Caputo: "Venimos a hacer lo que es moralmente justo"
El ministro de Economía, Luis Caputo, participó de una charla con estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella y volvió a ratificar el rumbo del programa económico del Gobierno, al tiempo que descartó de plano cualquier medida que implique un aumento del gasto público.
El encuentro se dio en el marco de una actividad organizada por el "Club de Finanzas" de la UTDT, exclusiva para alumnos y graduados de esa casa de estudios, y se extendió por poco más de una hora.
Un escenario hipotético que el ministro rechazó de plano
Uno de los moderadores le planteó una situación hipotética: qué pasaría si un asesor le recomendara destinar medio punto del PIB a la obra pública y dejar que el dólar subiera hasta los 1.800 pesos, de cara a las elecciones presidenciales de 2027. La respuesta de Caputo fue tajante: "Tendrían que cambiar de ministro, lo cual podría ser posible, pero lo que seguro no es posible es que tendrían que cambiar de presidente".
El funcionario fue más allá y calificó ese tipo de estrategias como injustas. Sostuvo que resignar el rumbo actual solo para mejorar el humor social antes de una elección responde a una mirada cortoplacista y, a su juicio, económicamente equivocada. En ese contexto, remarcó que los argentinos suelen pagar por los productos hasta diez veces más que en un país vecino, y definió esa diferencia como moralmente injusta.
El superávit fiscal, la variable que no se toca
Caputo reafirmó que el superávit fiscal es intocable y se definió a sí mismo como un economista extremadamente ortodoxo. Argumentó que la raíz de gran parte de los problemas históricos de la Argentina fue siempre fiscal, y recordó que el país atravesó 22 crisis, de las cuales 20 tuvieron origen en el desequilibrio de las cuentas públicas. Para el ministro, generar credibilidad solo es posible mostrando resultados sostenidos en el tiempo.
Por qué el equipo económico no busca financiarse en el exterior
Caputo también explicó por qué el Gobierno decidió no salir a buscar financiamiento en los mercados internacionales de deuda. Según su diagnóstico, la Argentina no cuenta con un mercado de capitales desarrollado, y por eso el objetivo es construir uno que permita a grandes empresas, pymes y jóvenes acceder a financiamiento genuino para poner en marcha proyectos propios.
El ministro agregó que una participación más acotada del Estado en ese mercado deja mayor margen para que otros emisores locales puedan colocar deuda, y estimó que si el Gobierno saliera hoy a endeudarse en el exterior, el costo financiero sería entre 200 y 300 puntos más alto que el actual.
La charla terminó con una postal informal: varios estudiantes le pidieron a Caputo que firmara billetes de mil pesos como recuerdo del encuentro con el titular del Palacio de Hacienda.