señal importante, o bien aislarse, dejar de participar; también una persona no disfruta, es decir, hay personas que a veces son funcionales a lo que están viviendo, van a trabajar, hacen sus actividades, se vuelven funcionales, pero se empieza a notar que hacen todo como automatizado”.
Quien atraviese una situación de sufrimiento psíquico, o acompañe a alguien que la atraviese, puede solicitar ayuda en cualquier momento. En Misiones se encuentran disponibles la línea de emergencias 911 y la línea de prevención del Instituto de Previsión Social, 3765-481000, con atención durante las veinticuatro horas.