Caso Loan Danilo Peña: Laudelina rompió el silencio en el juicio, pidió perdón entre lágrimas y acusó a su ex abogado
Laudelina Peña, tía de Loan Danilo Peña, completó este martes un extenso relato ante el Tribunal Oral en lo Federal de Corrientes, en el que reconstruyó con mayor precisión la jornada de la desaparición de su sobrino, el origen de la falsa versión del accidente y también deslizó sospechas sobre la propia familia del nene.
La mujer negó haber sido ella quien convocó a algunos de los asistentes al encuentro familiar del 13 de junio de 2024. Explicó que fue su madre, Catalina Peña, quien le pidió avisarles a María Victoria Caillava y a su marido, el marino Carlos Guido Pérez, sobre el almuerzo organizado en honor a San Antonio. Según su relato, Mónica del Carmen Millapi y su esposo, Daniel Ramírez, ya habían confirmado su presencia el domingo anterior, durante un locro compartido.
La excursión al naranjal, minuto a minuto
Laudelina detalló el orden en que fue llegando cada uno de los presentes y precisó que el almuerzo terminó pasadas las 13.30. Contó que, tras la comida, los chicos se fueron a jugar y que Bernardino Benítez, su pareja, propuso ir a buscar naranjas al monte. Se lo planteó a Ramírez, que no aceptó acompañarlo.
Poco después, según su versión, fue el propio Ramírez quien la invitó a sumarse a la excursión junto con Millapi. "Era más o menos 13.55 y se suman los chicos", relató. Contó que decidió no llegar hasta el naranjal porque recordó que Catalina, su madre, se había quedado sola y solía dormirse sentada, por lo que regresó por otro camino, aprovechando para juntar algunas naranjas.
El llamado que marcó el inicio de la búsqueda
Al llegar a la casa de su madre, Laudelina ayudó a Caillava a juntar mandarinas mientras Pérez manifestaba su intención de volver a mirar un partido de River. En ese momento sonó su teléfono. Fue recién en el segundo llamado, de Benítez, cuando atendió: le preguntó si Loan había llegado, ya que el nene se habría ido solo del naranjal. Laudelina le consultó a su hija Camila, quien le dijo que no había llegado, y a partir de ahí avisó a Caillava que debía irse porque Loan venía solo y no aparecía.
Según contó, su hermano José, padre del niño, tomó el hecho con calma en un primer momento, y le respondió que "debe estar por ahí". La mujer aseguró que no llegó a ver la partida de Caillava y Pérez porque ya se había dirigido hacia el naranjal en busca de su sobrino, y que mantuvo un llamado de más de nueve minutos con su pareja, que en medio de los nervios olvidó cortar hasta que llegó al lugar.
Sospechas sobre la propia familia de Loan
En un tramo de su declaración que generó atención, Laudelina intentó instalar dudas sobre el entorno familiar del nene. Sostuvo que solo los padres y hermanos de Loan sabían que ese día iría al campo, y remarcó que en las horas posteriores a la desaparición notó a Mariano, uno de los hermanos del chico, "raro, distinto, desesperado". Además, afirmó que su sobrino "no se iba con cualquiera, lloraba. Siempre con su familia", en referencia a la posibilidad de que un desconocido se lo hubiera llevado.
El hallazgo del botín en el barro
Sobre uno de los elementos más controvertidos de la causa, la aparición de un botín de Loan en un lodazal a unos dos kilómetros del naranjal, en un campo conocido como "del griego", Laudelina negó haberlo colocado allí. Relató que se enteró de la existencia de huellas del chico en la zona, pero que en un primer momento la Policía no les había dado importancia. Contó que fue hasta el lugar junto a su suegro y otras personas, y que en total eran cinco: "Vimos las huellitas. Eran cuatro o cinco marcas del botín y del otro lado se veía la huella del pie descalzo". Según dijo, una persona de apellido Moreira fotografió el hallazgo para enviarlo al viceintendente.
Esa misma tarde, le pidió a su hija Macarena volver a revisar la zona porque le resultaba "muy raro" y sospechaba que el calzado debía seguir en el barro. Indicó que las huellas habían sido detectadas primero por el expolicía Amando Méndez, quien les advirtió que no podían ingresar porque se esperaba la llegada de los peritos. Pese a eso, entraron por otro sector y su hija Macarena comenzó a hincar el barro con un palo hasta sacar una zapatilla, que dejó cerca del entonces comisario Walter Maciel. "Yo reconocí el calzado porque había sido de mi hijo y se lo habíamos regalado a Loan", afirmó.
Cómo se gestó la versión del accidente
Laudelina brindó nuevos detalles sobre el origen de la hipótesis que vinculaba la desaparición de Loan con un supuesto atropello provocado por la camioneta Ford Ranger blanca de Pérez y Caillava, cuando regresaban del Algarrobal hacia 9 de Julio. Según contó, el 28 de junio de 2024 se presentó en su casa el abogado José Fernández Codazzi, con el argumento de que habían encontrado algo en su teléfono que las comprometía, y le advirtió que debía declarar que había sido un accidente antes de que llegara a Corrientes la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, porque de lo contrario "íbamos a ir presas y nos iban a dar perpetua".
Esa misma noche, según su relato, el letrado le indicó exactamente qué debía decir y la trasladó para declarar, mientras le explicaba que no irían a Goya porque había demasiados periodistas. En ese operativo, sostuvo, también estuvieron involucrados el entonces senador Diego Pellegrini y un comisario de apellido Rodríguez.
Laudelina afirmó que la hicieron ingresar por la parte trasera de la Fiscalía de madrugada, que primero le preguntaron qué iba a declarar y que recién entonces le tomaron testimonio. Aseguró que, al finalizar, Codazzi le entregó 50.000 pesos en efectivo. Luego de declarar ante el Juzgado Federal de Goya, la trasladaron a la sede de la Policía Federal y, un día después, al penal de Ezeiza. También reconoció que su actual abogada le fue sugerida por personas que decían representar a la Fundación Dupuy, aunque en un primer momento no quiso recibirla por temor.
La falsa alarma sobre el hallazgo de Loan
Laudelina volvió a relatar el episodio de la falsa noticia sobre la aparición con vida de su sobrino, aportando algunos detalles adicionales. Contó que estaba en la comisaría de 9 de Julio cuando escuchó por radio que habían encontrado a Loan en una tapera, momento en que Maciel salió hacia el Algarrobal a buscarlo. "Decían que estaba bien, asustado... los policías nos felicitaron, que era una alegría haberlo encontrado", relató. Precisó que, unos diez minutos después, una nueva comunicación radial pidió que todos los móviles policiales se dirigieran a la casa de la abuela porque había novedades, aunque recién cerca de las 5 de la madrugada se confirmó que había sido una falsa alarma.
"No sé dónde está Loan ni quién se lo llevó. Deberían saber Benítez, Millapi y Ramírez", insistió sobre el final de su testimonio.
Otros testigos de la jornada
La audiencia continuó con la declaración del suboficial de Prefectura Diego Solano, quien había encabezado un procedimiento en el hotel "Despertar del Iberá" para verificar la identidad de personas que decían representar a la Fundación Lucio Dupuy. Solano recordó un tenso cruce con un hombre identificado como Nicolás Soria, que se presentó como agente de Interpol y responsable de la seguridad del hotel y de los miembros de la fundación. "Cuando le pido que se identifique, sacó del bolsillo un carnet y me lo coloca muy cerca de la cara y me dice Interpol. Cuando lo tomo para ver, me lo quita", relató. Según el testigo, durante buena parte del procedimiento Soria utilizó un lenguaje que mezclaba varios idiomas, en lo que interpretó como un intento de generar confusión.
También declaró el sargento de la Policía de Corrientes José Robledo, quien el 13 de junio de 2024 se desempeñaba como chofer del patrullero en 9 de Julio. Contó que llevó a Maciel a su casa alrededor de las 14 y que recién más tarde se enteró, por el jefe de guardia, de la desaparición del nene. Relató que cerca de las 16 fue a buscar al comisario, que estaba a punto de acompañar una procesión antes de dirigirse al Algarrobal, y que veinte minutos después partieron hacia el campo tras pasar por la comisaría a buscar a otros dos agentes. Robledo recordó además que, al acercarse a la casa durante la madrugada, escucharon aplausos y les avisaron que Loan había aparecido, hasta que el comisario Roque Báez confirmó por teléfono que se trataba de una falsa alarma.
Dos descomposturas durante la audiencia
La jornada tuvo, además, dos incidentes de salud. Bernardino Benítez debió ser retirado de la sala por un malestar que su defensa atribuyó a la ingesta de comida en mal estado, y por la tarde Ramírez sufrió el mismo inconveniente. En ambos casos, según explicó el abogado Enzo Di Tella, recibieron atención médica en el lugar.